jueves 26 de marzo de 2026

Contra corriente

La academia del turismo; fin de un ciclo o adecuación inmediata

La creación de programas conjuntos de capacitación y desarrollo profesional es esencial para abordar esta problemática.
domingo 10 de noviembre de 2024

La pregunta que gira en torno a las nuevas generaciones que buscan profesionalizarse es que sin vale la pena aún estudiar carreras que demandan 4 o 5 años, y que al final de su culminación unos cuántos titilados ejercen el mismo en el campo que les corresponde. No solo es la realidad de las carreras vinculadas al turismo, hotelería, administración o gestión, muchas otras están en el mismo debacle o incertidumbre. Finalizado la pandemia, en una columna de opinión, había mencionado, debido a que los paradigmas y postulados en materia de turismo habían dado un giro trascendental que, si no se hacía un giro en la misma dimensión, estas carreras, correrían la suerte de que cada año menos alumnos se inscribirían y que en algunos casos llegarían al extremo de cerrar sus puertas. Eso mismo está ocurriendo, en la Paz una ya cerró y otra seguirá el mismo camino.  

A esto se suma la politización de los cargos públicos que se han agudizado en estos últimos 10 a 15 años, desplazando los méritos o los empeños de ser un profesional o un técnico titulado a un tercer plano, es suficiente ser de un partido en función de gobierno, gobernación o municipio para ocupar el mismo, obviamente con las excepciones que hay pero que no hacen la regla. Las convocatorias públicas o privadas a cargos no dejan de ser en muchos casos meros formalismos, porque con anticipación se tiene elegido a la persona, el mismo camino corren las consultorías, se tiene cerrado antes de su convocatoria la empresa que se adjudicará.  

Ante este escenario y más allá de que el sector del turismo está enfrentando múltiples retos académicos que impactan la formación y el desarrollo profesional en este campo, de manera urgente deben afrontar desafíos, cerrar ciclos y hacer una adecuación inmediata a la realidad actual. Estos desafíos son variados y abarcan desde la necesidad de adaptarse a las nuevas tecnologías hasta la integración de enfoques sostenibles en la educación turística. Por tanto, la educación en turismo requiere reformas que vayan más allá de cambios superficiales. Es fundamental establecer nuevas organizaciones y enfoques creativos que reemplacen métodos de enseñanza obsoletos. Las instituciones deben adaptarse a las transformaciones sociales, económicas y tecnológicas actuales, así como a la transición hacia una sociedad del conocimiento y tomando como herramienta aliada a la inteligencia artificial.

El otro aspecto a considerar es la capacitación técnica de los recursos humanos y de los profesionales ante la demanda en aumento por la calidad y pertinencia de la formación turística. Según investigaciones actuales, muchos programas académicos no están alineados con las necesidades del mercado laboral, lo que resulta en una falta de habilidades prácticas entre los graduados. Se requiere que las universidades e institutos de formación desarrollen currículos que incluyan competencias específicas como gestión digital, sostenibilidad, habilidades interpersonales, es decir, tecnificaciones definidas.

El otro componente a poner en práctica, es la digitalización que se ha convertido en un reto crucial para el sector turístico. Entendidos en la materia proponen que los centros de formación deben incorporar tecnologías emergentes en sus programas, como aplicaciones móviles y plataformas de reservas, para preparar a los estudiantes ante un entorno cada vez más digitalizado. Esto también implica enseñar a los futuros profesionales cómo utilizar herramientas de big data para personalizar experiencias turísticas. Por ejemplo, los guías turísticos enfrentan una competencia creciente con aplicaciones móviles que ofrecen información instantánea sobre destinos. Esto exige que los guías desarrollen habilidades adicionales para proporcionar un valor añadido a sus servicios, lo que incluye ofrecer experiencias únicas y personalizadas.

Ante este escenario de desafíos es imperativo que la sostenibilidad se convierta en un aspecto central en la educación turística. Los programas deben incluir formación sobre prácticas sostenibles y ecoturismo, preparando a los estudiantes para abordar los desafíos ambientales actuales y futuros. La industria demanda profesionales que no solo comprendan el turismo desde un enfoque comercial, sino también desde una perspectiva ecológica.

En resumen, los desafíos académicos en materia turística son complejos e interrelacionados, abarcando desde la necesidad de reformas educativas hasta la integración de tecnologías avanzadas y enfoques sostenibles. Para enfrentar estos desafíos, es esencial que los centros de formación colaboren estrechamente con el sector privado y el gobierno, asegurando así que los futuros profesionales y técnicos especializados estén adecuadamente preparados para contribuir al desarrollo sostenible del turismo.

Y, por último, está la coordinación entre el sector académico, el gobierno y el sector del turismo, que en nuestro país es casi nula. La falta de esta sinergia dificulta la implementación de políticas efectivas y proyectos integrados que pueden potenciar el turismo. La creación de programas conjuntos de capacitación y desarrollo profesional es esencial para abordar esta problemática. Como también dar la debida importancia al rubro turístico desde el gobierno con la elaboración e implementación de una política nacional de turismo, que recaiga en gobernaciones, municipios y emprendimientos comunitarios, proporcionando así la línea y la hoja de ruta.

Eso también significará ampliar nuestro horizonte en gestión del turismo permitiendo que profesionales y técnicos calificados sean tomados en cuenta, reto que buscamos y trabajamos algunos aventureros desde hace tiempo, de que el turismo sea una verdadera opción de desarrollo económico para el país, más cuando nos cerramos al mundo como país y que económicamente estamos devastados y caemos cada día con más fuerza al fondo del abismo.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

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