martes 24 de febrero de 2026

Marcelo Montenegro

Economía: cotización del USDT baja de Bs 17,42 a Bs 16,60 tras prohibición a YPFB de operar con criptomonedas

Según el Ministerio de Economía, el valor del USDT registró un alza sostenida entre el 18 y el 23 de mayo, alcanzando su punto más alto en Bs 17,98. Sin embargo, tras el anuncio presidencial, la cotización cayó bruscamente, con una baja acumulada de Bs 4,48 en menos de 24 horas.
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, en conferencia de prensa luego de una entrevista con medios estatales. Foto: MEFP.
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, en conferencia de prensa luego de una entrevista con medios estatales. Foto: MEFP.

La cotización del USDT (Tether), criptodivisa utilizada como referencia no oficial del tipo de cambio en el mercado paralelo, bajó de 17,42 a 16,60 bolivianos tras la decisión del Gobierno de prohibir a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) realizar operaciones con criptoactivos.

La noche del viernes, tras el anuncio de las medidas del Gobierno, el valor descendió hasta 13,40 bolivianos, informó este domingo el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro.

El uso del USDT como indicador no oficial del tipo de cambio se extendió en un contexto de escasez coyuntural de divisas en el sistema financiero, debido a la negativa de la Asamblea Legislativa Plurinacional a aprobar nuevos créditos. “Tenemos allí más de 1.800 millones de dólares secuestrados por un cálculo político”, denunció el encargado de las finanzas del país.

Ante la falta de dólares físicos, plataformas digitales que operan con criptoactivos comenzaron a ser empleadas como alternativa para transacciones e intercambio, y su cotización se trasladó al mercado paralelo.

El ministro explicó que algunos operadores de criptoactivos elevaron artificialmente el valor del USDT, generando la percepción de que el tipo de cambio real se acercaba a 20 bolivianos por dólar. “Esta medida elimina cualquier argumento que vincule al Gobierno o a las empresas públicas con presiones sobre el tipo de cambio informal”, remarcó.

Durante la conferencia de prensa, Montenegro mostró una gráfica que ilustra el comportamiento del USDT antes y después del anuncio oficial. “Casi a las once de la noche estaba en 13,40 bolivianos  y luego, cerca de las dos de la mañana, subió a 16,60 bolivianos”, precisó.

Explicó que esta evolución refleja cómo el anuncio gubernamental logró cortar un proceso especulativo acelerado. “De 17,42 bolivianos bajó a 16,60 bolivianos. Eso muestra que hay impacto cuando se aclara y se actúa con firmeza”, añadió.

El gráfico muestra que el valor del USDT registró un alza sostenida entre el 18 y el 23 de mayo, hasta alcanzar su punto más alto de 17,98 bolivianos. Tras el anuncio presidencial, la cotización cayó bruscamente, con una baja acumulada de 4,48 bolivianos en menos de 24 horas. 

Asimismo, el ministro desmintió que YPFB haya realizado compras en el mercado de criptoactivos y aclaró que la prohibición de estas operaciones a la estatal petrolera busca cortar cualquier argumento que vincule a empresas públicas con presiones sobre el tipo de cambio informal. “YPFB no ha comprado ni un solo USDT. Se había generado una narrativa falsa que atribuía a esa empresa una participación en plataformas digitales. Eso ha quedado completamente descartado”, afirmó.

“YPFB —explicó— requiere entre 40 dólares y 50 millones de dólares semanales para su funcionamiento. Las plataformas donde se transa USDT no superan, en el mejor de los casos, los 6 o 7 millones de dólares  semanales. Por tanto, es técnica y operativamente inviable que esa empresa opere a través de esos canales”, subrayó.

El ministro de Economía recordó que esta acción se enmarca en un conjunto de medidas orientadas a reforzar la disponibilidad de divisas y reducir la especulación, entre ellas el incremento del límite para internación de efectivo de 10.000 dólares a 50.000 dólares y la ampliación del umbral del programa de ahorro. 

Además, la autoridad reiteró que las políticas aplicadas se basan en criterios técnicos y buscan preservar la estabilidad cambiaria y proteger el poder adquisitivo de la población.