domingo 19 de abril de 2026

En medio de la crisis, las familias asumen estrategias para “hacer durar” el salario

Cotiza, compara, convierte el dinero y otros consejos para alargar el ingreso

No desechar comida, convertir rápidamente el dinero en productos que se puedan guardar y otras sugerencias ayudan a estirar los ingresos lo más posible.
Feria de productores. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360
Feria de productores. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

La escasez de divisas; el incremento en los precios de los alimentos, según el comportamiento del clima y el de los sectores sociales del país;  las continuas amenazas de parte de choferes y panaderos de subir el costo del pasaje y del pan son algunas de las señales que auguran un año difícil para las familias bolivianas. Por ello, las personas asumen estrategias para alargar su presupuesto.

Por ello, Visión 360 consultó a especialistas para obtener algunos consejos que podrían ayudar a las personas y familias a armar su presupuesto, de tal manera que los ingresos puedan cubrir todas sus necesidades  hasta el siguiente pago.

Para la gerente general del restaurante Gustu, Sumaya Prado, y el chef Andrés Jiménez  una de las claves se encuentra en la planificación adecuada de la alimentación familiar. Eso no solo garantiza que el salario sirva para que haya pan en la mesa, sino que pese a los fluctuantes precios, se pueda sobrevivir a la crisis bien alimentado.

Comprar para varias semanas es una forma de reducir los costos. FOTO: EMAPA

 

Por su parte, el economista Jaime Dunn se enfocó en cómo enfrentar la creciente inflación con un boliviano con menos poder adquisitivo. Para el especialista, lo esencial es la conversión de la moneda en productos u otras divisas.
Instituciones financieras, como el Banco Central de Argentina, apuntan a la facilidad de los ciudadanos para adquirir productos de lujo o innecesarios, mediante las redes sociales, porque suelen afectar los presupuestos personales y familiares, acumulando pérdidas más grandes de poco en poco.

1 Haga un reconocimiento 
“Estamos en una época en la que los precios de un mismo producto varían mucho entre diferentes puntos de abasto; lo primero que se debe hacer es consultar las tiendas, mercados y supermercados cercanos a su casa y, después, ir subiendo hacia los espacios de El Alto. En algunos casos verá que mientras más al norte está el producto, más barato es; pero también encontrará sorpresas, por ejemplo, en el supermercado”, explicó Jiménez.

“Debes gastarlo lo antes posible, transformar el dinero en productos  no perecederos que se puedan guardar por un buen tiempo”.
Jaime Dunn

En ese sentido el chef explica que esta es una costumbre saludable incluso en tiempos de economía estable. “De esta manera se puede elaborar un presupuesto más efectivo”.

Eso sí, los mercados más económicos son los de La Portada, Rodríguez y Villa Adela. Pero incluso en ellos es importante conocer los horarios de ofertas.

Advirtió  que esta exploración previa debe realizarse sin prejuicios respecto a la ubicación y naturaleza del negocio donde se compra el producto.  “Es ‘sabiduría común’ que los supermercados son mucho más caros que los mercados o carnicerías de barrio. Sin embargo, hay ocasiones donde la carne puede ser más barata, en algunos cortes, en los primeros. Además, está el hecho que hay más garantía de que se respete la cadena de frío”.

Esto no solo se aplica a los alimentos, también se ve en otros productos como electrodomésticos, productos de limpieza, ropa y otros. Si bien es común que en zonas como la Uyustus, Eloy Salmón o la Feria 16 de Julio de El Alto suelen tener precios más asequibles, hay excepciones.

Ahorrar en otra moneda es importante en esta economía. FOTO:  Caja Bienestar

 

Es importante saber todas las opciones que existen, para así poder planificar las compras de la manera más efectiva.

Esta exploración no se limita a las zonas de abasto, sino que también debe incluir la propia despensa y depósito. Una consulta publicada por la BBC reveló que es muy común, especialmente para personas y familias jóvenes, salir a comprar cosas que ya se tienen. Esto puede ser tanto por simple olvido, o por “asegurarme que lo tenga cuando lo necesite después”.

Consejeros financieros consultados por el medio recomiendan tener una libreta o bloc de anotaciones tanto en la nevera como en la despensa, en el caso de comida, para registrar qué se tiene, qué falta o qué no hay que buscar.  Asimismo, aconsejaron hacer revisiones periódicas a las cajas de herramientas y roperos y evaluar qué es lo que falta, qué hay de sobra o qué ya no tiene ninguna utilidad, para así vender o donar.
     
