viernes 27 de marzo de 2026

Simulador de vuelo

Los dos candidatos por la presidencia volverán a enfrentarse a una segunda prueba ante los electores que tienen poder con su voto en la elección
miércoles 24 de septiembre de 2025

El título del presente análisis es una narrativa de enfoque económico sobre la segunda parte del proceso electoral boliviano realizado el 17 de agosto del 2025 que los electores ejerciendo su poder del voto determinaron que de ocho candidatos a la presidencia del país dos pasaron a la segunda vuelta al balotaje por primera vez en unas elecciones nacionales y el 19 de agosto nuevamente los electores volverán a ejercer su derecho, para decidir quién será el piloto de la nave de la economía boliviana, para realizar un aterrizaje suave o brusco que dependerá de la pericia, conocimiento, credibilidad y experiencia del elegido, para luego nuevamente despeje exitosamente y que todos los bolivianos esperamos ansiosamente.

Los dos candidatos por la presidencia volverán a enfrentarse a una segunda prueba ante los electores que tienen poder con su voto en la elección, que decidirán según su preferencia al postulante que maneja correctamente un “Simulador de vuelo” es decir, si su programa, modelo y política económica resuelva la actual crisis económica que atraviesa el país.

Tienen un plazo límite para demostrar su conocimiento, experiencia, credibilidad y experticia desde el 31 de agosto hasta el 12 de octubre, período determinado por Tribunal Supremo Electoral para la difusión o publicación de estudios de opinión en materia electoral (encuestas), y la difusión de propaganda electoral en actos públicos de campaña y en medios de comunicación sólo hasta el 5 de octubre. También habrá un debate vicepresidencial el 5 de octubre en la ciudad de Santa Cruz; y el presidencial el 12 de octubre en la ciudad de La Paz, es decir seis semanas más de conquistar a los 7.937.138 electores que son los jefes quienes determinarán a los servidores públicos de presidente y vicepresidente que administren el país.

Los dos candidatos tienen tiempo limitado para divulgar su oferta electoral y deben saber aprovechar al máximo informando no sólo únicamente el “Qué piensan hacer (QPH)” y superficialmente o nada “Cómo hacerlo (CH), también tienen que dar a conocer de forma detallada cómo realizarán el plan de ajuste económico y el costo económico y político (CEP)” en el “Simulador de vuelo” ante los electores que decidirán quién piloteara el avión de la economía boliviana durante los próximos cinco años.

El primer candidato Rodrigo Paz enfatizó que su propuesta se basa en un modelo de “capitalismo para todos” con el principio del “50/50” y el segundo candidato, Jorge Quiroga, manifiesta que: “Transformará a los bolivianos de proletarios a propietarios”. y apuesta al empleo formal y negocios tecnológicos.

Los bolivianos continúan realizando sus diversas actividades cotidianas produciendo, distribuyendo, comercializando en el mercado interno y externo, generando ingresos y empleo a pesar de un modelo y política económica de frenos y desincentivos a la iniciativa privada, pero con expectativas favorables que esperan que cambiará la situación a partir del 8 de noviembre del 2025 hacia la estabilidad de precios, el empleo y crecimiento económico.

La lógica económica de los agentes que participan en la asignación de los recursos escasos para fines alternativos difiere bastante en el análisis en un proceso electoral en donde participa el Gobierno, los partidos políticos y los electores.

Existe varias contribuciones de la teoría económica sobre la etapa electoral desde utilizar los instrumentos de demanda y oferta, el presupuesto público[1] y hasta de forma práctica utilizando la analogía de los pasos a seguir para conducir un avión en el aíre o aterrizar.

En Bolivia la oferta electoral la realizan dos candidatos que pasaron al balotaje y sus propuestas en general son sofismas para los electores que demandan la solución de sus problemas económicos concretos, asimismo, en sus propuestas sólo ven lo que se advierte de un modo inmediato, dejando de lado lo que sucedería más allá, es decir los efectos indirectos y más lejanas de lo que ofrecen realizar.

Para conducir un avión en el aíre o aterrizar un candidato a piloto tiene que pasar por una serie de pruebas teóricas y prácticas que van desde un: simulador de vuelo que es un sistema que intenta replicar, o simular la experiencia de pilotar una aeronave de la forma más precisa y realista posible; carretear que significa correr el avión con sus ruedas sobre la pista antes de despegar y luego de aterrizar.

