sábado 4 de abril de 2026

YPFB gana 83% menos que en 2014 y ven necesaria su reestructuración

Expertos dicen que se debe blindar a YPFB de la política; que solo explore y explote, racionalizar su tamaño, al personal, abrirse a la participación privada y ser eficiente.
Una de las Plantas de almacenaje de hidrocarburos, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Foto: YPFB
Una de las Plantas de almacenaje de hidrocarburos, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Foto: YPFB

El año pasado, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tuvo una utilidad neta de 1.093,6 millones de bolivianos, que es superior a la de 2023, aunque registró menores ventas.  Si se comparan estos números con 2014, existe un descenso de 83,8% respecto a la ganancia de ese año.

Analistas sugieren una reestructuración, adecuar el tamaño de la empresa a la nueva realidad financiera, tercerizar la administración de las subsidiarias y que la estatal se dedique sobre todo a la exploración petrolera.

Según los estados financieros reportados al Ministerio de Economía, el año pasado, las ventas de la estatal llegaron a 31.583 millones de bolivianos, un 8,7% menos que los 34.623 millones de bolivianos que se anotaron en 2023. Mientras que la ganancia neta aumentó de 418 a 1.093 millones de bolivianos entre 2023 y 2024, es decir en un 161%.

Pero este beneficio está lejos de los 6.766 millones de bolivianos que se tenían en 2014 (83,8% menos) o los ingresos de 61.326 millones de bolivianos de ese año (48,5% menos).

YPFB admitió menores ingresos en 2024. El 27 de febrero de este año, durante la presentación del Plan de Inversiones 2025, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, reconoció que los ingresos de la estatal disminuyeron en 2024 hasta 4.422 millones de dólares, un 10,6% menos que en la gestión 2023.

Los datos revelaron que la compañía en 2021 obtuvo 4.965 millones de dólares de ingresos, al año siguiente 5.987 millones, y 4.951 millones en 2023.

Los 4.422 millones de dólares obtenidos el año pasado representan aproximadamente la mitad de los 8.689 millones que YPFB logró en 2013 o el récord de 8.809 millones de dólares obtenidos en 2014 durante el boom de precios de los hidrocarburos.

Para este año, Yacimientos proyecta que sus ingresos estarán en el orden de 4.523 millones de dólares.

Visión 360 envió un cuestionario a la empresa petrolera, pero no respondió hasta el cierre de esta edición.

El mercado

De acuerdo con la Constitución Política del Estado, YPFB es la única facultada para realizar las actividades de la cadena productiva de hidrocarburos y su comercialización; es decir que las empresas petroleras que operan en Bolivia (tanto bajo contratos de operación como de servicios) están obligadas a entregar a YPFB, en propiedad, toda la producción para que comercialice los hidrocarburos.

La empresa petrolera nacional recibe los ingresos tanto del mercado interno como por la exportación a Brasil y Argentina.

El presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Luis Fernando Romero, informó que en 2024 las ventas de YPFB disminuyeron debido a que se exporta menos gas, se perdió el mercado de Argentina, ya no hay precios favorables de antes, pero la empresa mantiene elevados gastos de operación, entre ellos las importaciones de diésel y gasolina.

Señaló que urge una reestructuración de la estatal, bajar su gasto corriente, cambiar la Ley de Hidrocarburos y de Inversiones para atraer inversión, porque de lo contrario aumentará el déficit de YPFB y si se deja de exportar solo se limitará a satisfacer el mercado interno y con menores ingresos.

Para Álvaro Ríos, analista y exministro de Hidrocarburos, primero se debe blindar a YPFB del manoseo de los gobiernos y partidos políticos de turno, que su presidente sea elegido junto a un directorio por empresas de selección de personal profesional, evitar que la empresa siga subvencionando los carburantes y que deje de ser juez y parte en las áreas y contratos.

Esto para que nunca más se le ordene a la compañía a construir plantas de urea o plantas separadoras de líquidos como las de Yacuiba en lugares equivocados, o perforar pozos donde al presidente de turno se le ocurra.

“Si esto sigue, la gestión será la misma, todas las empresas al servicio de los gobiernos de turno están con problemas como PDVSA en Venezuela, Pemex en México, Petroperú, Petroecuador. YPFB no volverá a tener los ingresos de antes; si no descubre nuevas reservas, debe asociarse en minoría con alguna empresa para recuperarse. Le han quitado ingresos, la dejaron diezmada sin recursos y con personal político a cargo”, precisó.

El analista del sector hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, señaló que, en 2014, YPFB alcanzó su máximo nivel de producción de gas y líquidos y por lo tanto los ingresos eran extraordinarios.

