martes 24 de febrero de 2026

Candidato a vicepresidente de la alianza Unidad

José Luis Lupo: “Tiene que haber elecciones; ya enfrentamos una coyuntura por demás complicada”

Aspira a recuperar la institucionalidad de la Asamblea y sostiene que puede contribuir a solucionar la crisis económica que vive el país.
Lupo fue ministro en cinco carteras y tiene más de 25 años de carrera en organismos internacionales. Foto: José Luis Lupo (Facebook)
Lupo fue ministro en cinco carteras y tiene más de 25 años de carrera en organismos internacionales. Foto: José Luis Lupo (Facebook)

La historia le dio una oportunidad y llegó a ser ministro de Desarrollo Económico en los gobiernos del extinto general Hugo Banzer Suárez (+) y del entonces presidente Jorge Tuto Quiroga. Hoy postula a vicepresidente con la alianza Unidad. En entrevista con Visión 360, José Luis Lupo cuenta los retos que implica la carrera electoral actual y remarca la imperiosa necesidad de que existan comicios presidenciales, debido a que en su criterio, Bolivia afronta una coyuntura “por demás complicada”.

“Tiene que haber elecciones. Ya enfrentamos una coyuntura por demás complicada en lo económico y en lo social”, señaló.

¿Qué lo motiva a ser vicepresidente?

Muchos me hacen esa pregunta: ¿A esta altura de tu vida, habiendo trabajado desde tus 19 años y pudiendo disfrutar de tu tiempo libre y de tus nietos, para qué te metes en esto? 

La respuesta es simple: lo hago justamente por ellos. Porque no quiero que hereden un país en ruinas como el que hoy tenemos. Porque quiero que puedan vivir, crecer, desarrollarse profesionalmente y estar orgullosos de su país y de las oportunidades que este les brinde. 

Creo que Bolivia se merece un mejor presente y un mejor futuro, tiene todas las potencialidades para ello y si puedo aportar a que esto se logre, lo haré con total convicción. Creo que con mi experiencia y mi conocimiento puedo aportar a sacar a Bolivia de la crisis y a comenzar a recorrer un camino de progreso y prosperidad. Me involucro en esta lucha, además, porque nos necesita a todos, a cada uno de nosotros. 

¿Qué considera que le puede aportar al país, si logra ser vicepresidente?

Gracias a la larga trayectoria que he recorrido, no solo como funcionario público, habiendo sido ministro de cinco carteras en tres gobiernos diferentes antes de mis 40 años, sino también en más de 25 años de carrera  en organismos internacionales con altas responsabilidades como el BID y la CAF, tengo una larga experiencia y conocimiento de mi país y también de la región. 

He sido parte de proyectos que han tenido un gran impacto positivo en la vida de la gente en países vecinos como Brasil, Argentina y Colombia, por ejemplo, y he visto la manera de implementarlos de manera exitosa. 

Como también mencioné antes, creo que la crisis que enfrentamos hoy no solo es económica o social, también es moral. Y por eso estoy convencido de que para salir de esta, necesitamos un liderazgo que sea técnico, pero también ético. Es por eso que estoy seguro de que el binomio de la responsabilidad que representamos Samuel y yo es la mejor opción para el país.

Cuando Samuel lo presentó, mencionó que usted tiene la experiencia en haber resuelto siete crisis económicas a lo largo de nuestro continente. ¿En qué países tuvo esa experiencia y cuál es el caso que más se parece al de Bolivia? 

Desde diferentes lugares y en diferentes momentos, he tenido la oportunidad de estar involucrado en procesos que representaron importantes desafíos en países de la región. Por ejemplo, la implementación del decreto 21060 en Bolivia en 1985, la crisis financiera en México en 1994 más conocida como la “crisis del tequila”, que tuvo impacto en toda la América Latina. O la crisis económica de Ecuador entre 1998 y 1999, que reconfiguró su economía hasta el día de hoy. 

También estoy muy familiarizado con las crisis que enfrentó Argentina, más de una en las últimas décadas, y una de la que aprendimos mucho y recuerdo especialmente es la crisis en Brasil conocida como el “Plan Cruzado”, que enfrentó la hiperinflación que vivía esa nación en ese momento, a mediados de los ochenta. Desde la función pública en Bolivia y, sobre todo, desde diversas responsabilidades en organismos internacionales, he tenido la tarea de analizar escenarios y también de desarrollar, planificar y ejecutar programas en medio de estas crisis con el objetivo de ayudar a superarlas. 

