lunes 23 de febrero de 2026

Ya se cuenta con los primeros siete licenciados en este arte

En El Alto se forja una de las primeras escuelas profesionales de danza

LA RECTORA de la institución consideró que la danza no debe quedar solo en su ejecución, sino debe abarcar también la investigación y disponer de un marco académico.
Una danza de tierras bajas del Oriente boliviano. Foto: EBID
Una danza de tierras bajas del Oriente boliviano. Foto: EBID

“Que la danza no se limite a solamente ser ejecutantes, sino que haya investigación”, afirmó Mónica Camacho, rectora de la Escuela Boliviana Intercultural de la Danza (EBID), institución académica que recientemente tituló a los primeros siete licenciados.

La EBID fue creada mediante el Decreto Supremo 2931, el 5 de octubre de 2016, como una institución de formación artística pública, y funciona en la ciudad de El Alto.

Camacho dijo que los estudiantes de la EBID reciben formación en historia del arte, gestión de proyectos, pedagogía, literatura, entre otros, por lo que los titulados egresan de la institución como “maestros” y aportan a la investigación en el campo de la danza, que mucha falta hace en la actualidad.

“¿Cuál es la idea? Que ya no sea solamente el bailarín que se mueve o baila y tiene gracia, sino que tenga un conocimiento de todo este movimiento y de todo lo que es el arte”, explicó la rectora.

Precisamente la falta de investigadores se hizo patente cuando los estudiantes prepararon sus tesis, quienes no tenían muchos espacios para investigar, de ahí que la institución trabaja en crear un archivo que facilite estas tareas, pero también esté a disposición de la población y personas interesadas en la danza.

La EBID cuenta con 21 docentes y 270 estudiantes, de los cuales 160 ingresaron este año. Ofrece tres carreras: Danza Clásica, Danza Contemporánea y Danzas Bolivianas, con dos menciones: Pedagogía de la danza y Composición coreográfica.
El estudio es de cuatro años,  con una carga horaria de 4.800 horas, se paga una matrícula anual de 200 bolivianos. Un requisito indispensable es que el interesado sea bachiller. Hay dos formas para el ingreso, un curso de seis meses, tipo prefacultativo, y un examen de admisión que es calificado por un jurado.

Según Camacho, el antecedente de la EBID se encuentra en la Escuela Municipal de las Artes, creada en 2001, en la ciudad de El Alto, donde se impartía danza. En ese entonces, los jóvenes que querían estudiar se presentaban con muchas ganas y expectativas. “Entonces, yo creo que ahí nace la primera inquietud”, dijo.

Luego, con la Ley 070 Avelino Siñani - Elizardo Pérez se propone que la formación artística exista en los tres niveles de educación, capacitación, técnico medio y superior y, finalmente, se menciona a las escuelas bolivianas interculturales, creadas mediante decretos, en distintos ámbitos.

Si bien la creación data de 2016, fue un largo proceso que tuvo que transcurrir hasta que la escuela entrara en funcionamiento.

En 2017 se realizaron las gestiones para el traspaso de partidas, porque la institución cuenta con recursos del Tesoro General de la Nación (TGN), que son entregados anualmente.

En 2018 se culminaron los trámites y Camacho se hizo cargo de la dirección de la escuela. “Entonces vinimos a El Alto y tuvimos que empezar de cero”, señaló.

Explicó que se tuvo que buscar un lugar, comprar el mobiliario, barras, espejos, pisos y otros; armar el proyecto educativo, elaborar los reglamentos, gestionar la aprobación y muchas otras tareas más.

En 2019 se recibió a los primeros estudiantes, pero debido al Covid-19 se cortó el trabajo.

Posteriormente, con la autorización para seguir, se retomó la labor a partir de 2022, hasta contar con la primera promoción de licenciados en danza.

La rectora mencionó que el objetivo de la escuela es formar artistas con el título de licenciatura. Al margen, obviamente se busca tener una función social, no solo profesional, sino ofrecer talleres para niños, adolescentes, personas de la tercera edad y con discapacidad. Aunque estas actividades se irán dando poco a poco, por ahora lo central es la formación de cuatro años.

Los primeros siete licenciados. Foto: EBID

La directora consideró que es “un logro histórico” contar con los primeros siete licenciados en danza porque en el país nunca hubo esta titulación y, por tanto, una formación con esas características. Indicó que se espera que con el paso de los años el número de estudiantes vaya aumentando, aunque de hecho no será de mil o dos mil, como en otras áreas del conocimiento.

Entre las cualidades que tienen las personas que se dedican a la danza, la rectora indicó que tienen mayor flexibilidad, su cuerpo es más expresivo, hacen suyos los movimientos con rapidez, entre otros. Sin embargo, no es algo que no se pueda aprender y desarrollar, aunque ahí intervienen el esfuerzo y la disciplina para lograr mejores resultados, porque sucede que personas con grandes dotes ven que su talento no va más allá.

Camacho explicó que siempre se analiza el mercado laboral de estos profesionales; sin embargo, dijo que entre quienes egresaron se cuenta a tres que participaron en compulsas y ahora dictan clases en la institución. Otra profesional trabaja en el magisterio y otra en una entidad privada de educación donde impulsa talleres.

