lunes 23 de febrero de 2026

El artista visual apostó por el país

Jorge Simon Zait es el rumano que, por amor, decidió quedarse sin mar en Bolivia

Recorre el país con cámara en mano, filmando sus reacciones al descubrir la comida, los paisajes y la cultura boliviana. Estos videos se viralizaron y, ahora, trabaja en su emprendimiento.
Jorge Simon Zait es el Rumano sin mar que recorre toda Bolivia. FOTO: Leny Chuquimia/Visión 360
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Jorge Simon Zait es el Rumano sin mar que recorre toda Bolivia. FOTO: Leny Chuquimia/Visión 360 :

Jorge Simon Zait se dio a conocer en enero, cuando su prometida decidió subir a TikTok los videos de sus encuentros con la comida, cultura e idiosincrasia bolivianas. Poco a poco fue ganando popularidad y, actualmente, su cuenta en dicha plataforma tiene 88.400 seguidores y, ahora, este “Rumano sin mar” continúa en el país, apostando por su futuro.  

No solo se encuentra trabajando en un negocio propio, el emprendimiento Moments, o en aumentar su producción de videos para sus cuentas, sino que también tiene que planificar su boda. Con todo eso, Zait aseguró que planea quedarse por algunos años en Bolivia, trabajando para progresar con su negocio.

“Mucha gente me preguntó: ‘Oye, choquito, ¿estás loco?’ A lo que respondo que veo una oportunidad para mi negocio y, más aun, estoy apostando por Bolivia”, contó a Visión 360.

El Rumano sin mar visitó Visión 360 para hablar de su emprendimiento y vida. FOTO: Leny Chuquimia / Visión 360

Es que si algo tiene Jorge es mucha fe y fuerza de voluntad. Eso no solo le permite hacer una vida en un país al otro lado del mundo de su tierra natal, sino que también le permite encontrar la forma de ganar “la marraqueta” diaria de una forma alejada a su carrera.

Oye, choquito, ¿estás loco?’ A lo que respondo que veo una oportunidad y estoy apostando por Bolivia.

De la tierra de Drácula a los pagos del Kari kari
Como su nombre lo indica, Zait nació en Rumania, en la región  de Banat, que está en el oeste del país, en la frontera con Hungría, en agosto de 1994. Según cuenta es una zona plana “muy, muy plana”, de apenas 60 metros sobre el nivel del mar, aunque está rodeada por algunas de las cadenas montañosas que conforman los Cárpatos occidentales.

Allí pasó su niñez y juventud, de una manera “típica para nuestra población”. Siempre teniendo una veta artística, Jorge decidió seguir la carrera de Dirección Teatral y Audiovisual en su ciudad natal.

Cuando egresó, intentó ganarse la vida con su carrera, algo que descubrió, con tristeza, que podía ser mucho más difícil de lo que había imaginado.

El espejo clave del emprendimiento del Rumano sin mar. FOTO; Moments

 

“Intenté realizar algunos proyectos. Pero, por problemas financieros y la dificultad de conseguir recursos para las artes, llegué al punto donde, ¡uy!, es muy difícil mantenerse siendo artista. Por lo que, en ese momento, me di cuenta que debía pensar seriamente a qué dedicarme para conseguir mi pancito, mi marraqueta, o redondito porque no quiero comenzar peleas de cada día”, recordó.

Por eso comenzó a capacitarse, tanto en clases como de forma autodidacta, en informática y programación. Ayudó que ambas disciplinas fueran pasatiempos suyos, por lo que pudo encontrar trabajo con un buen sueldo.

“Sin embargo me encontraba en una situación que me obligaba a escoger entre quedarme en ese trabajo, o seguir buscando fondos para el arte. Con mucha tristeza decidí dejar atrás todo lo que se relacione con las actividades culturales”, agregó.

Pese a que tuvo que dejar atrás su pasión inicial, su trabajo le permitió mantenerse e, incluso, tomar vacaciones en otros países. Uno de sus viajes lo trajo a Bolivia, nación de la que conocía muy poco.

En su cuenta personal ofrece una crónica de su vida en Bolivia. FOTO: Capturas de video

“Así como aquí hay personas que no saben qué es Rumania y dónde se encuentra, por nuestro lado hay poco conocimiento de Bolivia y la región donde está”. Pero todo cambiaba cuando Jorge explicaba que Rumania es donde se encuentra Transilvania, la zona que, en la ficción, es aterrorizada por el rey de los vampiros, el Conde Drácula. “En cuanto se enteran de eso ya comienza el estereotipo y las alusiones al chupasangre”.