El economista James Buchanan,  Premio Nobel de Economía el 16 de octubre de 1986 por sus trabajos sobre “La teoría de la elección pública y la economía constitucional”, desarrolló un modelo que ofrece la teoría económica sobre la demanda y la oferta, donde el político deja de ser ese hombre altruista que lucha por elevar el nivel de bienestar de sus conciudadanos y se convierte en algo mucho más real: un maximizador de su propia función de utilidad, es decir, cuando se presenta ante sus votantes no les dice: “Elígeme, que quiero el poder”. O: “Tengo muchas ganas de ser presidente”. Por el contrario, trata de ocultar tales objetivos y se presenta a sí mismo como una persona que: “Aparentemente se sacrifica por la búsqueda del bien común y resolver una crisis económica”.

La profesora de economía de la Universidad de Cambridge Sra. Joan Robinson señalo: “En el análisis económico se distinguen a los que construyen las herramientas económicas y los otros las que la utilizan. Al economista analítico como una caja de herramientas”.  El economista analítico argentino Juan Carlos de Pablo Doctor Honoris Causa y profesor de la UCEMA[3]  distingue tres etapas en un proceso electoral: “a) la campaña; b) la transición y c) la gestión” y explica didácticamente cada una de ellas.  “Un candidato presidencial durante la campaña se asemeja a un piloto de avión en un simulador de vuelo que maneja todos los controles y si se equivoca la computadora le señala que se accidento.  Durante la transición el candidato presidencial ganador realiza acciones concretas, así como un piloto en un avión real carreteando en la pista para despegar.   La gestión cuando está piloteando en el aire o aterriza”.

Guillermo Calvo profesor de economía de la Universidad de Columbia que contribuye a la ciencia económica construyendo herramientas señala que para recuperar el país refiriéndose a la República Argentina que vivía la etapa preelectoral a las elecciones nacionales indicó "Hay que hacer cosas que son políticamente muy impopulares, que sólo se van a poder hacer si se rompe la economía"[4].

El ex rector y profesor emérito de la UCEMA Carlos Alfredo Rodríguez economista que construyó herramientas económicas en la frontera del conocimiento y actualmente dedicado a la economía práctica, sobre la etapa electoral 2023 en la República Argentina señaló que: “A pocos meses de las elecciones, los políticos están totalmente ocupados en la carrera por la conquista del trofeo sin pensar qué harán con él si es que lo conquistan. Como mucho, la mayoría arriesga promesas vacías como la vuelta al crecimiento con pleno empleo, sin inflación ni deuda o pobreza. Todos coinciden en criticar como fallido casi todo lo que se ha hecho antes y ninguno dice lo que se hará.”. y además que: “Existe un consenso generalizado en el mundillo político de que en campaña electoral no es conveniente anunciar medidas, solo metas agradables. Las medidas vendrán después.”

Con base a las premisas mencionadas por los economistas teóricos y prácticos sobre un proceso electoral, para analizar la historia económica boliviana hasta la actualidad es complejo entender por qué la organización administrativa, económica y política del Estado comenzó con el liberalismo y tránsito hacia el estatismo en reiteradas épocas como el péndulo de reloj antiguo, en los ciclos de auge y crisis hubo despilfarro y luego ajuste económico en un círculo vicioso que no logra superar hasta ahora el país.  

El actual período presidencial, noviembre 2020-noviembre 2025, es una continuación desde enero 2006 del programa, Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva (MESCP) y política económica de expansión elevado del gasto público utilizando los recursos públicos disponibles y no disponibles sin restricción presupuestaria genuina. El resultado macroeconómico después de dos décadas es de desequilibrios económicos externos e internos y a nivel microeconómico el sistema de precios que se determinan en los mercados internos fue intervenido mediante controles gubernamentales de los precios y cantidades que ocasionó la escasez de dólares, combustibles, otros y una inflación galopante reprimida.

La segunda vuelta del 19 de octubre no solo definirá quién ocupará la presidencia. También será una elección entre dos visiones de país: una la que busca quebrar con el ciclo de dos décadas de promesas inviables que endeudan y fulmina al país, y la otra con mantenerlo bajo nueva apariencia, pero con el mismo libreto y nos condujo a la actual crisis económica.

Con base en la historia económica que registra los hechos y los datos concluimos que la causa de la actual crisis económica de Bolivia es el programa, modelo, política económica discrecional dejando a un lado las reglas cambiarias, fiscales, monetarias[5] y financieras con resultados negativos casi dos décadas continuas porque las cifras de las principales variables macroeconómicas 2006-2025 no lograron alcanzar o superar las programadas oficialmente en sus diversos Programas de Desarrollo Económico y Social (PDES) presentado a la Asamblea Legislativa Plurinacional en cada gestión gubernamental.

La solución a la crisis es un nuevo modelo y política económica con un enfoque integral y simultáneo que genere los incentivos para que el sector económico privado formal crezca, sea cada vez más eficiente, genere empleos y los actuales beneficiarios del sector público tengan incentivos para aprovechar las nuevas oportunidades en el sector privado.  Una reforma superficial no sería suficiente y muchas reformas requerirán cambios constitucionales para asegurar su credibilidad. 

