lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

Un clásico electrizante

Se debe relievar la campaña que están cumpliendo los dos clubes más grandes   y referentes del país, en este campeonato -como ocurrió también en años anteriores- demostrando  el compromiso con el fútbol nacional y una supremacía evidente en  relación a los otros equipos que forman parte de nuestro torneo profesional.

El clásico nacional de este domingo   promete ser un partido memorable.  Como sucedió en otros encuentros entre Bolívar y The Strongest  que permanecen en la retina,  no solo de los hinchas y  fanáticos  de estos populares clubes bolivianos, sino de los aficionados  y  seguidores del  fútbol en general.

Puede ser un partido determinante por  las aspiraciones que ambos tienen  de  ceñirse la corona de ganador  del torneo   Clausura y, lógicamente, acceder a una clasificación directa a fase de grupos de la  Copa Libertadores de América 2025.

La exigencia y la presión propia, sumada a la de los seguidores de  ambos  equipos, deberá  ser  adecuadamente administrada por los cuerpos técnicos y los actores principales  del pleito.

Dominar la lógica ansiedad, la concentración, el orden, la disciplina táctica, aplicar adecuadamente  los fundamentos del fútbol, tener un gesto técnico  oportuno, en síntesis ser  pragmáticos.  Estar concentrados durante el  partido serán argumentos complementarios al planteamiento táctico y  la preparación que se hace  antes de  cada cotejo y, más aún, tratándose de un siempre atrayente clásico nacional.

Sin embargo,  en estas circunstancias, es  difícil exigir un fútbol bien jugado, atildado, pues  la prioridad pasa a ser el resultado.   Sumar unidades, relegando el espectáculo  y apelando  a  diferentes “armas” para lograr el propósito final. También en el fútbol se podría aplicar aquello de  Maquiavelo:   “El fin  justifica los medios”.

Este torneo   con programación irregular  obliga,  una vez más,  a comprimir el final del campeonato con una  seguidilla de partidos donde los jugadores deberán hacer un mayor esfuerzo para rendir en las mejores condiciones, teniendo en cuenta el poco tiempo de recuperación entre  fechas programadas .  La  exigencia física que esto supone, los viajes a las distintas sedes de los encuentros,  sumados al  desgaste mental que deberá ser  manejado adecuadamente.

Lo óptimo hubiese sido llegar en igualdad de condiciones a este partido, es decir con los dos rivales y el mismo número de partidos jugados. Aquí queda pendiente el reprogramado entre   The Strongest y Oriente Petrolero  (de la fecha  19 que originalmente debió jugarse   el mes de octubre y estamos, ahora, en la fecha 26) y que, según resultados y desenlace del  campeonato, podría tener una capital importancia en la definición del título y este  juego  se desarrollará el lunes  16 en La Paz.

Más allá de todas estas consideraciones  se debe relievar la campaña que están cumpliendo los dos clubes más grandes   y referentes del país, en este campeonato -como ocurrió también en años anteriores- demostrando  el compromiso con el fútbol nacional y una supremacía evidente en  relación a los otros equipos que forman parte de nuestro torneo profesional.

Cuando se trata de este tipo de enfrentamientos, se dice que no importa  en qué circunstancias llegan a un clásico nacional ni las estadísticas que -siendo referentes-   solo son números fríos y nada más.

Esta es una situación diferente, pues ambos están enfrascados  en la lucha por llegar al máximo sitial del podio y el resultado   podría ser determinante para acercarse a ese objetivo. No solo por una clasificación directa a fase de grupos de Copa Libertadores de América y los beneficios económicos que conlleva, sino también por la posibilidad de jugar partidos definitorios, ante San Antonio de Bulo Bulo, que fue  ganador  del torneo Apertura y  -de lograr triunfar-  sumar una copa más como campeón  nacional del  fútbol boliviano y engalanar sus vitrinas con un título  más para satisfacción de los seguidores de quien obtenga ese galardón.

Va llegando a su fin una nueva temporada de nuestro fútbol profesional,  en otro campeonato que no ha mostrado una adecuada organización ni planificación, provocando –un año más- que el torneo concluya  a la rápida, en desmedro de jugadores y aficionados que, pese a todo, están expectantes  de este clásico  nacional.

Confiemos en que los actores del juego estén a la altura de la expectativa  creada y que el público pueda disfrutar, en verdad, de un clásico electrizante.