domingo 24 de mayo de 2026

Conflicto

Iglesia, Defensoría y DD.HH. exigen diálogo y esclarecimiento tras hechos de violencia en el corredor humanitario La Paz–Oruro

Las instituciones llaman a cesar la violencia, investigar las denuncias de violaciones a derechos humanos y abrir espacios de diálogo ante la crisis generada por los bloqueos y el fallido operativo humanitario.
El sábado, Bolivia vivió una jornada de violencia durante el intento de habilitar un corredor humanitario entre Oruro y La Paz para el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos hacia La Paz y El Alto, en medio de 23 días de bloqueos. Foto: APG
El sábado, Bolivia vivió una jornada de violencia durante el intento de habilitar un corredor humanitario entre Oruro y La Paz para el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos hacia La Paz y El Alto, en medio de 23 días de bloqueos. Foto: APG

Tras la violencia que se registró durante el desbloqueo para habilitar el corredor humanitario La Paz–Oruro, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto y las Provincias lamentan que, hasta la fecha, no se haya concretado un diálogo entre las partes en conflicto. Además, las tres instituciones demandan el esclarecimiento urgente, independiente y transparente de los hechos registrados en las últimas horas.

“En el pronunciamiento, las tres instituciones exhortan al cese inmediato de toda acción violenta y demandan el esclarecimiento urgente, independiente y transparente de los hechos registrados. En particular, piden investigar los casos de personas heridas, el fallecimiento reportado y las denuncias de vulneraciones a los derechos humanos que se habrían producido en el marco de las movilizaciones”, se lee en la nota de prensa publicada de forma conjunta.

En el comunicado, las tres instituciones indican que este grado de conflictividad evidencia la urgencia de restablecer condiciones efectivas para la comunicación. Además, enfatizan la necesidad de que exista una voluntad real de bajar la tensión y de buscar soluciones mediante mecanismos pacíficos, evitando la profundización de la confrontación.

Este sábado, Bolivia vivió una jornada de violencia durante el intento de habilitar un corredor humanitario entre Oruro y La Paz para el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos hacia La Paz y El Alto, en medio de 23 días de bloqueos. La caravana, integrada por policías y militares, fue atacada por grupos movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, con piedras, palos y cachorros de dinamita, mientras los efectivos respondían con gases lacrimógenos para intentar despejar la ruta.

El operativo terminó frustrado tras múltiples emboscadas, incluida una en la localidad de Copata, donde el grupo encabezado por el ministro Zamora fue atacado con explosivos, obligándolo a huir por un camino de herradura.

En las últimas horas, dirigentes de las Bartolinas de La Paz y sectores movilizados denunciaron además la muerte de Víctor Cruz Quispe, comunario de Vilaque Copata, en el municipio de Calamarca. Según el certificado forense difundido por Urgente.bo y la Agencia de Noticias Fides (ANF), el joven de 24 años falleció por impacto de proyectil de arma de fuego durante el operativo del corredor humanitario.

Según las instituciones, la prolongación de estas tensiones ha fracturado de forma significativa la convivencia social, sembrando incertidumbre, malestar y temor en la población ajena al conflicto.

Frente a este escenario, los representantes de la Iglesia, la Defensoría y la Asamblea de DD.HH. reiteran su llamado a los actores involucrados para abrir espacios denominados “Diálogo por el bien común”, evitando cualquier medida o discurso que profundice la confrontación.

Finalmente, las tres instituciones informan que, emulando las labores de días pasados, continuarán realizando acercamientos formales tanto con el Gobierno como con los distintos sectores movilizados. Según el comunicado, el objetivo central de esta mediación es actuar como facilitadores para restablecer los canales de comunicación y generar las condiciones mínimas de entendimiento, bajo la premisa de que la prioridad absoluta debe ser la protección de la vida y la paz social del pueblo boliviano.