martes 24 de febrero de 2026

Trump versus Harris

La recta final de la campaña en EEUU se tiñe de “basura”

Trump sacó provecho de los polémicos comentarios de Joe Biden e hizo campaña desde un camión de basura. Es una jugada “maestra”, según algunos analistas.
Trump apareció en el escenario en Green Bay con un chaleco de seguridad naranja y arriba de un camión de basura. Foto: Euronews
Trump apareció en el escenario en Green Bay con un chaleco de seguridad naranja y arriba de un camión de basura. Foto: Euronews
lunes 04 de noviembre de 2024

Las campañas presidenciales en Estados Unidos siempre se han caracterizado por los ataques mutuos, se han metido con asuntos personales y la guerra sucia. Este año, a días de celebrarse una de las elecciones más ajustadas y reñidas, la “basura” se apoderó de la agenda, de las redes y de los discursos.

Todo comenzó el fin de semana pasado, cuando el comediante Tony Hinchcliffe dijo que Puerto Rico -Estado libre asociado a Estados Unidos- es “una isla flotante de basura en medio del océano”, lo que generó esta semana una ola de reacciones y críticas.  El comediante pronunció un discurso en un evento de campaña de Donald Trump, en el Madison Square Garden.

Tras la polémica, la candidata demócrata Kamala Harris buscaba instalar un mensaje de unidad y tranquilidad para las elecciones de este martes, pero el presidente Joe Biden respondió a las provocaciones y afirmó que “todos los seguidores de Trump son una basura”.

“La única basura que veo flotando ahí fuera son sus seguidores. Su demonización de los latinos es inconcebible y es antiestadounidense”, dijo el mandatario, declaraciones sobre las que tanto la Casa Blanca como el propio Biden intentaron aclarar, después, que iban dirigidas al comediante y no a los partidarios de Trump, pero recibió críticas inmediatas desde el bando republicano.

Lo que parecía ser un duro golpe para las aspiraciones del republicano, fue aprovechado por el expresidente para volcar las aguas de la campaña a su favor: el miércoles, en Wisconsin, bajó las escaleras de su avión, caminó sobre una pista empapada de lluvia y se subió al asiento del pasajero de un camión de basura blanco, pintado con su nombre y su lema “Make America Great Again 2024 (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo).

Vestido con un chaleco de seguridad naranja y amarillo sobre su camisa de vestir blanca y corbata roja, una vez en el camión Trump expresó: “¿Qué les parece mi camión de la basura? Este camión es en honor a Kamala y Joe Biden”.

 “Solo quería hacerles saber que 250 millones de personas no son basura. Es una vergüenza y Biden debería estar avergonzado, si sabe lo que está haciendo”, declaró Trump a los periodistas desde el asiento delantero del camión.

Cuando se le preguntó sobre los comentarios del comediante Hinchcliffe sobre Puerto Rico, Trump respondió: “Amo a Puerto Rico y Puerto Rico me ama a mí. No lo sé. No sé nada sobre un comediante. Simplemente… amo a Puerto Rico. Nadie ha hecho más por Puerto Rico que yo”.

“Creo que los demócratas han hecho un trabajo muy pobre; vamos arriba en todos los estados, estamos arriba, no deberían hablar así, como la deplorable Hillary (Clinton)”, agregó Trump.

Los dichos del Presidente terminaron por beneficiar a su rival, antes de suponer una ventaja para Harris. El voto de la numerosa comunidad puertorriqueña podría ser clave en estas elecciones.

Antes, Kamala, en un breve intercambio con periodistas en la Base Andrews, intentó alejarse de los comentarios de Biden. “Permítanme ser clara, estoy en desacuerdo con cualquier crítica a las personas basada en por quién votan”, declaró.

El republicano neoyorquino reiteró que el Presidente “ha dicho finalmente lo que él y Kamala piensan realmente” de sus partidarios.

“No puedes ser presidente si odias a los estadounidenses, algo que creo que ellos hacen. Y Kamala Harris no está capacitada para ser presidenta, para nada. No tiene el intelecto, la energía o esa cualidad especial de los verdaderos líderes”, subrayó.

Trump contó que la idea de utilizar un camión de basura y con chaleco partió de un miembro de su equipo. “Uno de los míos me dijo: ‘Señor, la palabra basura es lo más ahora. ¿Le gustaría conducir un camión de basura?’. Y consiguieron uno. No sé cómo demonios lo hicieron tan rápido”, señaló.

El candidato añadió que aceptó ponerse el chaleco porque le dijeron que le hacía parecer más delgado. “Puede que no me vuelva a poner chaqueta nunca”, bromeó subrayando que se habían divertido “un poco con un tema muy serio”.

“Ningún trabajo es demasiado sucio para los verdaderos estadounidenses”, insistió en un correo electrónico de su campaña.

Kamala, tres estados clave

Mientras, la Vicepresidenta y candidata demócrata concentró su campaña en tres estados clave y animó a los jóvenes a acudir a las urnas.

