jueves 26 de marzo de 2026

Contra corriente

Ampliar la conectividad aérea, sinónimo de foro y destrozo

Está por demás claro que en esta coyuntura política no habrá cielos abiertos o ampliación de la conectividad aérea en el país, porque no les conviene ni les favorece.

El comunicado del Viceministerio de Turismo manifiesta que, con el objetivo de diversificar la oferta en el sector aeronáutico y fomentar una mayor conectividad aérea en Bolivia, el Gobierno nacional organizará un foro internacional que convocará a operadores de aerolíneas privadas interesadas en ingresar al mercado nacional, “El Foro contará con la participación de representantes de aerolíneas internacionales y organismos como la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la ONU Turismo. Asimismo, se realizará un estudio de mercados para analizar la viabilidad de un modelo de “cielos abiertos” en Bolivia”, aseveró hace unos días el viceministro de Turismo. 

Pero a su turno el flamante gerente general de Boliviana de Aviación desbarató y desestimó aquel intento ridículo de hacer un foro para diversificar y fomentar mayor conectividad aérea en nuestro país, con organizaciones internacionales que nada tienen que ver con aquello, arguyendo que, "No podemos creer que se va a destruir lo que tenemos para que otros vengan a sacar sin dejar nada", en síntesis, cielos abiertos sería destrozar lo que tenemos según la nueva autoridad.    

Pues bien, recordemos a las autoridades que hasta hace menos de 10 años, hubo varias aerolíneas que operaban comercialmente a nivel interno en el país, es el caso de Aerecom, Amaszonas, Ecojet y la nueva apuesta del gobierno Boliviana de Aviación, que recuerde las primeras mencionadas no se llevaron nada ni destrozaron el país, al contrario el mercado aeronáutico era más competitivo y saludable, había calidad en atención al cliente, cumplimiento de horarios, mayor oferta, por tanto, una oferta equilibrada de precios, el beneficiado directo de tener varios operadores aéreos era el usuario. Años después con el cierre de Aerocom y posteriormente por la presión ejercida y forzada a la línea Amaszonas que desembocó con la salida del mercado nacional debido a que se había convertido en un competidor perjudicial, llegamos a lo que estamos viviendo, un monopolio absoluto en la conectividad aérea nacional.

Si al gobierno le incomoda hablar de cielos abiertos hablemos entonces de ampliar la conectividad aérea en el mercado nacional, que es lo mismo, pero para que entiendan que no somos neófitos en el tema porque también se trata de sentido común, citemos conceptos que maneja la aviación civil internacional sobre los cielos abiertos y sus beneficios: 1. Hace referencia a acuerdos bilaterales o multilaterales entre dos o más países que buscan liberalizar y facilitar la aviación civil entre ellos. 2. Estos acuerdos permiten que las aerolíneas de los países signatarios operen servicios aéreos sin restricciones en cuanto a rutas, frecuencias, capacidades y precios. 3. Los objetivos principales son promover la competencia, estimular el crecimiento del tráfico aéreo y mejorar la eficiencia en la industria de la aviación. 4. Los acuerdos de cielos abiertos eliminan barreras tradicionales como restricciones en la cantidad de vuelos, rutas específicas y tarifas. 5. Los países que participan en estos acuerdos suelen experimentar beneficios económicos y de conectividad mejorados. 6. Los pasajeros se benefician de una mayor variedad de opciones de vuelo, tarifas competitivas y servicios mejorados. 7. Estos acuerdos fomentan la inversión extranjera y la cooperación internacional en la aviación civil. 8. Bajo un acuerdo de Cielos Abiertos, las aerolíneas pueden ofrecer servicios aéreos más asequibles, convenientes y eficientes a los consumidores. También tiene como objetivo el impulso al turismo y la generación de empleo.

En este contexto, por si se han olvidado las autoridades, nuestra normativa a través de la Ley N° 2902, del 29 de octubre de 2004, “Aeronáutica Civil de la Republica de Bolivia”, en su Artículo 3°, dice: Las actividades aeronáuticas civiles y comerciales, serán ejercidas prioritariamente por el sector privado y deberán sujetarse a los recaudos fijados en la presente Ley y su Reglamento. De igual manera el Estado podrá realizar actividades aeronáuticas civiles y comerciales, previa autorización y cumplimiento de los requisitos establecidos. En su Título Octavo Artículo 88°, manifiesta claramente: La actividad aerocomercial en el orden internacional se determinará mediante servicios de transporte aéreo de empresas nacionales y extranjeras, a tales fines el Poder Ejecutivo celebrará acuerdos bilaterales o multilaterales de transporte aéreo o autorizará las respectivas operaciones a transportistas nacionales o extranjeros. La norma es clara y no necesita de ningún foro ni de la presencia de organismos internacionales como la IATA o la ONU Turismo, tampoco tiene la lógica de que los operadores que ingresen al país destrocen o se lo lleven lo que se ha construido, la pregunta es, ¿Qué se ha construido en el tema aeronáutico en el país en estos últimos 15 a 20 años?, cuando ni se ha tenido la capacidad de hacer un HAP.

Considero que esto del Foro y el cambio gerencial en Boliviana de Aviación solo obedece a apaciguar las aguas, parar la presión y la indignación no solo de los usuarios sino de la sociedad boliviana en su conjunto por la labor monopólica de Boa, sus constantes demoraras, cancelaciones de vuelos, la inseguridad que ha generado con sus incidentes, precios al libre albedrío, el temor a un suceso fatal; pero que no nos queda otra que seguir utilizando esta línea aérea porque no hay otra para elegir.

A esto se suma, las deudas con sus fletantes, el tema impositivo, el mal manejo económico, las equívocas apuestas a mercados como el de Santa Cruz-La Habana, que se hizo si un previo estudio de mercado, y el resultado es que en 9 meses transportó solo 4.832 pasajeros, con menos del 50 por ciento de su capacidad de pasajeros en un Boing 737-800, que puede transportar 189 pasajeros, y la secuela es que la línea aérea gastó más de 12 millones de dólares en esa ruta.

Está por demás claro que en esta coyuntura política no habrá cielos abiertos o ampliación de la conectividad aérea en el país, porque no les conviene ni les favorece, además, como lo manifesté en una anterior columna de opinión, ideológicamente y políticamente esto no entra ni encaja en la agenda del gobierno. En tiempos de crisis y desesperación todo es posible manifestar, hasta que Copa Airlines podría volar de Cochabamba a Sucre.

Básicamente las condiciones de infraestructura y seguridad jurídica a las inversiones extranjeras y nacionales, la carencia de dólares es el debate primario en la mesa, además de decisiones urgentes, de voluntad política, transparencia y auditorías recurrentes desde el ejecutivo para cambiar el escenario aeronáutico en Bolivia, lo demás solo es demagogia e impostura.      

*La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.

 

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