sábado 4 de abril de 2026

Un negocio que crece

El papel ecológico o con semillas, tendencia en productos reciclados

Tarjetas, hojas, calendarios, agendas, cuadernos y papelería en general son parte de las ofertas de un mercado que crece paulatinamente en Bolivia.
Una muestra de los cuadernos, producto del reciclado y del trabajo artesanal. Foto: Inmersiva
Una muestra de los cuadernos, producto del reciclado y del trabajo artesanal. Foto: Inmersiva

¿Se imagina regalar una tarjeta de felicitación por fin de año y que, para que su amigo o ser querido no acumule papel, pueda luego colocar esta tarjeta en una maceta y regarla porque contiene una semilla de perejil? Ahora esto es posible, ya que en el mercado boliviano se impulsa y desarrolla la elaboración de una importante variedad de productos ecológicos con base en el papel reciclado.

Cuadernos hechos con hojas reutilizadas y procesadas sin el uso de químicos, tarjetas de presentación personal con semillas, calendarios ecológicos con dibujos de personas de la tercera edad o personas con síndrome de Down, agendas con tapas pintadas a mano o cursos de reciclaje de papel son algunos de los proyectos integrales que suman puntos en el país, como pudo comprobar Visión 360.

El desafío de reciclar

En general, se pueden reciclar periódicos y revistas, cajas y cartones, trípticos o folletos publicitarios, papel escrito como de cuadernos escolares y fotocopias. Sin embargo, también es necesario que alguien los recolecte y los separe del que no se puede reciclar, como el papel de fax, el que tenga pintura o esté sucio.

Una de las instituciones que recicla gran cantidad de papel es la estatal Papelbol, que luego lo vende en láminas o incluso bobinas, así como en productos de papelería en librerías escolares.

“Para nosotros, la recuperación de la materia prima es fundamental; nuestro proceso productivo no implica la tala de árboles o el uso de celulosa. Papelbol recupera los papeles y cartones en desuso y utiliza ese material como materia prima para la elaboración de nuevos papeles, en este caso el papel ecológico”, explica Carlos Vaca, jefe comercial de la Empresa Pública Productiva Papeles de Bolivia (Papelbol).

Residuos recolectados para el reciclaje. Foto: Papelbol

Y pese a que aumenta la demanda y producción de este material, aún es un desafío lograr recolectar el volumen de papel o cartón en desuso necesarios para reciclar la cantidad que se demanda o se necesita, incluso para poner en marcha la maquinaria de las empresas que elaboran este papel ecológico.

Para ello es importante el aporte de las organizaciones, familias o emprendimientos de recolección de residuos que son las que alimentan a las empresas que procesan el papel.

“Trabajamos con recicladoras de base, ellos nos otorgan material seleccionado y a través de este material nosotros vamos utilizando para la creación de material corporativo o marketing. Esa es una forma. Otra, es que las mismas empresas nos otorgan sus residuos de papel o desperdicios de papel, para hacer la elaboración, por ejemplo, de tarjetas personales”, señala Alexandro Mier, cofundador de Papelería Ecológica Inmersiva, una empresa joven, pero ya reconocida por su propuesta innovadora.

Según datos del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, la producción de papel es una de las principales causas de la deforestación en general. “Alrededor del 35% de los árboles que son talados se utilizan con este fin. Si se consiguiera reciclar tan solo la mitad del papel que se produce se salvarían más de 80 mil kilómetros cuadrados de bosques. Recordemos que los bosques son los pulmones del planeta, absorbiendo el dióxido de carbono y convirtiéndolo en oxígeno. En algunos casos la deforestación ha causado verdaderos estragos en la Amazonia boliviana”, indica en su web.

Artículos ecológicos

En Bolivia existen diversas iniciativas, con interesantes propuestas, que utilizan el papel reciclado. Justamente una de ellas es Inmersiva, que elabora diversos productos ecológicos.

Por ejemplo, hacen tarjeas de presentación personal y navideñas, con semillas insertas dentro del papel, como tomate, perejil y albahaca.

