martes 24 de febrero de 2026

Candidato a la vicepresidencia por Morena

Jorge Richter: “Pareciera que (en los debates) se quiere inducir a un grupo solamente, a decir entre estos elijan y los otros no”

De llegar al Gobierno, el postulante y exvocero afirma que la Vicepresidencia tomará un rol articulador de diálogo y consenso, para lograr un gobierno de unidad.
El candidato a la Vicepresidencia por Morena, Jorge Richter, en entrevista con Visión 360. Foto: Alejandra Sánchez Bustamante / Visión 360
El candidato a la Vicepresidencia por Morena, Jorge Richter, en entrevista con Visión 360. Foto: Alejandra Sánchez Bustamante / Visión 360

El ex vocero presidencial y ahora candidato a la Vicepresidencia por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), Jorge Richter, visitó Visión 360  y habló sobre el proceso electoral en marcha y sobre el frente al que ahora representa, al que dijo que llegaron varias personas con distintas historias de lucha. “Unos desde la intelectualidad, la academia, los ámbitos formativos; otros, desde dirigencias sindicales, movimientos sociales”.

Respecto a la carrera electoral, observó que los foros y desabetes presidenciales no tomen cuenta a todos los frentes, lo que le lleva a pensar que hay un cierto afán de direccionamiento del electorado en favor de unos y en perjuicio de otros.

¿Qué lo motivó a dejar el cargo de vocero presidencial?

Ya avanzada la gestión, yo llevaba en la vocería tres años y medio; digo avanzada la gestión, pues había que empezar a mostrar resultados tangibles y claros sobre los elementos centrales de la gestión en lo social, en lo económico, en la resolución de los problemas que habían definido y habían marcado la agenda del año 2020. Y más que mostrar resultados, estábamos viendo cómo el país se encaminaba hacia una crisis. 

Bueno, allí lo que no encontraba de mi parte era el eco necesario para que puedan las sugerencias ser consideradas, y en su caso también que se vayan tomando decisiones de esas características. Se hablaba, se discutían algunos temas, pero lamentablemente el Presidente tenía o tuvo o adquirió, con más énfasis en esa etapa, un perfil muy personalísimo en lo que hace a la toma de decisiones.

¿Qué propuestas le hizo al presidente Luis Arce y no le hizo caso?

Sugerencias, yo he realizado una infinidad, pero es el Presidente el que toma las decisiones. Este es un sistema presidencial y él (Arce), empezó sobre todo ya en el último tiempo en el cual yo me encontraba ahí, a tomar unas decisiones muy a contramano con la problemática del país. 

Bolivia enfrentaba o se veía venir una escasez en la disponibilidad de divisas y el Presidente entraba en negación de que aquello no estaba ocurriendo. 
Tú puedes admitir una explicación de parte de los ministros del área, por un tiempo, pero cuando después ves que el problema persiste y que las explicaciones pareciesen que no tienen un marco de veracidad; bueno, si nadie te quiere, si no te quieren escuchar, si no quieren corregir y rectificar el rumbo, pues entonces no hay mucho más que hacer.

Cómo vio la división interna en el MAS, ¿fue real?

Es absolutamente real. Y lamentablemente ha sido una división que ha obligado a la gente a tener que tomar partido por uno o por el otro. Y esto en medio de una construcción social, popular, por supuesto que siempre genera daños.

Entonces era sin lugar a dudas una situación por demás incómoda y en un determinado momento yo señalé y dije que no me iba a inscribir para profundizar la división ni para ser uno más de los que generan tanto ruido con adjetivos, con descalificaciones ni mucho menos.

Usted criticó en 2024 el rol de la Vicepresidencia y hoy postula a ese cargo ¿Qué cambió?

No ha cambiado absolutamente nada. Fíjate, yo doy este ejemplo. El doctor (Eduardo) Rodríguez Veltzé en varias ocasiones se ha referido a la crisis que atraviesa el sistema judicial en los países. Esa crítica, esa mirada analítica y crítica de nuestro sistema judicial, ¿lo inhabilitaría a él para ser ministro de Justicia? No. Porque en todo caso, él podría ser posiblemente el mejor ministro de Justicia porque conoce la problemática. Eso es importante.

Yo señalé que la Vicepresidencia es una institución irrelevante en el marco de las funciones que le asigna la Constitución Política y el Estado. Tiene allí establecidas en la Constitución cinco funciones que no son trascendentales, son de coordinación, de acompañamiento, básicamente, pero es de reemplazar al Presidente cuando este viaja. Y la más importante de todas es una facultad que se le confiere casi como una concesión, de que sea el presidente nato de la Asamblea Legislativa.

¿Qué cambios propondría para el país en caso de llegar a la Vicepresidencia?

