lunes 23 de febrero de 2026

Trabaja desde hace un mes con Unitel

De las aulas a las redes, Natalia Aparicio y su cruzada por una ciudadanía informada

Directa y sin tapujos, así es Natalia Aparicio, la cientista política que entrevista a políticos para que la población conozca sus programas de gobierno y llegue a las urnas con la información necesaria para poder elegir mejor a los candidatos.
La cientista política Natalia Aparicio. FOTO: @la.aparicio
La cientista política Natalia Aparicio. FOTO: @la.aparicio

Cuando el candidato a la Vicepresidencia Juan Pablo Velasco aseguró que “mi rol aquí es influenciar en los jóvenes para que se sumen a este proyecto, volver a hacer sexy trabajar en el Estado”, Natalia Aparicio, una de sus entrevistadoras, apenas pudo controlar su molestia. “Ese es el problema que enfrentamos, la banalización de la política nacional”,  comenta a Visión 360 la cientista política. “Por eso trabajo en las redes sociales, para cuestionar este tipo de cosas y ayudar a informar al votante”, agrega.

Para ello, Aparicio, de 28 años, se sumó al equipo del programa de streaming Pov Unitel, en el cual entrevista a protagonistas de la política nacional, de cara a las elecciones de agosto. Es un trabajo que comenzó, por su cuenta, hace unos años en sus redes sociales.

Momento de Pov Unitel en el que Velasco habló de ser sexy. FOTO: Captura de video

 

“Mi intención es empujar la conversación política al pensamiento crítico, de la manera más imparcial que se pueda, aunque reconozco que siempre hay influencias de sentimiento y pensamiento. Quiero  bajar, al menos  un poco, la polarización que actualmente afecta al país e intentar hablar con datos”, asegura.

En ese sentido, tiene como objetivo confrontar a los candidatos, a las autoridades de los distintos niveles del Estado, y a los mismos votantes. Todo con el fin de conseguir una población boliviana que esté informada a la hora de emitir su voto.

Ese es el problema que enfrentamos, la banalización de la política nacional.

Un objetivo que tiene sus raíces en su niñez, cuando comenzó a gestarse su interés en la gestión estatal y las relaciones políticas.

Sin miedo, desde niña
Natalia Aparicio nació en Cochabamba en 1997. Como muchos de su generación no conoció ningún otro presidente que no sea Evo Morales, puesto que Gonzalo Sánchez de Lozada, Hugo Banzer, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez Veltzé gobernaron cuando Natalia era pequeña.

Estudió en el colegio jesuita Loyola. Por eso, estuvo muy involucrada en actividades de la Iglesia Católica, especialmente en eventos dedicados a enseñar liderazgo a los niños. “También aprendí a hablar en público, y todo eso despertó un bichito, el bichito de ver cómo podemos hacer esto (el país)  mejor, a ver si nos podíamos poner de acuerdo”.

Esto hizo que, al momento de elegir qué carrera seguir, Natalia tuviera como meta Relaciones Internacionales. Solo que se presentó un pequeño problema: ninguna universidad cochabambina ofrecía esa licenciatura, y la única que encontró estaba en Santa Cruz.

“Cuando me gradué todavía seguía siendo menor de edad, por lo que  mis papás rechazaron que yo estudiara en Santa Cruz. Me indicaron que buscara algo similar en Cochabamba. Fue en ese momento (2015) cuando descubrí Ciencias Políticas y que al egresar podría especializarme. Pero, durante mis estudios me enamoré de las ciencias políticas”.

Descubrió que le gustaba entender el terreno de las batallas políticas; entender las narrativas y los enfoques; saber diferenciar entre lo discursivo, las estructuras y los sistemas. Considera que eso permite entender las características del país.

“Entiendes a través de la teoría, pero al final la aplicas a lo que está pasando en la situación actual. Eso me gusta. Me gusta poder tener las herramientas para poder hacer un análisis”, explica.

Su educación tuvo características especiales por la coyuntura que atraviesa el país desde la elección de Evo Morales, en 2006. Aparicio reconoce que eso también afectó  su entorno.