Fue en esa visita que conoció a Susy, ahora su prometida. La relación progresó con el tiempo y, un determinado rumano vino a echar raíces en La Paz.

La gente es bien abierta, amigable, cariñosa. A un extranjero le dicen ‘Hola, amigo, ven, te invito’.

Fue un choque en muchos sentidos. Tanto la cultura, como la gastronomía y la misma naturaleza, fueron experiencias novedosas que, cada día, agarraban al rumano en curva.

“Culturalmente es totalmente distinto a lo que ocurre en mi país. Siempre hay una sorpresa a la vuelta de la esquina, cuando recorres la calle”.

Una de las cosas que más le impactó fue la calidez del boliviano. “La gente es bien abierta, amigable, cariñosa. A un extranjero, como yo, le dicen amablemente: ‘Hola, amigo, ven, te invito’. Puedo decir que son calientes con todos, mientras que en Rumania somos más bien fríos, distantes”.

El espejo clave del emprendimiento del Rumano sin mar. FOTO: Moments

 

Y está la comida. Sabores que le eran foráneos y que le sorprendieron agradablemente. Algunas sorpresas fueron tan impactantes, al punto que hicieron despegar su carrera en TikTok.

Viendo a Bolivia con ojos de afuera 
Ocurrió cuando Susy, con celular en mano, le animó a probar la llajua tradicional. “Fue algo no planeado. A mi prometida le gusta grabar mi primera experiencia con las cosas y eventos, como ocurrió con la llajua”.

También el éxito fue accidental, pues la cuenta que abrió primero era la de su empresa, a fines de promocionar el negocio.

La respuesta del público los sorprendió. “No nos lo esperábamos”, reconoce el viajero. Pronto comenzaron a subir más y más cortos, con Jorge autoidentificándose como el Rumano sin mar.

Me di cuenta que, sin importar los problemas, en Bolivia la gente está lista para celebrar.

El apodo surge de su decisión de radicar en Bolivia. “Empezó como una broma que gira en torno a que yo soy un rumano que vino a vivir entre bolivianos. Como me contaron la problemática del mar en Bolivia, algo en lo que no quiero entrar en detalles, porque sé que es doloroso, decidí  quedarme sin mar”, contó.

Ya identificado, el Rumano sin mar abrió su cuenta personal, independiente de la del negocio, en enero de este año. Para mayo ya superó los 88 mil seguidores y los cortos pasaron de ser capturas de momentos sorpresivos a producciones de mayor calidad.

No tiene un cronograma de producción fijo. Esto se debe, principalmente, a que su mayor interés sigue siendo Moments. “Estamos trabajando en una forma de equilibrar mejor las cosas, pero es difícil, porque ya no queremos colgar videos simples. Queremos que los videos tengan más carnecita, algo educativo, además de ser divertidos”.

Para sus seguidores, ver uno de sus cortometrajes es una manera novedosa de ver el país. No solo porque experimentan junto con Jorge las nuevas experiencias, sino que sus preguntas y análisis despiertan risas y reflexiones acerca de las idiosincrasias nacionales.

“¿Por qué los bolivianos viajan muy serios en el teleférico, cuando es muy divertido?”, pregunta en una de las últimas obras.
Esto muestra que los videos ya no son improvisados, cuentan con investigación y planificación. “Esa idea surgió de un paseo que hice en el teleférico. Me di cuenta que es como si los bolivianos tuvieran un botón, porque en las cabinas son callados y solemnes, pero en cuanto se bajan, comienzan a reír”, cuenta.

Su plan a futuro consiste en fortalecer su emprendimiento. Moments gira en torno a la fiesta. “Me di cuenta que, sin importar los problemas, en Bolivia la gente está lista para celebrar”.  

Y uno de los atractivos es llevarse un recuerdo del evento. Así fue como se crearon espejos en los que los invitados se reflejan y se toman fotos, las cuales se imprimen inmediatamente para el invitado y se guardan en la nube para los anfitriones, lo que permite así conservar el momento.

BIOGRAFÍA

Ͱ NACIMIENTO · Nació en agosto de 1994, en la región Banat, en la frontera entre Rumania y Hungría.

Ͱ ESTUDIOS · Es director de cine y teatro. Por necesidad aprendió a manejar redes y sistemas computacionales. Ahora es un emprendedor.

Ͱ TRABAJO · En Bolivia, con su prometida Susy, fundó la empresa Moments, que crea recuerdos instantáneos en las fiestas.  

Ͱ COMIDA· Sus platos bolivianos favoritos son el charque y el keperí.