lunes 23 de febrero de 2026

Exploró el pasado de las relaciones de los pueblos originarios

Ximena Medinacelli, una de las pioneras de la etnohistoria de los pueblos bolivianos

La Historiadora, docente y escritora, aportó como muy pocos investigadores a la comprensión del pasado de los pueblos del área rural.
Ximena Medinacelli en una visita a los Yungas de La Paz. Una foto que tenía como portada de su cuenta en Facebook. FOTO: Facebook de Ximena Medinacelli
Ximena Medinacelli en una visita a los Yungas de La Paz. Una foto que tenía como portada de su cuenta en Facebook. FOTO: Facebook de Ximena Medinacelli

Investigadora, educadora y escritora, Ximena Medinacelli era considerada como una de las historiadoras contemporáneas más importantes del país. Su amplio cuerpo de trabajo no solo brindó una nueva perspectiva a las relaciones nacionales, sino que también exploró un área poco visibilizada por la academia.

“Era una experta en desmenuzar el objeto de su estudio, de tal manera que empezaba desde lo  más chiquitito, para arribar a lo más grande, como un trabajo de hormiga, siempre buscando con muchas fuentes, incluso para los detalles mínimos”, recordó su colega y amiga María Luisa Soux.

Foto familiar que la historiadora publicó en su cuenta de Facebook. FOTO: Facebook de Ximena Medinacelli

 

Con el fallecimiento de Medinacelli, el jueves 3 de abril, Bolivia pierde no solo a una importante investigadora, que profundizó en la historia de la cultura y sociedades de los pueblos indígenas bolivianos, sino también una maestra animosa que influyó siempre en sus alumnos. Fue una amiga con la que ningún tema se encontraba prohibido a la hora de charlar.

Tras que se dio a conocer la noticia de su muerte, las redes sociales se llenaron de mensajes de pésame, tanto de sus amigos como estudiantes y personalidades.

El expresidente Carlos Mesa y también historiador, escribió en su cuenta de X: “Expreso mi profundo dolor por la muerte de la amiga e historiadora, Ximena Medinacelli, extraordinaria investigadora cuyos aportes a la bibliografía del pasado boliviano son inestimables. Fue parte de la Academia de Historia y la Sociedad Boliviana de Historia. Por encima de todo, una persona de alma pura”.

Por su parte, Sayuri Loza recordó a Medinacelli como una catedrática apasionada que “nos decía ‘yo no les voy a hacer exponer mucho, porque el docente que hace exponer es porque no quiere enseñar’”.

Medinacelli, segunda a la derecha, presenta un libro con sus colegas en la Feria del Libro de La Paz. FOTO: Sayuri Loza

 

“Ximena Medinacelli merece ser recordada por sus enormes aportes a la etnohistoria, el pastoralismo y la iconografía andina. A través de tantas interesantísimas conversaciones fue una decisiva influencia en el inicio de mi propia trayectoria como investigador. Muchas gracias, Ximena. ¡Descansa en paz sariri…”, fue el mensaje de José Capriles, mientras que otra alumna, Teresa Sierra, escribió: “Vuela alto amiga y catedrática! ¡Tus enseñanzas las llevo pegadas en mi alma!!”.

Escarbando en los orígenes
Ximena Medinacelli nació en La Paz en 1955.  Estudió la carrera de Historia en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Posteriormente se especializó en la Universidad San Marcos de Lima, donde obtuvo el doctorado.

Fue antes de ingresar a San Marcos cuando conoció a Soux. “No coincidimos en la universidad, y ella estuvo dos años sobre mí. Pero, cuando salió la convocatoria a una beca de la Universidad de San Marcos, las dos nos postulamos”, recordó.

Entre risas, Soux confiesa que, al inicio, más que amigas fueron rivales, ya que, al fin y al cabo, ambas apuntaban al mismo premio. Pero comenzaron a coincidir en perspectivas al realizar su trabajo en sus tesis de licenciatura y en todo el proceso para acceder   a la subvención educativa. Ayudó que ambas compartían a la misma tutora de tesis, Silvia Rivera, lo que las obligó a trabajar en armonía.

 

De esta forma se fue forjando una gran amistad, la cual también se tradujo en colaboración en varios proyectos. Incluso, recuerda Soux, llegaron a defender sus trabajos de doctorado en la misma fecha, junto a otra amiga, Pilar Mendieta. “Terminamos formando un grupo muy unido”.  

Desde un inicio, Medinacelli se interesó en la historia de los pueblos indígenas que habitaron América antes de la llegada de los españoles. Fue, destacan sus colegas y allegados, una de las pocas investigadoras que se animó a trabajar en un área muy poco visibilizada: la etnohistoria, los registros del área rural.

Su trabajo se enfocó, también, en el papel de las mujeres y del género. “Su especialidad era la historia prehispánica y del género.   La temática de la vida de las mujeres en la época prehispánica y colonial fueron exploradas por ella, con mucho entusiasmo”, cuenta Sayuri Loza, una de las alumnas de Medinacelli.

También exploró su propio pasado. Nieta de la escritora María Gutiérrez de Medinacelli, Ximena se convirtió en una de sus principales biógrafas.

Soux complementa informando que, juntas, se sumergieron en las características de las poblaciones del área rural del país, aunque cada una se centró en un espacio específico de tiempo; fue María Luisa la encargada de finales del siglo XIX y la totalidad del XX, mientras que Ximena “no llegaba a esos años”.