Creemos que es mucho más importante tener, si se mantiene el nombre de Vicepresidencia, una suerte de jefatura de Gabinete transversal a todo el Órgano Ejecutivo; esto es ministerios, viceministerios, de forma tal que pueda coadyuvar de manera rápida e inmediata o tener a su cargo la resolución de manera rápida e inmediata de toda la conflictología del Estado, porque hoy por hoy esas funciones están delegadas solamente en el Ministerio de la Presidencia y el Ministerio de la Presidencia no da abasto para conflictos, para los temas legales del Presidente; para los temas legislativos también, para los temas con movimientos sociales, que es otra de sus ocupaciones y para la comunicación del Estado. 

En esa perspectiva, la propuesta transitará por allá, pero mientras tanto se reforme la Constitución, vamos a convertir a la Vicepresidencia en el eje de articulación del diálogo y del consenso para estructurar un gobierno de unidad nacional, para diseñar las políticas públicas, sectoriales y políticas de Estado en función a diálogo, discusiones, consensos y para llevar a la sociedad boliviana a la construcción de un nuevo pacto de convivencia y de consistencia pacífica.

En su criterio, ¿qué es lo que debe resolver el nuevo gobierno para el país?

Nosotros graficamos la situación del país en cuatro universos de problemas, que son interdependientes, que se determinan unos con los otros, tienen incidencia entre ellos también, y que en su actuar simultáneo sobre la sociedad, sobre el Estado boliviano, le están generando una crisis múltiple, una severa crisis que va desde lo económico a lo político, social, institucional, de relaciones internacionales, entre otras.

¿Qué es lo que hay que hacer de forma inmediata? Hay que atender el universo uno, que es dólares, abastecimiento de combustible, reservas internacionales. ¿Cuál es nuestro problema hoy en día? El problema mayor de la crisis económica, el tema de las divisas. ¿Por qué? Porque el factor productivo que nos permitía tener divisas se ha ido agotando, que es la renta hidrocarburífera. Esta está en 1.200 millones de dólares aproximadamente, está cayendo, pero el requerimiento de divisas para poder importar combustibles está subiendo.

¿Qué lo acercó a Morena y cómo definiría al partido? ¿Es de izquierda o de centro izquierda?

Es un partido de izquierda que propugna el progresismo, el humanismo y que tiene en el hecho social el principal factor de sus preocupaciones. Esto es Morena, un movimiento, y cuando decimos movimiento y no partido significa que a Morena llega gente con distintas historias de lucha. Unos desde la intelectualidad, desde la academia, desde los ámbitos formativos, desde el análisis político; otros, desde las dirigencias sindicales, desde los movimientos sociales. 

Y convergen en una mirada que está amparada bajo estos criterios, el progresismo, la izquierda, el humanismo, el colocar al hombre y a la mujer siempre en el centro de tus preocupaciones. 

¿Hay margen para pensar que Morena eventualmente va a retirarse de la carrera electoral?

Hoy no está eso contemplado. La idea es continuar. Está claro que Morena no ha hecho campaña electoral todavía por una serie de inconvenientes internos políticos que se generan en Bolivia.  Hay rumorología constante y permanente de que el binomio se desmembra, de que o viene Andrónico Rodríguez y se incorpora Morena, o viene Evo Morales y se incorpora Morena, o las listas. 

Todo esto que está inducido y generado desde un lado con interés político, ha ido ralentizando, ha ido deteniendo, si se quiere, la campaña. Pero, bueno, quedan todavía 40 días importantes para poder hablar con los bolivianos.

Estamos a poco más de un mes de las elecciones y los candidatos de Morena no aparecen en los foros ni debates. Tampoco su campaña es muy visible...

Ahí, sobre el tema de los foros y los debates, hay algo importante que mencionar. Algunas instituciones, algunos medios, están realizando iniciativas de organizar debates, pero invitan a una parte de los candidatos, no a todos.

Los debates que hemos podido observar en otros países, en Brasil hubo un debate muy importante entre Lula da Silva y Jair Bolsonaro, y los debates, cuando no se ha llegado a la segunda vuelta, han mostrado que se invita al conjunto, a todos los candidatos en carrera.

Es casi una suerte de restricción de la libertad de expresión político-electoral. Y allí esto afecta sin lugar a dudas la calidad de nuestra democracia. Pareciera que se quiere inducir a un grupo solamente, escogido anticipadamente, de decir ´entre estos elijan y a estos otros no los escuchen´. Esto lo debería corregir el TSE, sin lugar a dudas, pero las candidaturas presentes en los foros y en los debates deberían ser todas.

