martes 24 de febrero de 2026

EEUU

Alligator Alcatraz, la nueva cárcel migratoria que genera polémica por abusos e impacto ambiental

El nombre hace referencia a la histórica prisión de Alcatraz, que el presidente Donald Trump ha ordenado reabrir en la bahía de San Francisco.
Activistas asisten a la protesta 'Stop Alligator Alcatraz' frente a la entrada del Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier en Ochopee, Florida. Foto: EFE
Activistas asisten a la protesta 'Stop Alligator Alcatraz' frente a la entrada del Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier en Ochopee, Florida. Foto: EFE

La prisión migratoria denominada Alligator Alcatraz (Alcatraz caimán), que está ordenando construir el presidente de EEUU, Donald Trump, ha generado una gran controversia nacional y mundial entre quienes consideran ese centro como un abuso contra los indocumentados, y por los ambientalistas, que luchan contrarreloj en su intento de que el lugar no sea habilitado como una prisión temporal para los inmigrantes.

El centro de reclusión está ubicado en una zona remota del Parque Nacional de los Everglades, a unos 60 kilómetros de Miami, en el estado de Florida. Ha sido construido (en tiempo récord) en una lejana pista de aterrizaje con tiendas de campaña y remolques que normalmente se utilizan después de un desastre natural. El paraje está rodeado de pantanos repletos de caimanes, pitones y miles de mosquitos.

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El sitio podría albergar hasta cinco mil migrantes indocumentados y ha sido presentado por la Casa Blanca como un modelo por replicar en futuras instalaciones para acelerar las deportaciones. La ubicación extrema y las condiciones del terreno han generado reacciones encontradas en todo el país.

Muchos cuestionan, ¿por qué construir un centro de detención en un sitio tan extremo? ¿Es una medida de seguridad, o el símbolo de un excesivo castigo? Organizaciones ambientales ya se han pronunciado y reclaman que no se les consultó sobre una evaluación del impacto ambiental.

Trump visitó el campo hace varios días y se burló de los migrantes que sean trasladados a Alligator Alcatraz; aseguró que “tendrán que enseñar a los reclusos a huir de los caimanes”.

“Les vamos a enseñar a huir de un caimán. No corran en línea recta, corran así”, dijo Trump a los medios antes de partir hacia Florida desde la Casa Blanca, mientras hacía gestos de “zig-zag” con la mano, en referencia a cómo deberían correr los inmigrantes.

Durante su recorrido, el mandatario republicano inspeccionó las carpas y remolques instalados sobre una antigua pista aérea, así como una clínica improvisada con cubículos médicos. 

El aislamiento del sitio ha sido promovido por el Gobierno como una ventaja estratégica. “Solo hay una carretera de entrada y la única salida es un vuelo de regreso”, afirmó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca. Las autoridades subrayan que el terreno y la fauna salvaje actúan como elementos disuasorios para futuros migrantes.

Sin embargo, las críticas no han tardado en llegar. Ambientalistas alertan sobre el impacto ecológico en una zona de alto valor natural, y líderes indígenas han denunciado que el centro se construye sobre tierras sagradas.

Decenas de manifestantes se reunieron en las inmediaciones del aeródromo, incluidos ciudadanos como Phyllis Andrews, una maestra jubilada que expresó su rechazo: “He trabajado con muchos inmigrantes. Son buenas personas. No merecen esto”.

Estas organizaciones ciudadanas lanzaron la campaña Stop Alligator Alcatraz para impedir el centro de detención de Miami, donde el gobernador Ron DeSantis los sorprendió al comenzar la construcción del proyecto tan solo días después de anunciarlo la semana pasada.

“La mezcla de especies, los humedales, las docenas y docenas de especies amenazadas y en peligro que viven en esta área son completamente únicas. Así que me duele y estoy atónito de que esto haya pasado tan rápido”, indicó a EFE el director ejecutivo de la South Florida Wildlands Association, Matthew Schwartz.

El investigador señaló que no es conocida “ninguna evaluación ambiental que podría haberse realizado en un periodo de una semana”, algo en lo que coincidió la directora ejecutiva de Friends of the Everglades, Eve Samples, una de las líderes de la cruzada Stop Alligator Alcatraz.

“Desafortunadamente, el estado de Florida no ha publicado ningún análisis ambiental detallado de estos impactos que tanto nos preocupan. Ha habido una falta de transparencia”, declaró Samples a EFE.

Los ambientalistas temen que esto dañe la flora y fauna del Parque Nacional de los Everglades, donde hay 36 especies nativas de Florida en la lista federal de especímenes amenazados o en peligro, como la pantera floridana, la cigüeña de madera, el manatí de las Indias Occidentales, y el cocodrilo y el caimán americanos.

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“Nuestras preocupaciones ambientales también están relacionadas con el desperdicio que producen los humanos. Por ejemplo, si vas a albergar a al menos mil prisioneros en el sitio, ¿cómo vas a lidiar con los desechos que podrían dañar el ambiente? ¿O con el suministro de agua?”, cuestionó Samples.