2 Registrar los gastos  
Puede ser una verdad de perogrullo, pero el hacer un control exacto de los movimientos económicos de la familia es algo central para elaborar un presupuesto que se ajuste a la realidad adquisitiva de la  persona.

En su página oficial, el Banco Central de Argentina indica  que para ahorrar no se necesitan grandes sumas de dinero. “Al tratarse de un hábito, es algo que se va incorporando a nuestra conducta”, agrega el texto.

Es algo difícil en el país, como reconocen los consultados, debido a que gran parte de las compras se realizan a expendedores informales, que no entregan recibos o facturas.

Asimismo, debido al aumento de las compras mediante cuentas de redes sociales no profesionales, como las que se encuentran en Marketplace de Facebook, la posibilidad de acumular los llamados “gastos hormiga” es muy fácil y puede escapar del control.

Estos son gastos que se realizan casi sin que la persona se dé cuenta. Son pérdidas o inversiones  por impulso, que al principio parecen imperceptibles y que, poco a poco, se llevan buena parte del ingreso todos los meses: comidas al paso, chucherías atractivas, ofertas encontradas en Internet, entretenimiento no previsto, bebidas alcohólicas e, incluso, microtransacciones de videojuegos por montos que, rara vez, superan el dólar (al cambio oficial).

Para evitar eso se sugiere llevar adelante un diario de gastos, incluso los más pequeños como dulces de la casera de la esquina. De esta manera se identificarán  los más comunes y se podrá analizar cómo eliminarlos o reemplazarlos por opciones más rentables.    

3 Transformar el boliviano 
“En tiempos de crisis, con una inflación en alza como ocurre en el país, lo que menos quieres es que te dure el salario. Debes gastarlo lo antes posible, transformar el dinero en productos  no perecederos, que se pueden guardar por un buen tiempo, como harina, productos enlatados, aceite y otros. La clave es transformar los bolivianos en activos que puedan preservar su valor”, manifestó Dunn.

250 bolivianos
pueden alcanzar para comprar los alimentos de una semana para una persona en el mercado de Villa Adela de El Alto, uno de los más económicos de las dos ciudades paceñas.

No solo se puede hacer comprando alimentos. El especialista recomienda la importancia de ver la forma de adquirir divisas extranjeras más estables, para comenzar a ahorrar en ellas y buscar formas de inversión segura.

De esta manera, ante una nueva escalada de precios, la familia tendrá un respaldo factible. No se desesperará peleándose con las caseras, cuando tiene reservas en casa

Los trabajadores en gastronomía también recomiendan dejar de comparar para el día o la semana. “A la larga te es más económico comprar, por ejemplo pastas o enlatados, para varias semanas o, si es posible, meses. Así puedes destinar el dinero que gastabas en fideos, por ejemplo, para otras cosas o para el ahorro”.

Las cáscaras y semillas pueden aprovecharse para ahorrar.

 

4 Hay que aprender a conservar la comida 
Otra de las estrategias es aprender la capacidad de la persona o familia sobre consumo. Es decir, como explicaron Prado y Jiménez, saber cuánto se necesita para la alimentación diaria y cuánto se conserva para más adelante.

“Hay una mala costumbre de comprar mucho y desechar harto”, consideró Prado. “Y eso también se aplica a la conservación. Hay personas que compran más allá de su capacidad para mantener en buen estado  y a largo plazo la comida ”.

Por su parte, Jiménez recordó que si bien se recomienda comprar en cantidades considerables, estas deben ser de productos que no se echarán a perder rápido y que puedan ser preservados en las condiciones en las que vive el comprador.  

No solo eso. El reciclaje de recipientes herméticos, como táperes o botellas, es ideal para esto. No solo elimina la necesidad de comprar nuevos envases, sino también evita la acumulación de basura.

Por otro lado, una buena inversión son equipos que sellan al vacío los alimentos, para poder congelarlos para una posterior ocasión. En Internet se los encuentra desde los 62 bolivianos.

Esto se relaciona directamente con el siguiente consejo, que es: 

5 Hay que aprovechar todo el producto alimenticio adquirido
“No aprovechamos realmente lo que compramos, ya sea por falta de educación o por costumbre. De lo que compramos, utilizamos con suerte un 60% y desechamos el porcentaje restante”, sentenció Prado.

La gerente se refiere, de esta manera, a cómo en los vegetales se desechan las cáscaras y las semillas. O en el caso de los alimentos cárnicos se eliminan los huesos y menudencias. “Todo puede ser usado”, asegura la especialista.

La cáscara de las frutas puede ser licuada para hacer jugos o postres. Las semillas molidas, tostadas o como ingredientes para otros platillos. Y no solo para la cocina. Muchos de los residuos vegetales pueden ser reutilizados como abono para las plantas del hogar, entre otros ejemplos.