Doria Medina ha propuesto recientemente un plan de recortes en el Gobierno que permitiría ahorrar más de 350 millones de dólares anuales. ¿Usted considera que el aparato estatal está inflado?, ¿que se necesitan esos recortes?

Habría que escuchar el detalle de esos 350 millones, pero yo le doy unos datos. Mucho se habla de que el Estado es supernumerario. Varios no han dicho. El Estado en realidad tiene 451 mil ítems, como se dice, empleos. Y ahí usted tiene que empezar a contar policías, Fuerzas Armadas (FFAA), magisterio, salud, médicos, enfermeras, personal sanitario, etc.  La sumatoria de eso le da alrededor de 380 mil. ¿Cuánto le queda? Le quedan 70 mil personas más que están distribuidas en el Estado nacional y subnacional. Entonces no es una cantidad verdaderamente importante para el tipo de Estado que nosotros requerimos. 

El déficit fiscal no está generado de manera prioritaria y fundamental por el gasto corriente, que es pago de sueldos. Está generado por el gasto de capital, que significa inversión pública. El modelo del presidente Arce es un modelo que tiene como factores prioritarios la inversión pública, la dinamización de las empresas estratégicas del Estado, la redistribución de los recursos y la industrialización con sustitución de importaciones.  ¿Qué quiero decir? Sin entrar a consideraciones respecto al modelo, quiero decir y señalar que este factor de inversión pública es el que dinamiza nuestra economía actualmente. Como estamos en crisis y tenemos pocos recursos, el crecimiento se ha reducido considerablemente.

En este plan se toca a los medios del Estado. ¿Considera que estos medios tienen que mantenerse como espacios de propaganda de la gestión gubernamental o deben cambiar?

En nuestro criterio hay una excesiva y desmesurada asignación presupuestaria para los medios del Estado, que en realidad son propagandísticos, no son de información. Son propagandísticos, tienen un sesgo político muy grande y hay que institucionalizarlos como ocurre en otros países. 

La Televisión Nacional de Chile, por ejemplo, es un canal que compite con televisoras privadas. Nosotros deberíamos trabajar en un modelo cercano a aquello, sin perder la propiedad; tener sí una institucionalización donde el canal del Estado sea absolutamente competitivo; número uno, con las otras televisoras y, número dos, podamos reconstruirle su credibilidad. Hoy en día es solamente un aparato propagandístico con desmesurado presupuesto.

De llegar al Gobierno, ¿qué acciones tomarían para que el Trópico de Cochabamba ya no sea un espacio territorial controlado por los cocaleros afines a Evo Morales?

Algunos candidatos hablan de recurrir a las FFAA y la Policía, otros de negociar... Nosotros tenemos una visión diferenciada en esto. El Chapare, que hoy en día está lamentablemente transversalizado por prácticas vinculadas al narcotráfico, por su característica topográfica, también por su presencia en los medios de comunicación... El lugar selvático en el que se encuentra es muy propicio para las actividades del narcotráfico.

Lo que necesitamos es transformar toda aquella zona. Hay que hacer una intervención, pero no es una intervención militar, es una intervención económica, productiva, estatal y societal. ¿Qué quiere decir? Tenemos que transformar toda la zona del Chapare en una enorme ciudad. 

Hoy el narcotráfico migra y se va moviendo de un lado a otro; esta internacionalización no respeta fronteras, tiene una enorme cantidad de recursos económicos que les permite a ellos rápidamente situarse en un espacio territorial como en otro, a pesar de que pueden ser distintos países. 

¿Cómo ve usted la relación Evo–Andrónico?

Da la impresión de que es una relación que ha concluido; hoy en día en política no hay hechos definitivos, siempre es así. Los intereses muchas veces reconstruyen relaciones quebradas, o reviven políticos que ya estaban sentenciados para el olvido.

Sin embargo, hoy podemos evaluarla como una relación con un distanciamiento por intereses políticos, que parecería tener algunas características irreversibles, pero hay que ir analizando y evaluando cada cierto tiempo.

Perfil

  • Formación Jorge Richter Ramírez es politólogo de profesión, trabajó en análisis político.
  • Medios Comenzó como colaborador en “Juguete Rabioso” en 2001, cuando escribió un artículo sobre los entretelones del conflicto entre Wálter Guiteras y Raúl Garafulic. Fue conductor de “Tiempo de Opinión”.
  • Vocería En diciembre de 2020 fue designado por Luis Arce como vocero presidencial. 
  • Alejamiento Renunció en junio de 2024 tras tres años y medio en el cargo, advirtiendo de riesgos externos que podrían debilitar al Gobierno.
  • Candidatura Richter figura como candidato a la Vicepresidencia por Morena, partido de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, desde el 20 de mayo de 2025.