De llegar a ser vicepresidente, deberá encontrar consensos con las bancadas opositoras. ¿Está dispuesto a devolver institucionalidad a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP)?

Por supuesto es una de nuestras prioridades, porque sin institucionalidad no vamos a poder resolver los problemas económicos que tenemos. No solo de la ALP, también en la Justicia, y también devolviendo la autonomía a entidades como el BCB, por ejemplo. 

Nuestro gobierno va a ser un gobierno de diálogo y acuerdos, no de pactos. Va a ser un gobierno que acuerde con todos los factores del país que estén dispuestos a sumar para alcanzar los mismos objetivos, que no son otros que resolver la crisis y devolver la esperanza a la gente que hoy la está pasando mal. Todo esto tiene que estar enmarcado en la institucionalidad y el respeto a las leyes y a las reglas. Si no recuperamos eso en el país, va a ser imposible sacarlo del hueco en el que está y mejorar la vida de los bolivianos. 

¿Qué es lo primero que deberá resolver el nuevo gobierno para el país?

Lo primero que debemos hacer es actuar de emergencia y en los primeros 100 días parar la crisis. En 100 días vamos a detener la caída libre en la que nos encontramos, crear un fondo de estabilización, traer dólares y parar la inflación. 

Ese es solo el principio, es la etapa de la emergencia. Luego tenemos un plan y un equipo que Samuel ha venido presentando a lo largo y ancho del país desde hace meses, que hemos llamado Soluciones, que tiene propuestas concretas para todos los sectores y regiones, como por ejemplo las autonomías económicas, una Bolivia abierta al mundo, un país en el que el mérito importe, una revolución del turismo, un millón de nuevos emprendimientos, el cuidado de nuestros bosques y nuestro medio ambiente, la no reelección, entre muchos otros. Tengamos una certeza: nuestro país es viable. Tenemos alimentos, agropecuaria, litio, minería y mucho talento humano.

De llegar al poder, ¿los ajustes se harán como en los 80 con un decreto? ¿Es posible emitir en Bolivia un decreto 21060 del siglo XXI?

El plan de emergencia, la etapa de shock sobre todo fiscal, sí vamos a poder hacerla en su gran mayoría por decreto.  Esto nos va a permitir parar la crisis y arrancar con la estabilización de nuestra economía. Sin embargo, para que este proceso sea sostenible y definitivamente exitoso, tiene que estar acompañado de cambios legislativos y nuevas leyes relacionadas con la inversión, con los hidrocarburos, con la minería, entre otros. 

Es por eso que nosotros venimos trabajando un plan integral que no solo es económico, sino también político, legal y social, que nos permitirá lograr un verdadero y profundo cambio en el país.

¿Qué trabajo realizan en la alianza para un control electoral para el día de las elecciones?

Este es un tema muy importante. Nosotros le estamos dando el valor y el lugar que tiene y por eso estamos capacitando a muchas personas para que el día de la elección nos aseguremos de preservar y hacer respetar la voluntad popular. 

Lo empezamos a hacer desde hace un tiempo porque no vamos a improvisar en un tema tan neurálgico como este que, además, sabemos que preocupa cada vez más a la gente. 

El paso inicial del cambio en Bolivia es una elección transparente en la que se elija de manera contundente a un nuevo proyecto de país. Luego, con la fortaleza de ese mandato popular, vamos a implementar el plan que estamos construyendo con el mejor y más capacitado equipo de personas que tenemos comprometida.

Tomando en cuenta la actual situación política e institucional en Bolivia, ¿cree que habrá elecciones?

Tiene que haber elecciones. Ya enfrentamos una coyuntura por demás complicada en lo económico y en lo social, como para que la política ponga en riesgo el instrumento más importante de cualquier democracia. Las peleas internas del MAS le han hecho mucho daño al país. No podemos permitir que sigan destruyendo lo poco que queda. 

