lunes 23 de febrero de 2026

Un año de festejos literarios

Fernando Barrientos: “Buscaremos auspicios y aliados para lanzar un premio de novela"

El nuevo presidente de la Cámara Departamental del Libro conversó con Visión 360 sobre los planes para este año, que van de un premio a los festejos del Bicentenario.
El editor y gestor Fernando Barrientos, el actual presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz. FOTO: El Cuervo
El editor y gestor Fernando Barrientos, el actual presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz. FOTO: El Cuervo
miércoles 08 de enero de 2025

La creación de un nuevo Premio Nacional de Novela, la celebración del Bicentenario del país, los 80 años de la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP)  y la 30 edición de la Feria Internacional del Libro de La Paz (FIL) son los retos que la nueva gestión de la Cámara enfrentará en 2025.

Por eso, el flamante presidente de la institución, Fernando Barrientos, indicó que ya se comenzó el trabajo. La agenda estará repleta, desde la  planificación de las ferias de El Alto y La Paz, hasta la labor para insistir en que el Gobierno cumpla con los mandatos de la Ley del Libro, para fomentar la lectura.

Antes, con el Estado hacíamos cosas en conjunto, pero eso ya no sucede; el Estado  no es un aliado e incumplió sus promesas.

Los primeros pasos ya están dados: ya se tienen definidas las fechas de los eventos literarios de las dos urbes paceñas, además que se tienen delineadas las acciones para conseguir aliados para lanzar, lo antes posible, un premio nacional.

¿Cuándo se realizarán las principales ferias de 2025?
Sí. Hay unos problemas intempestivos, pero se definieron y se mantienen  las fechas.  La segunda Feria Internacional del Libro de El Alto se realizará entre el 26 de marzo y el 6 de abril, mientras que la de La Paz  será del 30 de julio al 10 de agosto.

Personas visitan la Feria Internacional del Libro de La Paz. FOTO: CDLLP


 
¿Cómo ve el 2025, teniendo en cuenta que en 2024,  debido a la crisis, las novedades literarias del exterior fueron escasas?
 Hay que reconocer que el rubro, el ecosistema del libro en Bolivia se vio fuertemente afectado. Por un lado, importar se ha vuelto algo muy difícil, poco conveniente, debido, entre otras razones, a la ausencia del dólar,  por lo que en las librerías hay menos novedades importadas.

En el caso de las editoriales, la subida en el precio de los insumos nos afectó especialmente, en el precio final de los libros. Y si, como El Cuervo, publicamos  autores internacionales, también tenemos que pagar más por los derechos.

Por eso, debemos ser conscientes de que vamos a enfrentar un año difícil, pero en el que debemos esforzarnos.

El 2025 es el año del Bicentenario. ¿Qué planes hay en relación a las ferias y a las actividades de la Cámara? 
Principalmente estamos trabajando en las ferias. Este año pensamos tener un mayor enfoque  en los autores y los lanzamientos nacionales. Sin embargo, no descuidaremos lo internacional. Por ejemplo, ya tenemos un país e institución invitadas para la FIL de La Paz: Francia y las Naciones Unidas.

Pero la gran mayoría de actividades van a girar en torno al Bicentenario. Tengo entendido que varias editoriales van a tener un enfoque al respecto.

¿Qué problemas y retos enfrenta su gestión? 
El principal desafío sigue siendo hacer crecer las ferias, que tengan más invitados, que se consoliden en el circuito latinoamericano. Tenemos buen nivel de invitados,  pero aún falta que Bolivia esté en el mapa de los eventos  más importantes, como Buenos Aires, Lima, Bogotá y Guadalajara.

Otro desafío es desarrollar más la parte infantil. Siempre hubo oferta, pero dispersa, por lo que este año va a estar centralizada en un solo espacio.

Matar el galardón no es nada justo, así que como ya no lo quiere hacer el Estado, lo vamos a hacer nosotros.

Pero, lastimosamente el desafío más importante no depende de nosotros: cumplir la Ley del Libro. Necesitamos una política del libro, pero tenemos que esperar la buena voluntad de las autoridades, a las que ya no les interesa el tema. Antes, con el Estado hacíamos cosas en conjunto, pero eso ya no sucede; el Estado no es un aliado e incumplió sus promesas.

