lunes 23 de febrero de 2026

Apoyó al progreso de la animación y la música bolivianas

Josué Córdova, el músico y luthier que impulsó a “La Abuela Grillo”

Buen amigo y artista, así describen propios y ajenos al vientista Josué Córdova, cuya exitosa carrera, en Bolivia y Europa, fue cortada en seco hace dos semanas.
Josué Córdova toca la quena, su principal instrumento en su carrera. FOTO: Facebook de Josué Córdova
Josué Córdova toca la quena, su principal instrumento en su carrera. FOTO: Facebook de Josué Córdova

En 2010 se estrenó mundialmente el cortometraje animado La Abuela Grillo, una de las obras de ese arte más importantes de la historia del país. Gran parte de su éxito se basa en la gestión e instrumentos de viento de Josué Córdova, un músico innovador que el 2 de marzo dejó este mundo.

“Una persona muy noble”, “gran amigo” y “Josué era, fundamentalmente, una muy buena persona” son algunas de las descripciones con las que amigos y compañeros de trabajo se refirieron al compositor, tras conocerse la noticia de su deceso.

Para sus colegas, la  pérdida de Córdova es un gran golpe al arte musical nacional. Esto porque no solo era un intérprete talentoso y multifacético que trabajó con varios grupos, tanto en el país como en el exterior, sino que también era un luthier innovador y un importante gestor cultural.

El equipo de trabajo del cortometraje “La Abuela Grillo”, en 2009. FOTO: Facebook de Josué Córdova

 

“Yo creo, sinceramente,  que sin Josué, La Abuela Grillo quizá no se hubiese concretado nunca. Él fue quien no solo convenció a los directores de la escuela The Animation Workshop, de Dinamarca. Fue quien trabajó para que se realizara el taller en Bolivia y quien se preocupó por nosotros mientras trabajábamos en ese país”, recuerda Joaquín Cuevas, ilustrador y animador que participó en el proyecto.

Una vida musical
Josué Córdova nació en la ciudad de Llallagua, ubicada en el norte de Potosí, en 1967. Comenzó su carrera musical a temprana edad con la quena como su instrumento principal. De hecho, en varias entrevistas, reconoció tocar desde que tenía 15 años.

Como muchos de sus colegas y coterráneos, no tardó en viajar a La Paz. Su familia se instaló en El Alto, concretamente en Ciudad Satélite, donde conoció al charanguista Saúl Callejas, con quien forjó una gran amistad y con quien compartió escenario en varias ocasiones.

“Él y yo  nos conocemos desde que éramos niños, compartiendo la zona, ya que  vivíamos en Ciudad Satélite. La primera vez que tocamos juntos debió ser, más o menos, cuando yo tenía mis 17 años. Luego, hemos creado un grupo Inti Bolivia. También trabajamos en otros proyectos”, dice  a Visión 360 el charanguista.

Es que una característica de Josué era que no se quedaba quieto nunca. No se limitaba a un solo grupo, colaboraba con varios: Akhamani, MarkaTaqui, Indoamérica, JachaMallku, Pujllay, Inti, Punto Nazca, Wara, Chuymampi, Perumanta y otros más, además de trabajar con solistas de la talla de Luzmila Carpio.

Josué, Ramiro y Saúl, colegas que compartieron varios escenarios. FOTO: Facebook de Josué Córdova

 

Un recorrido por las fotos que publicó en su cuenta de Facebook permite acompañarlo en un viaje musical por dos continentes. Ya sea solo o con diferentes colegas bolivianos; ya sea en escenarios convencionales, como en estudios de grabación o espacios utilizados en la vida cotidiana.

Josué fue uno de los pocos músicos de su generación que presentó nuevas propuestas de instrumentos musicales.
Saúl Callejas

Al tiempo de colaborar con otros artistas, también experimentaba con la música y con sus instrumentos de viento, ya que era compositor. No solo buscaba sacarles las mejores notas, sino también estudiaba su estructura y elucubraba nuevos equipos. Es que, además de ser músico,  también fue técnico industrial.

“Josué fue uno de los pocos músicos de su generación que presentó nuevas propuestas de instrumentos musicales”, asegura Callejas, quien fue uno de los afortunados en conocer estos experimentos en sus inicios.

Entre las piezas que creó está la “queflauta”, una quena cromática con sistema de llaves, quenillas y quenas metálicas. “Tenía, además, unas flautas irlandesas, que estaban mezcladas también con quenas. También destacaban sus  flautas de pan, que últimamente eran de mucha calidad”, agregó Callejas.

