martes 24 de febrero de 2026

Preocupación

Bancos y analistas advierten riesgos para sistema financiero si se consideran las propuestas electorales de diferimiento

Para Asoban, esta medida (diferimiento) comprometería la estabilidad del sistema financiero. Según un economista, el sistema se mantiene estable y se debe evitar el deterioro.
Un prestatario cancela una cuota de su préstamo en una entidad. Foto ABI
Un prestatario cancela una cuota de su préstamo en una entidad. Foto ABI

El sistema financiero muestra estabilidad en medio de la crisis económica, pero la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) y analistas advierten riesgos debido al surgimiento de propuestas de diferimiento de créditos, en el marco de los conflictos que vive el país.

En las últimas horas, el presidente del Senado y candidato a la presidencia, Andronico Rodríguez, convocó a una reunión a las tres bancadas del legislativo para analizar proyectos de préstamo internacionales y diferimiento de créditos.

Por otra parte, el candidito del MAS, Eduardo del Castillo, propuso un proyecto de ley para que, hasta el 31 de diciembre, las familias bolivianas que tienen compromisos crediticios con entidades financieras “no paguen ni capital ni intereses de todos y cada uno de sus créditos adquiridos”.

Asoban, en un comunicado, expresó su profunda preocupación ante las propuestas de establecer un nuevo diferimiento obligatorio en el pago de cuotas de capital intereses de los préstamos bancarios.

“Esta medida comprometería la estabilidad del sistema financiero, cuya función esencial es canalizar, con responsabilidad y criterios técnicos, los recursos de millones de ahorristas hacia actividades productivas y necesidades de las familias”, alerta.

De acuerdo con la Asociación, imponer un nuevo diferimiento bajo cualquier modalidad afectaría gravemente la intermediación eficiente de recursos, debilitando la solvencia del sistema y deteriorando la cultura de pago de los prestatarios.

“Una medida de este tipo no resolvería los problemas por los que atraviesa la población, más bien forzaría una inevitable restricción del crédito, especialmente hacia los sectores más vulnerables, como las microempresas, provocando impactos sociales como el desempleo, la pobreza y la exclusión financiera", enfatizó.

Asoban reiteró que se mantiene el compromiso de las entidades bancarias con los prestatarios afectados, a través del análisis, caso por caso, para encontrar soluciones responsables y sostenibles, e hizo un llamado a las autoridades para evitar medidas que comprometan la estabilidad financiera.

El economista Omar Velasco explicó que las propuestas de diferimiento o reprogramación, terminan afectando el flujo de recursos que los bancos necesitan para poder mantener la actividad de intermediación financiera. Esto porque  dependen de la devolución de los créditos para reinyectar a la economía.

Agregó que, en términos de los indicadores más conocidos como rentabilidad, cobertura de riesgo, adecuación patrimonial, el sistema financiero se mantiene estable y eso es algo que se debe preservar. “Mientras el sector real de la economía se desacelera, estamos viendo que este año se va a entrar con mucha probabilidad en una recesión. El sector fiscal está con necesidades financieras, el sector externo tiene déficit en cuenta corriente, pero el único sector de la económia que muestra estabilidad es el sistema financiero”, puntualizó.

Por eso, dijo que la preocupación de Asoban, va en ese sentido y se termine afectando al único sector que aún está resistiendo la crisis económica.

Velasco sostuvo que los diferimientos de crédito, son un alivio transitorio, mejora el flujo de caja y sólo permite "patear el problema hacia adelante", pero la deuda se mantiene y se debe pagar tarde o temprano.

Además, medidas de esta naturaleza muy seguidas, le quitan previsibilidad al sistema financiero y puede comprometer la estabilidad y no atacan los problemas estructurales. El cumplimiento del ciclo de pago depende del estado de la economía, agregó.

Los datos de la ASFI muestran que la mora, a abril de este año, se sitúa en 3,3%, mientras que el promedio de la región es de 3,4%.

Velasco señaló que este es el promedio general, pero si se analiza la mora por sectores, hay algunos con un índice más alto como el comercio o consumo, lo cual es resultado de la ralentización de la actividad comercial.

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Ganancias y rentabilidad de los bancos

Las cifras de la ASFI revelan que el año pasado las entidades de intermediación financiera obtuvieron una utilidad neta de 2.670 millones de bolivianos, la más alta de los últimos años, mientras que al mes de abril de 2025, los beneficios ascienden a 681 millones de bolivianos.

Los bancos ganaron 671 millones de bolivianos, las instituciones financieras de desarrollo, 17 millones de bolivianos, las entidades financieras de vivienda, seis millones de bolivianos, mientras que las cooperativas perdieron 13 millones de bolivianos.

La rentabilidad (ROA) de los bancos, según cifras de Asoban, en 2024 alcanzó a 12,6% y a marzo de este año a 8,1%.

Velasco manifestó que la mayor parte de las utilidades de los bancos en general no se están generando por su actividad principal que es la intermediación, sino por actividades secundarias que tienen que ver con operaciones cambiarias, cobro de comisiones de  transferencia al exterior y otras.

El sector también muestra rentabilidad porque la mayor parte de las operaciones están en bolivianos, además, los créditos que se colocaron en la época de bonanza, reditúan el pago de tasas de interés.

“Los bancos no deben realizar un gran esfuerzo para captar depósitos, el 60% de las captaciones provienen de la Gestora. Las tasas de interés por los depósitos es de menos del 5%, cuando la inflación ya roza el 20%”, subrayó Velasco.