Personas visitan la Feria Internacional del Libro de La Paz. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

Fuera de las ferias, ¿qué otras actividades tienen?
Vamos a continuar también con las Jisk’a (pequeñas) Ferias del Libro. Esperamos poder organizar al menos cuatro, a diferencia de este año que tuvimos menos, por unos problemas de coordinación. Vamos a retomar nuestros proyectos de formación para el sector.

Y como el Ministerio de Culturas decidió quitar el Premio Nacional de Novela, entre otros, el año 2020, hemos decidido como Cámara que vamos a organizar uno nuevo.

El Premio Nacional de Novela era el más importante de Bolivia, con una historia larga y ganadores que se han convertido en clásicos de la literatura boliviana. Matar  ese galardón no nos parece nada justo ni nada racional, así que como ya no lo quiere hacer el Estado, lo vamos a hacer nosotros; vamos a buscar nuevos auspicios y aliados. Esperamos que podamos lanzarlo lo antes posible; incluso, si sale bien, este nuevo año.

Importar se ha vuelto algo muy difícil, poco conveniente, debido, entre otras razones, a la ausencia de dólares.

Es una empresa muy grande,  pero me parece que había que hacerlo, porque no puede ser que se pierda el premio que era el más importante de literatura nacional, sin  razón alguna, incluyendo el tema del presupuesto, porque el Estado apenas asumió el 30% del monto.

¿Cómo se puede hacer crecer la feria de La  Paz cuando el espacio no es apto? 
Eso es verdad, al menos en tamaño ya no podemos crecer. Pero hay que mejorar y corregir los errores. Lo que nos interesa es tener más público, por lo que cambiaremos la estrategia. Cometimos el error de tener tantas actividades, que al final el público no sabe a cuál ir. Así que en 2025 vamos a tener menor cantidad, pero mayor calidad.

Se menciona que el alquiler del campo ferial es alto...
Nosotros somos un convenio, porque ya estamos ahí 12 años, pero sí, es un costo alto, lo que nos obliga a cobrar entradas. Pero, es un gasto inevitable, porque es el espacio más adecuado que tenemos en La Paz, pese a todas las limitaciones.

Ya tienen las fechas para las dos ferias. ¿Eso quiere decir que ya están armando los programas, la gente se puede inscribir y consultar?
En los próximos días ya vamos a empezar a armar el programa y toda la logística de la feria de El Alto y, después de marzo, la de La Paz. En la segunda semana de enero vamos a lanzar la convocatoria por  nuestras redes sociales. Vamos a trabajar en coordinación con la Alcaldía de El Alto. 

¿Qué lecciones han aprendido de la primera versión de la feria alteña? 
Cada edición es un aprendizaje. Vamos a realizarla en el mismo lugar (Terminal de Buses). Fue una experiencia positiva, pese a los  riesgos, gracias a la colaboración de todos. Esperamos hacer un  mejor programa cultural y tener más presencia de autores alteños.

En 2025  se cumplen 80 años de la Cámara...
Vamos a aprovechar nuestra feria para festejar, porque también sería nuestra feria número 30, vamos a celebrar en nuestra principal actividad. Hay motivos, como que pese a las limitaciones de parte del Estado y a la piratería, la Cámara y la feria han logrado mantenerse.

Así que en 2025 tendremos una menor cantidad de actividades, pero una mayor calidad.

El mundo del libro es uno de constante transformación; pero, pese a todo, la Cámara ha resistido esta nueva época. Esperemos que siga adaptándose a los nuevos tiempos. Asimismo, buscamos retomar la relación con el Estado para que se consolide la política pública sobre el libro.
 
¿Cuáles son las otras  funciones de la Cámara? 
La Cámara otorga el servicio ISBN, el código de barras que va en los libros, en la parte trasera, que permite identificar el libro. También se encarga de cumplir la política pública del libro y resguardar, dentro de lo posible, los derechos de los asociados, de los cuales tenemos 65, entre libreros, un 80%, y editoriales de todo tipo, 20%.