domingo 5 de abril de 2026

Cartas al Director

Las cláusulas del fútbol

Hace años atrás y por efecto de la viralización de las noticias, la transferencia del jugador brasileño Neymar del Futbol Club Barcelona al Paris Saint Germain en agosto de 2017 abrió el escándalo y aceleró la especialización en el campo jurídico.

En el mundo del denominado “fútbol moderno” se juega tanto adentro de la cancha como afuera, ya que las instituciones deportivas tienen equipos complementarios al margen del onceno titular en todas las ramas, léase medicina deportiva, psicología deportiva, marketing y, en lo que hoy analizaremos, Derecho Deportivo.

Hace años atrás y por efecto de la viralización de las noticias, la transferencia del jugador brasileño Neymar del Futbol Club Barcelona al Paris Saint Germain en agosto de 2017 abrió el escándalo y aceleró la especialización en el campo jurídico. Ahí el mundo tuvo que analizar la importancia de las cláusulas de rescisión y la estructuración de las mismas en los contratos deportivos; de igual manera, la FIFA empezó a puntualizar la legislación que rige para la protección de los jugadores y los clubes.

Para entrar en el detalle correspondiente, debemos precisar que la cláusula de recisión en un contrato deportivo es un acuerdo de voluntades entre el club y el jugador, la cual se presenta por común acuerdo de ambas partes para velar por la estabilidad profesional del futbolista y así también velar por los intereses económicos de la institución deportiva.

En ese sentido, si un club se interesa por un jugador que se encuentra actuando por otra institución, puede gestionar su salida si accede a pagar el monto establecido en la cláusula, hecho que, si bien el club detentador del jugador podría verse afectado en lo deportivo, va a recibir una compensación económica que permite al mismo no quedar desprotegido en su participación deportiva. En lo que al futbolista se refiere, sale beneficiado por la posibilidad de tener la libertad de acción y poder vincularse a un nuevo equipo.

En contrapartida, la FIFA, para poder regular las transferencias de jugadores y no dejar desprotegidos a los mismos, ni tampoco a los clubes, desarrolló el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ) FIFA. En este cuerpo normativo se establece la rescisión por Justa Causa, que es hoy en día el principal mecanismo de defensa de los futbolistas ante el incumplimiento de los clubes.

En esta normativa, en su artículo 14 bis, se determina claramente que, ante el impago de DOS salarios mensuales, el jugador puede solicitar la recisión por justa causa y, como único requisito fundamental, debe notificar con la intimación con un plazo de 15 días. Si bien el RETJ no aclara sobre otros adeudos del club con el jugador, en varias sentencias del TAS/CAS (Tribunal Arbitral del Deporte) han generado jurisprudencia que permite al jugador intimar también por estas deudas que en la práctica conocemos en nuestro medio como primas o bonos específicos establecidos en el contrato. Al recurrir de esta forma, el jugador puede obtener la libertad de acción y así fichar por otro club.

En este sentido podemos precisar que la legislación deportiva tiene en este caso dos formas adicionales para la resolución o finalización de un contrato deportivo. Es sumamente importante destacar que esto no ha quedado librado al azar por parte del ente rector del futbol a nivel internacional.

Del análisis de la presente exposición debemos también entender que el futbol moderno se puede jugar también en tribunales y eso nos demuestra que las instituciones deportivas deben estar preparadas en todos los ámbitos que se han expandido alrededor del fútbol.

Temas de esta nota