Pero desde 2015 cayó la producción, se perdió el mercado argentino y se vende menos de la mitad del contrato original con Brasil; YPFB no se adecuó, sus gastos han crecido y su estructura organizacional responde a las demandas regionales de 2005.

Señaló que la empresa se ha convertido en un instrumento político y su personal responde a la línea de Gobierno, cuando debería ser seleccionado mediante convocatoria pública y méritos; por eso es que desde 2006 ha tenido 14 presidentes, lo cual frena el tener una gestión eficiente.

Por eso es que, señaló, se necesita una reestructuración y que YPFB se dedique sobre todo a explorar y explotar hidrocarburos, con participación privada como Ecopetrol, con personal especializado al igual que los cargos ejecutivos y que la gerencia de fiscalización pase a depender de la ANH; y la de industrialización y planta de urea, a la Empresa Boliviana de Industrialización (EBIH). “El artículo 6 del decreto de nacionalización decía que YPFB en el plazo de 90 días se convertiría en una empresa eficiente, transparente con control social, pero han pasado 19 años y no hay nada de eso”, dijo Velásquez.

La analista Susana Anaya, del sector hidrocarburos, opinó que desde 2006 se ha intentado vender a la gente la imagen de que YPFB es la empresa que transforma Bolivia, lo cual no es real porque la estatal no realiza ninguna actividad productiva de exploración o servicios.

Estas actividades son impulsadas por las empresas subsidiarias como YPFB Andina, que ha reportado ganancias gracias a su participación en los megacampos de San Alberto, San Antonio, YPFB Chaco o YPFB Transportes.

“Las que invierten y realizan actividades productivas son las subsidiarias y Chaco incluso algunos años ha reportado pérdidas. YPFB casa matriz controla la producción que le entregan Chaco, Andina que no supera el 20% y las empresas privadas Repsol, Petrobras, Shell y otras que controlan el 80% de la producción de gas y líquidos”, dijo.

Añadió que YPFB solo se queda con los ingresos que corresponden a su participación en las ganancias de los contratos de operación, que como una regalía más y en sus balances se consolida esto más las ganancias de las subsidiarias. Con todos esos ingresos, la empresa debe cubrir sus enormes gastos de administración y la burocracia.

Según Anaya, todos los ingresos que ha percibido YPFB deberían haberse invertido en exploración o en la mejora de la información geológica, porque esto ayuda a minimizar riesgos y viabilizar proyectos de exploración y anima o es un incentivo para las empresas petroleras.

Para la analista, los cambios que se necesitan para restructurar YPFB están sujetos a una reforma constitucional, porque la Carta Magna ha colocado muchos candados. “Se necesita una reforma para que YPFB asuma un nuevo rol; no puede ser juez y parte, y absorba tanto y sin generar resultados los últimos años”.

El descenso

Bolivia, en 2013, exportaba gas natural por 6.113 millones de dólares y, en 2014, por 6.011 millones a Brasil y Argentina, pero desde 2016 las ventas comenzaron a descender por factor precio y menores volúmenes comercializados por la caída de la producción de gas y líquidos, y agotamiento de reservas.

En 2023, las ventas al exterior sumaron 2.049 millones de dólares, pero el año pasado descendieron a 1.614,7 millones, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El año pasado, Argentina, el mercado que pagaba mejor, finalizó por anticipado el contrato de compra-venta de gas. Además, Brasil demanda mucho menos del contrato de más de 30 millones de metros cúbicos día de gas natural, acordados en 1996.

En el ámbito externo e interno, YPFB también percibe ingresos por la comercialización de urea. El año pasado las exportaciones de este fertilizante alcanzaron un valor de 127 millones de dólares, un 64,1% más que en 2023.

Los otros ingresos de la estatal provienen de la comercialización de carburantes en el mercado interno (petróleo crudo, gas licuado de petróleo -GLP- y gas natural al sector eléctrico y clientes directos) y está a cargo al mayoreo de gasolina, diésel, kerosene, GLP, gas natural vehicular, gas natural por redes y urea.

YPFB estima que la crisis y caída de la producción de gas natural persistirá hasta 2028 y 2029, pero avizora que los niveles de oferta comenzarán a repuntar desde 2030, con el procesamiento de 42 millones de metros cúbicos día (MMmcd), producto de las inversiones en exploración. La estatal asumirá el mayor riesgo y ejecutará 623,4 millones de dólares del Plan y las petroleras, 80,2 millones.

Instalaciones de YPFB en el campo San Alberto, en mayo de 2006. Foto: Abi