Muchos de los estudiantes tienen sus academias privadas; entonces, se prevé que luego de formarse vuelvan a ese seno y les den un impulso muy importante.
Para Camacho, la danza es “una herramienta muy linda y muy importante en la educación de los seres humanos”, no necesariamente para ser bailarines profesionales, sino para inculcar ciertos valores que requiere la sociedad. A partir de esa idea, dijo que se está viendo que los licenciados de la institución trabajen en unidades educativas.

Otro ámbito de trabajo que se presenta para estos profesionales son los elencos de danza que tienen las universidades, en los que bien pueden insertarse los conocimientos que se imparten en la escuela, y el contar con un título académico puede también incidir en un mejor salario.

“Entonces, sí tenemos esperanzas de que aparte de las instituciones del Estado o instituciones de formación artística puedan trabajar de manera privada”, declaró Camacho.

Dada la importancia de las artes, y la danza en particular, en criterio de la rectora se tiene la necesidad de la existencia de instituciones formadoras en este ámbito y no solo que dependan del Estado, aunque este es el único que puede dar el respaldo económico necesario, porque una academia privada no podría contar con 21 docentes, como los  que tiene la EBID.

La especialista comentó que, por ejemplo, en países como Estados Unidos las compañías grandes de danzas siempre han sido apoyadas por fundaciones porque “no siempre el arte va a resultar comercial”.

Según Camacho, una persona que desarrolla las artes puede vivir de ese trabajo, aunque no es sencillo, pero hay que encontrar las maneras. “Yo misma como artista solamente he vivido de la danza toda mi vida y me he dado modos para renovarme, cambiar, atraer gente”. No obstante, recordó que siempre recomienda tener “ un as bajo la manga”, es decir estudiar otra carrera.

Entre los desafíos que tiene Camacho está incorporar en el pensamiento que la danza no solo es bailar y divertirse, sino va más allá; al menos ella lo ve “como un arte mayor”, entonces se trata de  incluir técnicas. “Que Bolivia pueda entender también que hay otro nivel de la danza más allá del que conocemos y eso es el mayor desafío y dificultad que veo”, remarcó.

Anunció que uno de los desafíos de su gestión es consolidar una infraestructura propia para la institución y así dar continuidad al proyecto, que aún es “muy joven” y necesita consolidarse al igual que aquellas que tienen 100 años de vigencia. También se inscribe en este punto la presentación del archivo que se realizará este año.

De acuerdo con Camacho, de manera sucinta, la danza clásica es una técnica creada en Europa, ayuda mucho a la expresividad del cuerpo. Tiene un lenguaje universal. Es como aprender otro idioma.

La danza contemporánea o moderna es más diversa. En esta ingresan, por ejemplo, la danza jazz o el teatro musical. También es una técnica. Y en la escuela no faltan las danzas bolivianas que son las expresiones folklóricas.

De Moscú a El Alto: Mónica Camacho lleva la danza en las venas

Mónica Camacho, rectora de la EBID. Foto: EBID

Mónica Camacho, actual rectora de la Escuela Boliviana Intercultural de Danza (EBID), comenzó a practicar este arte desde muy niña. Debido a que su padre era diplomático de carrera tuvo la oportunidad de estar en varios países, donde estudió ballet.

A los 18 años de edad obtuvo una beca para estudiar en el ballet Bolshoi de Moscú, Rusia. “Ahí me profesionalicé porque realmente era un desafío muy grande estar en un lugar tan importante de la danza”, indicó a Visión 360.

Sin embargo, su capacitación no terminó ahí, siguió estudiando, por ejemplo, en Argentina. Posteriormente abrió su academia de danza en La Paz a la que denominó Summa Artis, de esto ya pasaron más de 35 años.

Luego de muchos años de formar gente recibió la invitación para fundar la Escuela Municipal de las Artes en la ciudad de El Alto, en específico en el área de danza clásica, cuando esta aún se desconocía en la urbe alteña o su práctica era “esporádica”.

En su trayectoria hizo reposiciones de obras clásicas del ballet universal como también obras contemporáneas, propias y reposiciones, y ballets musicales de películas de Disney, entre algunas, como, por ejemplo, El Rey León y Los Aristogatos. A la vez desarrolló la danza fusión, para lo cual recurrió a la música de Gerardo Yáñez, Los Kjarkas y Saúl Callejas, entre otros.

En 2017 recibió otra invitación, esta vez para participar en la convocatoria para dirigir la EBID. “Como yo había estado tantos años a la cabeza de la danza clásica y contemporánea, pensaron en mí para que me postule y al postularme gané esa compulsa, y ya iniciamos el proyecto más grande”, sostuvo.

Trayectoria

CREACIÓN. La Escuela Boliviana Intercultural de Danza (EBID) nació mediante el Decreto 2931 de 2016.

OFERTA ACADÉMICA. Tiene tres carreras, Danza Clásica, Danza Contemporánea y Danzas Bolivianas, con dos menciones: Pedagogía de la danza y Composición coreográfica.

REQUISITOS. Ser bachiller, pagar una matrícula anual de Bs 200 y optar por una de las dos formas de ingreso.

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