lunes 20 de abril de 2026

Fauna

Indígenas leco recuperaron la población de un ave endémica de Bolivia que se creía extinta durante casi un siglo

Dos estas se aparecieron frente a los ojos de Remmy Huanca, mientras descansaba bajo la sombra de un árbol en la Amazonia boliviana.
Un ejemplar de la pequeña ave conocida como palkachupa cotinga. Foto: Mongabay
Un ejemplar de la pequeña ave conocida como palkachupa cotinga. Foto: Mongabay

El Programa Palkachupa, coordinado por la organización ambiental Armonía junto con cinco comunidades del pueblo leco, logró establecer, hasta 2034, las Áreas de Protección Comunitaria que resguardan el 23,6 % del hábitat de una pequeña ave con una llamativa cola bifurcada conocida como palkachupa cotinga.

Remmy Huanca descubrió que esta especie, endémica de Bolivia, se creyó extinta durante casi un siglo, por lo que su población era tan reducida que verla era casi un milagro. Y ese “milagro” ocurrió en 2022, a sus 33 años, cuando, sin siquiera imaginarlo, se aparecieron frente a sus ojos dos de estas aves, mientras descansaba bajo la sombra de un árbol en la Amazonia boliviana.

La filosofía de vida del pueblo indígena leco se sustenta en el concepto “cuidantes y criantes”. Ellos son los protectores y acompañantes de todo el entorno natural que los rodea. Los lecos decidieron convertirse en guardianes de la palkachupa (Phibalura boliviana) cuando descubrieron que estaba en peligro de extinción y que, además de ser un ave que solo habita en Bolivia, vive únicamente en una pequeña región del municipio de Apolo, en La Paz.

La palkachupa fue redescubierta en 2000, tras casi un siglo de no tener registros de avistamientos, y desde entonces hasta agosto de 2025, la población pasó de cerca de 600 individuos a más de 1.900.

Los leco incluyeron a la palkachupa en su Plan de Vida, un instrumento de organización social que permite su protección, tras convertirla en el í¿icono de la nación indígena.

“La palkachupa es un icono natural del pueblo leco, es un ave que nos representa porque solo existe en Apolo”, dice Huanca, indígena y dirigente leco.

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Huanca, quien además es agrónomo y técnico de Armonía, recuerda que las palkachupas que vio parecían dóciles porque permanecieron inmóviles mientras las observaba desde diferentes ángulos. “Realmente fue bonito conocerlas”, le dijo a Mongabay Latam el dirigente indígena, de 36 años.

Para Dionisio Gutiérrez, capitán grande del pueblo leco, la máxima autoridad de esta nación indígena, la historia fue diferente. Cuenta que cuando era niño veía a la palkachupa mientras recogía leña por el bosque.

Confiesa que era de los que buscaba atraparla como juego, sin saber que era una especie única en su región y menos que estaba en peligro de extinción. “Dentro del territorio tenemos la dicha de tener una biodiversidad bastante amplia que es parte de nuestra vivencia, de nuestro entorno y de nuestra subsistencia”, afirma.

Según informa el sitio Mongabay, en 2022 inició el Programa Palkachupa, logró establecer 1.888 hectáreas de Áreas de Protección Comunitaria dentro de su Tierra Comunitaria de Origen (TCO), a través de acuerdos entre la Central Indígena del Pueblo Leco de Apolo (CIPLA) y dos comunidades campesinas quechuas. Con ese avance, se pudo resguardar, hasta 2034, el 23,6 % del hábitat reproductivo de la palkachupa.

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