El reciclaje de envases no solo evita la acumulación de basura.

 

6 Se deben aprovechar las secciones de descuentos o especiales
Más comúnmente presentes en los supermercados, las ofertas especiales son una gran forma de encontrar lo que se necesita, tanto en comida como en otros productos. Y hay que aproximarse sin prejuicios.

“Mucha gente cree que en estas secciones solo están las comidas a punto de vencerse. No es cierto. Si bien hay productos de esa naturaleza, una gran mayoría son aquellos que no pudieron venderse antes de la renovación de stock de la tienda, por lo que deben deshacerse rápidamente de ellos para la restitución” explica Jiménez.

Incluso, en el caso de que se expongan productos cerca de su fecha de vencimiento, es una ventaja. Si se necesita algo para el día, o para atender visitas, o simplemente por antojo, se puede encontrar algo a precios mucho más económicos que antes.

En el caso de  la ropa, las ofertas de prendas de fuera de temporada son una buena opción.  Claro, puede ser que la moda cambie, pero eso no quita que se consiga una chompa o chamarra bonita a buen precio.

Incluso en entretenimiento funciona esto. Por ejemplo, los videojuegos más nuevos llegan con una considerable cuenta. Pero si se deja esperar un tiempo, el costo bajará.

Las librerías presentan esta modalidad. Algunas tiendas adquieren lotes enteros de libros, en los que están los pedidos más populares con algunos poco conocidos. Estos últimos suelen venderse con rebaja o en paquetes promocionales.

7  Cocinar más seguido
No importa si la pensión ofrece almuerzos a 10 bolivianos, sigue siendo un gasto que puede eliminarse si se cocina en casa.
En las oficinas que tienen el sistema de horario continuo, los táperes son aliados ideales. No necesitan ser platos muy elaborados: sándwiches, ensaladas simples siempre son opciones para no tener que gastar de más.

Asimismo, el conservar las sobras en buen estado permite poder planificar mejor el presupuesto para el menú de la semana y, de esa manera, evitar que la cacerola del domingo se quede eternamente en el congelador.

8  Evitar las marcas
La marca conlleva un precio extra, lo que puede desequilibrar el presupuesto de la persona.

Si bien este sello puede ser uno de los principales atractivos de la compra, muchas veces, en el caso de la ropa o algunos productos, es mejor buscar algo menos conocido, de acuerdo con la economía del comprador.

En ese sentido, instituciones como el BBVA de España, recomiendan que, en caso de que la marca sí tenga un impacto notorio en la calidad del producto, se ponga el comprarlo como un objetivo secundario de ahorro. “De esta manera se puede planificar el presupuesto de acuerdo a este fin”, indican.   

9  Comprar por Internet
Puede parecer contradictorio, pero la compra por Internet es tanto aliado como enemigo de la economía personal.

Muchos productos cuestan menos en las plataformas de compra online, especialmente en cultura y entretenimiento, como películas, videojuegos, libros y música.

Asimismo, si se controla bien el presupuesto para las compras digitales, se evita la tentación de la tienda: el comprador va directamente al producto que necesita y evita “antojarse” otros objetos o comida, como suele ocurrir cuando alguien recorre los pasillos de un supermercado o se da un paseo por las galerías de la Uyustus.

Un taller para enseñar a aprovechar todo

Dentro de los cursos y talleres que lleva adelante el restaurante Gustu, para mayo se tiene planificado uno para enseñar, precisamente, cómo utilizar todo de los productos alimenticios adquiridos.

“Utilizando productos de nuestra región enseñaremos, a los que se inscriban, cómo puede utilizarse desde la pulpa hasta la cáscara y semillas, de la carne a los cartílagos, huesos y menudencias”, adelantó la gerente general del restaurante, Sumaya Prado.

Este es un curso pensado, precisamente, por la crisis que enfrenta el país. También será el primero en una serie de iniciativas.

No es el único. En las redes sociales y plataformas, como YouTube, se pueden encontrar tutoriales para poder hacer uso de todos los elementos, algo que explotó especialmente desde la parte más dura de la pandemia de covid de 2020.

Algunos aspectos que debe conocer sobre el tema

1 PRESUPUESTO. Es un registro detallado de los ingresos y gastos que se realizan en un espacio de tiempo determinado.

2 AHORRO. Consiste en guardar una parte de los ingresos para usarla en el futuro. Puede ser para emergencias o compras.

3 INVERSIÓN. Se basa en poner a trabajar el dinero ahorrado, para generar un rendimiento. Es más arriesgado.