Con todos los problemas que el país tiene, las elecciones son una válvula de escape para tanto malestar social porque la gente sabe que es la oportunidad que tiene para, con su voto, lograr el cambio que tanto necesitamos. Estas elecciones son las más importantes de nuestra reciente historia democrática y su realización no puede de ninguna manera ponerse en duda.

¿Cómo definiría al centro democrático? Y ¿por qué apostar por ello en Bolivia?

El gran reto que tenemos hoy es, reconociendo nuestra diversidad y diferencias, construir un país de diálogo y de acuerdos, unidos como bolivianos que somos todos. La polarización, las peleas, los ataques, todo lo que hemos vivido los últimos 20 años nos han hecho un daño terrible, no solo como nación, sino incluso en las familias, en los hogares. 

Es por eso que estoy convencido de que no podemos seguir por ese rumbo y por eso proponemos al país un proyecto democrático y de centro, donde quepamos todos, con tolerancia y respeto, donde nadie esté excluido, donde no primen los dogmas sino los acuerdos. El centro democrático que le estamos proponiendo al país es uno de respeto a las leyes y a las instituciones, con libertades económicas y de expresión, con garantía sobre la propiedad privada y seguridad jurídica, con valores que nos caracterizan, como el trabajo, el esfuerzo, el mérito y la esperanza. 

No tengo la menor duda de que esta visión de país la compartimos la inmensa mayoría de los bolivianos, y es por eso que hemos presentado esto a la gente porque, como dije, es una tarea muy difícil la que tenemos por delante y este trabajo va a necesitar de todos nosotros. 

¿Cómo ve la situación de la Alianza Unidad, luego de las fisuras?

La Unidad es algo por lo que yo vengo trabajando desde hace meses y lo seguiré haciendo hasta el último día. Confío en que se va a lograr como en parte la hemos venido alcanzando hasta ahora. 

Nuestra Alianza Unidad está integrada por muchas personas de diferentes partidos, sectores, regiones, gremios, asociaciones, etc., que con todas sus diferencia y características, compartimos un objetivo común que es sacar al país de la crisis en la que está y encaminarlo en la vía del desarrollo. 

La Unidad es un proceso en marcha en el que nosotros vamos a seguir trabajando y por el que seguimos apostando. Estos procesos son siempre difíciles y complejos, no son lineales, siempre tienen altibajos; pero lo importante es no desfallecer en el camino y hacer todo lo que tengamos que hacer hasta lograr este objetivo. 

¿Cómo ve las supuestas “listas negras”?

No han existido ni existen “listas negras”. Lo único que en procesos como este siempre hay son listas cortas, espacios limitados para un número mucho mayor de gente valiosa y con mérito. Como todos, nos vimos obligados a decidir con base en las credenciales, a la representatividad, al peso regional, al peso político, a diferentes variables. 

Pero este es un proceso en construcción y no tengo la menor duda de que en el camino vamos a seguir sumando a toda esa gente valiosa que va a encontrar un espacio ideal para aportar en esta nueva etapa del país. 

¿La alianza Unidad estaría dispuesta a retirarse de la carrera electoral si no está entre las favoritas?

Samuel lo ha demostrado en el pasado: cuando no era el candidato con la mayor probabilidad de ganar, no tuvo problema en dar un paso al costado y apoyar al mejor posicionado.

Esta vez, teniendo el proyecto que cuenta con mayor apoyo popular y siendo el que más chance tiene de sacar definitivamente al MAS del poder, confiamos en que los otros líderes políticos nos darán su apoyo.

Perfil

  • Carrera Lupo se desempeñó como ministro de Desarrollo Económico durante los gobiernos de Hugo Banzer Suárez (+) y Jorge Tuto Quiroga. Fue también ministro de Gobierno y de la Presidencia.  
  • Iniciativas Defendió la Ley Complementaria de la Reactivación Económica; implementó la ley de Reforma Aduanera y promovió el financiamiento a microempresas mediante la Nafibo.
  • Diagnóstico Identificó que la crisis económica en Bolivia tenía causas heredadas, externas e internas. Destacó la necesidad de políticas de acción rápida para revertir la situación.
  • Política Hoy, José Luis Lupo es candidato a la Vicepresidencia de la alianza Unidad, con Samuel Doria Medina, con miras a estos comicios nacionales de 2025.