En Bolivia se tiene que “poner orden en la casa”, es decir iniciar a equilibrar todas las cuentas económicas: fiscal, monetaria, cambiaria, financiera y deuda pública. Una política fiscal que únicamente aprobara gasto público si cuenta con ingresos fiscales y sincronizada con la política monetaria que no otorgara crédito interno, excepto en dos situaciones: para atender necesidades impostergables derivadas de calamidades públicas, conmoción interna o internacional, declaradas mediante Decreto Supremo y para atender necesidades transitorias de liquidez, dentro de los límites del programa monetario, para mantener la estabilidad de precios con la finalidad de contribuir a generar un nivel óptimo de producción de bienes y servicios y nivel de empleo, sincronizada con una política fiscal con reglas y principios fundamentales de evitar convertirse en una fuente de inestabilidad y de gastar únicamente con ingresos fiscales genuinos para conseguir un equilibrio fiscal, y un régimen cambiario único, real y flexible.

A cuatro semanas de realizarse el boletaje para elegir a uno de los dos candidatos, es el momento que piensen qué harán el día 8 de noviembre del 2025 si es elegido uno de ellos y es durante la actual campaña que realizan que tienen que dar a conocer de forma precisa a los electores y no después de ser electo, dejando a un lado los sofismas.  Por otra parte, iniciar las conversaciones sobre el modelo económico y las medidas económicas que aprobarán, a los parlamentarios de otras bancadas para que las apoyen, es decir cuáles serían las políticas económicas de ajuste fundamentales y estructural al comienzo de su gestión señalando las consecuencias directas, indirectas y las más alejadas en el tiempo requeridas para que el país sea viable, tenga credibilidad, tenga soporte externo de dólares y apoyo parlamentario que si no se logra están destinadas al fracaso.

Cualquiera de los dos candidatos tiene probabilidad de ganar y ambos no tienen poder absoluto en la Asamblea Legislativa Plurinacional, que debilitaría la gobernanza y gobernabilidad de la nueva administración, razón por la cual, necesariamente van a tener que negociar con las bancadas parlamentarias, para la aprobación de las leyes.

La disyuntiva de ortodoxia económica versus heterodoxia económica[6], para resolver los problemas económicos que afectan a todos los ciudadanos tiene que ser sustituida por basar la política económica en la realidad económica, social, política, cultural, psicológica y medio ambiente utilizando el cajón de herramientas económicas que disponemos los economistas según leyes y principios.

Es complicado, difícil y costoso resolver los actuales problemas económicos que afectan a todos los bolivianos de manera heterogénea y que individualmente les afectan de diversa forma, sin embargo, no es posible postergar la toma de decisiones porque se acelera el deterioro económico y tiene que ser resuelto por servidores públicos profesionales, expertos y con amplia experiencia en gestión por resultados y con credibilidad, ahora más que nunca que los recursos públicos no sólo son escasos sino no hay, para cubrir los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado y del sector privado, en este sentido, los sofismas y premisas falsas sobre economía ofertados en la campaña electoral no tienen que ser tomados en cuenta,  porque conduce a lo absurdo y sabiamente serían rechazados por los sentimientos y la lógica de los electores el día que ejercerán su poder cuando vayan a votar por su  preferencia.

[1] Cuando el candidato a la presidencia es oficialista que busca su reelección por otro período utiliza principalmente el presupuesto público, que se denomina: “Ciclo Presupuesto Electoral (CPE)” que es una ventaja que tiene por el ejercicio del poder en la administración gubernamental con relación a los candidatos de la oposición.

[2] Economía de la competencia imperfecta.  Joan Robinson 1973, Ediciones Martínez Roca, S.A.

[3] Entrevista televisa argentina en el programa “Desde el llano” el lunes 27 de noviembre del 2023.

[4] Declaración publicada en la prensa argentina el 25 de julio del 2019

[5] La semana pasada el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Jerome Powell al anunciar la rebaja de la tasa de interés insistió en que no existe un camino predeterminado. “La política monetaria seguirá siendo dependiente de los datos. Evaluaremos cada reunión en función de la evolución del empleo y la inflación”

[6] Como decía Keynes, según Skidelsky “El gran economista debe poseer una rara combinación de dotes. Debe ser matemático, historiador, estadista y filosofo (en cierto grado). Debe comprender los símbolos y hablar en palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con la vista al futuro. Ninguna parte de la naturaleza del hombre o de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario: tan fuera de la realidad y tan incorruptible como un artista, y sin embargo en ocasiones, tan cerca de la tierra como político”

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

 

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