Hay que saber que existen matices. Hay progresistas de derecha, como Obama, y de izquierda, como Mujica.

Es que la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas en la Universidad Mayor de San Simón es muy politizada, en apreciación de Natalia, con una dirigencia docente y estudiantil muy parcializada a favor del Movimiento Al Socialismo (MAS). Ella misma reconoce que, poco a poco, se fue radicalizando, aunque fiel a su intención de ser lo más objetiva posible, no indica hacia qué lado.

Todo cambió cuando egresó, hace unos siete años. Comenzó a enfocarse en el mundo de grises, el que realmente abarca la política.

Oficio de equilibrista
Para Natalia, es de vital importancia entender que la política, en realidad,  no se trata de tener posiciones cerradas, de uno contra otros. No se trata de tener líneas inamovibles ideológicas, ya que  la sociedad y las tendencias son tan complejas como las personas.

En ese sentido, asegura que es importante que los bolivianos comprendan que no pueden reducir el espectro político solo a izquierda y derecha, a zurdos y fachos, “eso es bajar la política a un partido de fútbol con dos bandos”. 
“Hay una ‘juntucha’, o desorden ideológico, pero que no es solamente un fenómeno boliviano, sino que, en sí, es una realidad de la política”, explica.

“Sí, derecha e izquierda pueden  servir como un punto de partida, pero  hay que saber que existen muchos matices. Tienes progresistas de derecha, como Barack Obama, por ejemplo, así como progresistas de izquierda, como Pepe Mujica;  tienes conservadores de izquierda, como Andrónico Rodríguez, y conservadores de derecha, como Branko Marinkovic”.

También recordó que hay fascistas de derecha, como Francisco Franco. Hay populistas de izquierda, Hugo Chávez,  y de derecha, Donald Trump.

Entiendes a través de la teoría, pero al final la aplicas a lo que está pasando en la situación actual.

Es por eso que, en enero de 2024, comenzó a trabajar en su proyecto personal en sus cuentas de redes sociales [email protected], en YouTube, Facebook, Instagram y Tik Tok- con la intención de ayudar a la población votante, como también enfrentar a los protagonistas políticos.

Busca cuestionar a todos los operadores, desde los “evistas” más recalcitrantes a los libertarios más capitalistas; de los defensores del Estado centralista a los amantes de la autonomía sin control.

Es agotador luchar contra esa polarización. Pero, ese es el escenario que tenemos y hay que bajar la presión.

No es una tarea fácil, especialmente cuando la crisis ha logrado que las posiciones se radicalicen  más. Incluso ella llega a experimentar ese fenómeno, más como un mecanismo de defensa.

“Es agotador luchar contra esa polarización. Pero, ese es el escenario que tenemos y, finalmente, hay que intentar bajar la presión. Es que, según una encuesta de 2023, si bien la polarización abarca al 64% de la población, los grupos radicales no son más del 20%. Pero el problema es que son gente muy ruidosa, los que tiran hate (odio) en todos lados, en Internet. Son los que buscan que les des una respuesta negativa para poder encasillarte. Y experimentamos el fenómeno de los trolls en Internet”.

Sus análisis lograron viralizarse, al punto que a principios de este año Unitel le propuso formar parte de su servicio de streaming, con completa libertad.

“Me costó un poco acostumbrarme, ya que tengo que hablar de pautas, ponerme maquillaje. Pero es una oportunidad de hacer llegar mi mensaje y ayudar a la gente a ir a votar informada”.

Es por eso que hasta el 17 de agosto continuará analizando políticos y programas de gobierno, buscando un buen camino.

BIOGRAFÍA

Ͱ NACIMIENTO · Nació en Cochabamba en 1997.

Ͱ ESTUDIOS · Estudió en el  colegio Loyola. Siguió la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Mayor de San Simón.

ͰTRABAJO ·  Realiza entrevistas y análisis de la situación política nacional en sus cuentas de redes sociales y en el sistema Pov de Unitel.