Uno de los trabajos que la misma empresa destaca son los adornos para botellas de cerveza de una importante marca nacional. En forma de aros se regalaban con la botella y contenían semillas sorpresa.

“El collarín era para poder llamar la atención de los compradores y ese collarín lo podías colgar en el árbol de Navidad; entonces cumplía esa doble funcionalidad y, al contener semillas, después de la Navidad, podías agarrar, cultivar y así iniciar tu huerto en casa”, explicó Mier.

El diseño acompaña el sentido ecológico de estas tarjetas. Foto: Inmersiva 

Cada época también marca el tipo de pedidos que se hacen a la empresa, que ahora elabora, por ejemplo, calendarios, en los que incorporan un aspecto social, con la participación de personas con síndrome de Down.

“Son calendarios sembrables y han sido diseñados por jóvenes con síndrome de Down. Entonces, a todo lo que vamos trabajando le damos un enfoque, aparte de ambiental, social; de la misma forma apoyamos con una economía más inclusiva y circular dentro de Bolivia”, señaló el propietario.

Inmersiva Papelería Ecológica logró ganar un financiamiento del programa Bolivia Innova ClimAccelerator, en el que su proyecto fue destacado, y ahora busca ampliar su campo de trabajo en las tres áreas integrales que plantea, que son ecológica, social y económica.

Por otra parte y con ofertas similares en cuanto a “papel sembrable”, la empresa Bohemia también ofrece papelería personalizada y con la marca del comprador. Además de sus varios productos, como tarjetas hechas a mano, libretas, sobres y bolsas de papel, también ofrecen cursos y talleres para que la gente aprenda a reciclar y haga su propio papel artesanal a partir de hojas usadas y biorresiduos.

La calidad de los productos de esta “empresa de reciclaje o imprenta artesanal” les permitió llegar a Estados Unidos, donde ya vendieron sus libretas.

Oferta de la variedad de productos con papel reciclado. Foto: Bohemia 

Aún, sin embargo, según el jefe comercial de Papelbol, hay una alta preferencia por el papel blanco en relación con el reciclado que, para evitar el uso de elementos como cloro, es de otro color.

“Esto no solamente está determinado por el precio, sino por el hábito de consumo. No es lo mismo consumir un papel instintivamente instalado en nuestra cabeza, que es el uso del papel blanco. Es decir, tenemos un chip en la cabeza como consumidores del papel blanco, atribuyéndole calidad, atribuyéndole limpieza, lo cual es falso; es, más bien, un papel contaminante. En cambio, la penetración del papel ecológico en el mercado es lenta, es paulatina, porque no tiene que ver solamente con un carácter comercial, sino con un carácter de hábito de consumo general, de concepción del ciclo de reciclaje”, explicó.

Proceso

Diferentes instituciones internacionales resaltan la importancia del reciclaje de papel. Ecodes, por ejemplo, señala que “por cada tonelada de papel que se recoge y se recicla se ahorran dos metros cúbicos de espacio en vertederos, 140 litros de petróleo, 50 mil litros de agua y la emisión de 900 kilos de dióxido de carbono (CO2), uno de los gases de efecto invernadero causante del cambio climático”.

Para hacer papel es necesaria la celulosa de los árboles, por ello es que muchos consideran que esta industria es una de las que más fomentan la deforestación en el mundo. Los troncos son descortezados y luego triturados para convertirlos en pasta; así se obtiene la celulosa, que es la materia prima del papel. Para su blanqueamiento se emplea cloro, además de otros insumos.

En Bolivia se han constituido decenas de iniciativas de recolección de residuos, algunas dedicadas exclusivamente al papel. Pero no son suficientes.

Por ejemplo, “en Papelbol necesitamos casi diariamente entre 40 y 50 toneladas de papel diario. Entonces, el circuito de recolección local no nos alcanza para ello. Esto nos obliga a tener que importar la materia prima de otros países”, señaló Vaca.

Agregó que, por ello, la empresa estatal sugiere a la gente animarse a incursionar en esta labor, puesto que ellos comprarán el papel en desuso, como hojas de oficina, de cuadernos, libros, cartones, etc.

El papel objetido del reciclaje se ofrece en todo el país. Foto: Papelbol