“Entre chiste y chiste, de tertulia en tertulia, su enfoque temporal era una causa de discusiones entre nosotras. Ella siempre dijo que la historia de indígenas y mujeres del periodo prehispánico es, de por sí, difícil de digerir, por lo que, si tomara también la historia del siglo XX, sería aún más difícil”, agregó Loza.

Ha publicado varios libros, ya sea en cooperación con sus colegas, entre ellos Soux, Mendieta, Magdalena Cajías y Silvia Arze. Entre ellos destacan Nombres o apellidos?: el sistema nominativo aymara Sacaca S. XVII, que escribió junto con Arze, en 2003; Orígenes multiculturales de La Paz (2009); La construcción de lo urbano en Potosí y La Plata. Siglos XVI y XVII (2009); La Paz. Historia y contrastes (2007); De indias y doñas. Mujeres de la élite indígena en Cochabamba, siglos XVI-XVII (con Pilar Mendieta, 1997); Mujeres en rebelión. La presencia femenina en las rebeliones de Charcas del siglo XVIII (con Silvia Arze y Magdalena Cajías, s.f.); Sariri. Los llameros y la construcción de la sociedad colonial (s.f.).

Una de sus obras más grandes fue la Historia de Bolivia, que la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia solo financió hasta el segundo tomo. Años después completó los seis tomos de Bolivia: su historia, con la Coordinadora de Historia. 
También con Soux trabajó en una historiografía de La Paz. Cada una dirigía sus respectivos equipos, con Ximena, como no podía ser de otra forma, enfocándose en el periodo prehispánico y el colonial, mientras que Soux y su gente dominaban los siglos XIX y XX.

“Se hacía preguntas constantemente. En una pequeña cosita, en una fuente muy, digamos, parcial, lograba sacar mucha información. Entonces, de esa manera actuaba  en todos sus trabajos. Como investigadora era muy acuciosa, además de la minuciosidad con la que trabajaba temas tan específicos”, agrega Soux.  

Pero es Sariri una de sus obras más conocidas, al punto que es el título que viene a la mente de quienes escuchan su nombre.

Entendiendo el por qué de nuestra realidad 
“En Sariri, quizá su texto más conocido, explora la historia de los llameros. Cómo eran esas personas; cómo era su vida cotidiana, siempre viajando por varios pisos ecológicos; cómo dinamizaban el circuito comercial prehispánico, mediante los productos que acarreaban e intercambiaban.  Es un trabajo muy logrado, con montón de fuentes y con una visión aguda de cómo esto influyó en periodos posteriores”, explica Loza.

Otra de sus obras más reconocidas es Nombres y Apellidos, que realizó junto con Silvia Arze. En esta obra las académicas exploran el origen de los apellidos aymaras en el siglo XVII; de cómo algunos nombres pasaron a diferenciar familias y cómo afectó eso a las relaciones entre los diferentes pueblos.

Es que la visión de Ximena se diferenciaba mucho de la de sus colegas que estudiaban muy desde afuera a las naciones originarias. Soux explica que Medinacelli trabajó una visión y enfoque boliviano de la etnohistoria, en la que se combinan las preguntas de la antropología con las respuestas históricas

“Utilizaba la base que trabajaron otros autores como Tristán Platt, por ejemplo. Pero ella avanzó mucho más allá, trabajando sobre toda esta acumulación de esta parte hispánica. No es la visión del arqueólogo, sino la visión del etnohistoriador, que no mira de afuera, sino se sumerge profundamente”.

Como resultado, dejó un gran cuerpo de obra que aún no está publicado. Pero, sus amigos y colegas están viendo opciones para que las últimas investigaciones lleguen a las imprentas del país.

Esa pasión por su materia fue la que transmitió en sus clases. Fue docente titular de la carrera de Historia en la UMSA, a la vez de ser, por ocho años, directora del Archivo Histórico de La Paz, dependiente de esa casa de estudios.

“Con ella, hablar de los pueblos prehispánicos era salirse de ese molde que nos metían en el colegio; nos hacía entender las complejidades de las relaciones de la época, de sus simbolismos, de su medio ambiente. La frase que me ha quedado en medio de tanto que nos enseñó, es ‘un factor puede influir, pero no determinar’... siempre que nos queríamos hacer a los cancheros con ciertos mitos o ideas, ella nos decía con esa sonrisa tan característica suya ‘recuerda, influye, pero no determina’”, recuerda Loza.

Siempre estaba abierta al debate y las discusiones. Sus alumnos no temían plantear críticas, siempre que las argumentaran bien.

“Ella era madre de sus alumnos. Ya fueran los ayudantes, los auxiliares de investigación, o simplemente los que cursaban la materia, pertenecían a la familia de Ximena. Y era una amiga verdadera. No solo nos reuníamos a hablar del trabajo, sino también a tejer y charlar”, cuenta Soux.

Mientras que Loza recuerda que en los encuentros que tenían, que no eran muy comunes, siempre había una charla nutrida, discusiones animadas y críticas alegres. Siempre aprendiendo y enseñando.

BIOGRAFÍA

NACIMIENTO: La Paz, 1955.

ESTUDIOS: Cursó la carrera de Historia en la Universidad Mayor de San Andrés y sacó el doctorado en la Universidad San Marcos de Lima. 

TRAYECTORIA: Fue docente de la carrera de Historia en la UMSA, directora del Archivo Histórico de La Paz, consejera de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia y escribió varios libros.