La careta está en su lugar y la masa representa una figura humana, como corresponde a una t’antawawa tradicional. Pero la diferencia es que es una galleta de apenas cinco centímetros de largo, una de las novedades que las panaderías y pastelerías nacionales alistaron para Todos Santos.
“Todos los años sacamos productos especiales de acuerdo con las fiestas de turno. Y Todos Santos no es la excepción”, aseguró la vendedora de una de las sucursales de Panadería y Pastelería Arco Iris.
En Bolivia las almas de los seres queridos fallecidos, sean familiares, amigos o compañeros de estudios y trabajo, regresan temporalmente a este plano el 1 de noviembre al mediodía. Durante las siguientes 24 horas, los vivos rezan por estas ánimas, organizan altares y mesas con las golosinas que les gustaban cuando aún caminaban en la tierra y, entre ellas, siempre tiene que estar la t’antawawa.

Estas son unidades de pan dulce, tradicionalmente realizadas con masa de bizcocho, con formas especiales, entre las cuales se destacan principalmente tres: el caballo, la escalera y la más importante, la figura humana que lleva una máscara. Las hay de diferente tamaño e, incluso, con máscaras que representan desde la cholita paceña hasta figuras como la calabaza de Halloween o la Catrina mexicana.
“Al final de cuentas, es la familia la que conoce qué es lo que más le gustaba a quien esperan en la visita y ellos terminan eligiendo el tamaño y la máscara”, añadió Rozana Quimpe, una panadera del centro de la ciudad.
La tradición es tan arraigada que la última semana, antes de la fiesta, las grandes empresas y las panificadoras artesanales, además de otros emprendimientos, aumentan su ritmo de trabajo para cumplir con la alta demanda de la fecha.
De 15 a 55 bolivianos es el rango de precios en los que se encuentran las diferentes ofertas de t’antawawas para recibir a las almas el 1 y 2 de noviembre de este año.
Pero, como la oferta es tan alta como la necesidad, los negocios trabajan para destacarse con novedades especiales.
Masas distintas, pero también tradicionales
Uno de estos casos es la Panadería y Pastelería Arco Iris, que ya comenzó a trabajar en la oferta de este año, pero con una diferencia: la masa que utilizan es la del pan dulce, no tanto la del bizcocho andino.

“No hay que olvidar que somos una pastelería tradicional alemana. Nuestros clientes lo saben muy bien, por lo que esperan el sabor tradicional del pan dulce de ese país, que es nuestra receta especial”, aseguró una de las responsables.
En este emprendimiento producen tanto las t’antawawas, principalmente las que representan la figura humana, como los bizcochuelos, los rollos de queso y empanadas. Las venden sueltas, a partir de los 15 bolivianos, hasta en bandejas con productos variados que superan los 30 y 50 bolivianos.
En la también panadería y pastelería Lecker los panes tienen más variedad de sabores. Según el personal del negocio, tienen desde t’antawawas miniatura -“galletas wawa”, si se quiere- con la masa de mantequilla, hasta figuras de más de 50 centímetros que representan caballos, escaleras y seres humanos de distintas edades. Los precios oscilan entre los 25 y 55 bolivianos por unidad.
24 horas
es el tiempo que, según la tradición, las almas regresarán a la tierra para compartir con sus seres queridos aún vivos.
Las novedades también se encuentran en la presentación: por ejemplo Pícara Accesorios en Miniatura ofrece t’antawawas en miniatura, mientras que el Club de Panaderos de Bolivia propone panes con todos los adornos, de la misma masa.


En las redes sociales distintos emprendimientos ya tienen su oferta en todo el país y esperan pedidos. Desde el supermercado Edén en Cochabamba, a la orureña Color Andina, cada uno tiene su propia receta y sus ofertas de venta.
Del mismo modo, iniciativas que no suelen trabajar en la industria de las masas han preparado sus ofertas. Una de estas es el centro cultural Casa Mágica, que este año trabaja en sus “t’antawawas teatrales”, con receta propia del elenco Kory Warmys.
Y no solo se hornea para los humanos. Iniciativas como Mimitos prepararon ofrendas para los familiares de cuatro patas.
Aunque algunas panaderías comenzaron con la venta esta semana, la mayoría de los panes dulces llegarán en grandes cantidades los días 30, 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, justo a tiempo para merendar con las almas.