En la última parada de su gira, en Wisconsin, Harris aseguró estar consciente del poder político de la juventud y sus ansias de cambio. “Tienen todo el derecho de estar impacientes por un cambio; esto no es solo algo político para ustedes, es su experiencia política. Los veo y veo su poder”, manifestó Harris en un mitin en el que estuvo acompañada de la activista sureña Stacey Abrams y el grupo Mumford and Sons.

Harris insistió en su proyecto político, presentándose como la candidata de la “libertad” y reiteró su defensa de los derechos reproductivos, tras la decisión del Supremo de EEUU de derogar la protección federal al aborto.

“Ustedes saben que tienen menos derechos ahora que los que tuvieron sus madres y sus abuelas y están defendiendo la libertad”, indicó la demócrata, un día después de un multitudinario acto de campaña en la capital de EEUU en el que dio su “mensaje final” a los votantes estadounidenses.

Harris también manifestó que el comentario del expresidente  Trump, del miércoles, de que protegería a las mujeres, “les guste o no” es “ofensivo para todos”.

“Es muy ofensivo para las mujeres en términos de no entender su agencia, su autoridad, su derecho y su capacidad para tomar decisiones sobre sus propias vidas, incluidos sus propios cuerpos”, dijo Harris, calificándolo como “lo último en una serie de revelaciones del expresidente sobre cómo piensa acerca de las mujeres y su agencia”.

En las elecciones de este martes, hay siete estados en los que podría ganar cualquiera de los candidatos. Las campañas de Kamala Harris y Donald Trump concentraron su energía en estas áreas; CNN clasifica en dos categorías generales: tres campos de batalla en el Medio Oeste, también conocidos como “el muro azul”, estos son los estados de Pennsylvania, Michigan y Wisconsin, que son ricos en manufactura y sindicatos. Solían ser más confiables para los demócratas, pero cambiaron a medida que sus poblaciones variaron y Trump apeló a los votantes blancos sin un título universitario.

Y cuatro campos de batalla en el “cinturón del sol”, estos estados con poblaciones en crecimiento incluyen Arizona y Nevada en el oeste, y Carolina del Norte y Georgia en el este. Arizona, Georgia y Carolina del Norte solían ser más confiables para los republicanos. Trump ganó en Carolina del Norte dos veces, pero los márgenes fueron ajustados en 2020.

El último demócrata en ganar allí fue Barack Obama en 2008. Biden fue el primer demócrata en ganar Georgia desde Bill Clinton en 1992 y Arizona desde Clinton en 1996.  (Con información de EFE y CNN).

 

¿Qué marcan las últimas encuestas?

En los siete estados clave, que probablemente decidirán el resultado de las elecciones de este martes 5 en EEUU, las encuestas están tan reñidas que ninguno de los candidatos tiene una ventaja significativa en esta recta final. Hasta el 31 de octubre, una encuesta publicada por The New York Times marca un empate con un 48% en la preferencia para cada candidato.

Los dos candidatos que pugnan por la presidencia de EEUU. Foto: EFE

 

En el enfrentamiento entre Trump y Harris, ambos candidatos tienen estados clave en los que pueden ganar, pero necesitan más para llegar a los 270 votos electorales. Hay siete estados estratégicos en el medio en los que la votación estuvo reñida en 2020.

“No se espera que las encuestas coincidan exactamente con los resultados finales, pero si Trump gana todos los estados en los que va liderando, tendría suficientes votos electorales para ganar”, dice el medio neoyorquino.

En cuanto al voto latino, según un sondeo de USA Today, Trump tiene una intención de voto de un 49%, frente a 38% que se inclina por Kamala.

En los temas referidos al género, Trump enfrenta un déficit significativo entre las mujeres frente a Harris, que podría convertirse en la primera mujer presidenta.

Un sondeo de fines de octubre de NBC muestra una marcada diferencia de género: Harris tiene el 55% de respaldo entre las mujeres frente al 41% de Trump. Mientras tanto, entre los hombres, el exmandatario lidera con un 56% de intención de voto, 16 puntos más que la Vicepresidenta.

Y un sondeo de The Washington Post encuentra a los votantes probables en Michigan divididos con un 47% para Harris, y un 46% para Trump, lo que sugiere que no hay un líder claro en la carrera presidencial en el estado.

En la última encuesta que publicó CNN, Harris y Trump  están empatados a nivel nacional: el 47% de los votantes probables apoya a Harris y un 47% al expresidente. La Vicepresidenta tiene una ligera ventaja en Michigan y Wisconsin, mientras que ella y Trump permanecen empatados en Pensilvania.

Los votantes probables en Georgia se dividen en un 48% para Trump frente a un 47% para Harris; en Carolina del Norte, Harris se sitúa en un 48% frente al 47% de Trump.

Ambos estados -dice CNN- están muy disputados en las elecciones presidenciales de este año. Carolina del Norte, que apoyó por un estrecho margen a Barack Obama en 2008, votó republicano en las últimas tres elecciones presidenciales. En 2020, sin embargo, fue el estado en el que Trump obtuvo su victoria por un margen más estrecho.

Un 95% de los votantes probables de cada estado afirman ya haber decidido su voto, lo que deja un grupo cada vez más reducido de votantes potencialmente cambiantes, aunque lo suficientemente grande como para inclinar la contienda hacia uno u otro lado.