La “emergencia” de Florida

El gobernador DeSantis ha argumentado que el estado vive una “emergencia” para construir Alligator Alcatraz y otro centro de detención migratorio anunciado el miércoles en un campo de la Guardia Nacional al suroeste de Jacksonville, con lo que Florida albergará hasta cinco mil inmigrantes en total.

Defensores migratorios han denunciado “condiciones inhumanas” de los extranjeros detenidos en Florida, como el Centro Federal de Detención (FDC, en inglés) de Miami, donde el miércoles se reveló que un canadiense que estaba ahí bajo custodia del ICE falleció el lunes.

María Bilbao, coordinadora de campañas de la American Friends Service Committee (AFSC) en Florida, acusó en una audiencia pública del condado de Miami-Dade al gobernador DeSantis de “estar usando la crueldad como espectáculo político”.

“Ahora quiere construir un centro de detención como teatro político en los Everglades, rodeado de lagartos y el calor extremo de Florida en un terreno que pertenece a este condado”, lamentó en la audiencia del jueves.

Récords

El presidente republicano, quien reside en Florida, ha hecho de las políticas fronterizas de línea dura un elemento central de su agenda política durante una década. Uno de cada ocho votantes en las elecciones estadounidenses de 2024 afirmó que la inmigración era el tema más importante para definir su sufragio.

El número de detenidos por inmigración a nivel federal ha aumentado drásticamente, llegando a 56 mil para el 15 de junio, desde los 39 mil que había cuando Trump asumió el cargo, según datos gubernamentales, y su Gobierno ha presionado para encontrar más espacio.

Su Administración también ha retenido a algunos migrantes en la base naval de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, conocida por albergar a sospechosos de terrorismo extranjeros tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Sin embargo, las promesas de campaña de Trump de deportar hasta un millón de personas al año se han topado con protestas en las comunidades afectadas, demandas de mano de obra barata por parte de los empleadores y una escasez de fondos para un Gobierno con déficits crónicos.

Los abogados de algunos de los migrantes detenidos han cuestionado la legalidad de las deportaciones y criticado las condiciones en los centros de detención temporal.

“Una maniobra despiadada”

David Jolly, exlegislador de la Cámara de Representantes, exrepublicano y ahora candidato a gobernador de Florida por el Partido Demócrata, calificó la instalación de “una maniobra política despiadada”.

Asimismo, algunos líderes locales, incluyendo a las tribus cercanas Miccosukee y Seminole, se han opuesto a la construcción de las instalaciones y han destacado el entorno de la zona.

La construcción ha atraído a multitudes de manifestantes, en contraste con el beneplácito de los funcionarios del actual Gobierno.

El zar fronterizo de Trump, Tom Homan, calificó la cárcel como un sitio de “excelentes instalaciones”.

Los detenidos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) generalmente son retenidos por razones como ingresar al país sin autorización o permanecer más tiempo del permitido por su visa. Están esperando a que ICE los incluya en el próximo vuelo o autobús de regreso a casa, o están impugnando su deportación en un tribunal de inmigración.

Si un inmigrante es acusado o ha cometido un delito violento, es juzgado y retenido en la jurisdicción penal estatal o federal, independiente del sistema de inmigración. En esos casos, puede ser transferido al ICE para su deportación tras cumplir sus condenas. (Con información de EFE, CNN y France 24).

 

Proyectan un centro completamente autónomo

Se calcula que el complejo, ubicado en el sur de Florida, en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade Collier, costará 450 millones de dólares anuales y podría albergar a unas cinco mil personas, según estimaciones oficiales.

Las autoridades estatales lideran la construcción de las instalaciones en Florida, pero gran parte del costo está siendo cubierto por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), conocida por su respuesta ante huracanes y otros desastres naturales.

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, a quien la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha reconocido como el artífice del plan Everglades, presentó la propuesta con un video de producción, con gráficos personalizados que muestran caimanes de ojos rojos y una banda sonora de rock pesado.

Un proyecto en línea con la usual ostentosidad de Donald Trump, que ha elogiado las vastas y aisladas cárceles construidas por El Salvador.

Mientras, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha anunciado que enviará 100 efectivos de la Guardia Nacional al lugar.

Alligator Alcatraz, según la oficina del gobernador, está diseñado para ser “completamente autónomo”. Los inmigrantes serán alojados en remolques reutilizados de la FEMA y en “instalaciones temporales de paredes blandas”, según declaró a CNN un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional.

Las mismas tiendas de campaña se utilizan a menudo para albergar a los desplazados por desastres naturales, como los huracanes, dijo la oficina de DeSantis. De hecho, proporcionarán el único refugio contra los elementos del clima, en un área donde las temperaturas pueden llegar a sobrepasar los 32° Celsius y por donde atraviesan poderosas tormentas. Los servicios de agua, alcantarillado y electricidad serán suministrados por equipos móviles.

El jueves llegó el primer grupo de detenidos al centro, informó la División de Manejo de Emergencias de Florida en una publicación en X.

“El primer grupo ha llegado a Alligator Alcatraz. Florida se enorgullece de facilitar la misión de Trump, de hacer cumplir la ley” se lee en la publicación en redes.