El artista con su madre, una de las últimas fotos que publicó en sus redes. FOTO:  Facebook de Josué Córdova

 

Vivió en La Paz durante años, ciudad a la que siempre regresó y a la que extrañaba cuando no se encontraba en el país.  En una entrevista publicada en 2011, en un blog dedicado a las diferentes disciplinas artísticas del país, Josué reveló que su amor por la hoyada  respondía a “una larga historia”, la cual al poco tiempo resumió: “Es que allá encontré a mi pareja”.

En 1989 hizo su primer viaje al exterior. Fue invitado, con el grupo Akhamani, para participar en las fiestas del Inti Raymi en Ecuador. Fue el inicio de una etapa que, durante más de tres décadas lo mantuvo en condición de bardo errante, viajando entre el Viejo y el Nuevo Mundo.

Necesitaremos más de 100 años para que aparezca otro Josué Córdova.
Saúl Callejas

Y en el proceso fue alternando grupos. Por ejemplo, entre 1990 y 1993, tocó en  Alemania, Austria y Suiza, junto al grupo Pujllay.

En 1994 echó raíces, temporales, en Dinamarca, país que se convirtió en su base desde la cual planificó viajes y giras. 
Uno de los grupos  con los que trabajó de forma seguida fue INTI Fusion.

Serás recordado como una de las mejores memorias en nuestro paseo musical por esta vida.
INTI Fusion

Con esta banda, radicada en Noruega, realizó  innumerables conciertos y actividades musicales. “Compartimos tantas cosas en Escandinavia. Nuestros viajes a Dinamarca, las giras en Noruega, el viaje a Suiza, etcétera. Bella época de giras compartiendo tu talento, tu creatividad y tu amistad sólida”, escribieron los integrantes en su cuenta de Facebook, tras informarse de la muerte de Córdova. “Queremos abrazarte allá en la eternidad, pero no podemos. Serás recordado como una de las mejores memorias en nuestro paseo musical por esta vida”, agregaron.

Entre 2001 y 2005 volvió al país. En ese tiempo integró el grupo Punto Nazca, grabando los discos de estudio Punto Nazca, Niño Aymara y Yuraj Phuyito. También colaboró con Wara.

Fue por esas épocas que ayudó a que se realizara un ambicioso proyecto, que unió Bolivia y Europa: La Abuela Grillo.

Animación y música
Josué vivía en Dinamarca, cerca de la ciudad de Viborg, donde se encuentra The Animation Workshop, una de las principales escuelas de animación del mundo. Ese centro educativo ofrecía cursos para todo el mundo, y Córdova se inscribió en uno de ellos.

De esta forma estableció contacto con la facultad y fue pieza clave para dar inicio al proyecto que dio a luz al cortometraje. “Él estuvo involucrado desde el inicio. Nos acompañó en el taller que se realizó aquí en Bolivia”, recuerda Cuevas.

En 2009, cuando el proyecto comenzó a tomar forma, Córdova fue contratado para que trabajara en la creación de la música que formaría parte del corto. Para ello, colaboró, nuevamente, con la cantante Luzmila Carpio, quien sería la voz de la protagonista.

Si bien los equipos de animación y de musicalización trabajaron por separado, no hay duda de que las creaciones de Josué influenciaron en la dirección de la obra. Varias de las piezas que creó no aparecieron en el producto final, aunque fueron registradas.

“Estamos viendo la posibilidad de hacer un disco con esos temas, pero su muerte canceló el proyecto. Ahora pensamos  sacar este disco de 14 canciones, de forma póstuma, como un homenaje”, cuenta Callejas.

Y durante la etapa de trabajo en Dinamarca, Josué se encargó de que sus compatriotas no se sintieran solos, que estuvieran en buen estado. “Nos invitó a su casa y nos ayudó a aclimatarnos”, explica Cuevas.

Todo esto confirma la opinión de Callejas, quien asegura que “necesitaremos más de 100 años para que aparezca otro Josué”. 

 

BIOGRAFÍA

Ͱ NACIMIENTO · Nació en Llallgua, norte de Potosí, en 1967.

Ͱ CARRERA· Comenzó a tocar instrumentos de viento, principalmente la quena, a los 15 años. Trabajó con grupos como Akhamani, MarkaTaqui, Indoamérica, Jacha Mallku, Pujllay, Inti, Punto Nazca, Wara, Perumanta y Chuymampi. 

Ͱ FALLECIMIENTO · Córdova falleció el 2 de marzo tras ser presuntamente asaltado y asesinado en la ciudad de Oruro. La familia y amistades piden justicia para el artista.