martes 24 de febrero de 2026

La Tribuna

Las raíces no bastan: la selección boliviana debe elegir talento

La selección debe enfocarse en jugadores que brillen en sus equipos y puedan aportar al nivel del fútbol boliviano.
lunes 27 de octubre de 2025

No todos los jugadores con raíces bolivianas nacidos en el extranjero merecen vestir la verde. Tu apellido puede ser originario, como Mamani o Quispe, o de origen extranjero, como Johnson o Borbón; eso no define tu capacidad ni tu compromiso. Lo que realmente importa es ser un buen jugador y querer jugar por Bolivia, sentir la camiseta en el corazón y no verla como un simple trámite o segunda opción.

El ejemplo claro es Máximo Mamani, figura en Vélez, que destaca en una liga competitiva y demuestra que el talento y la proyección son lo que realmente cuentan. La selección debe enfocarse en jugadores que brillen en sus equipos y puedan aportar al nivel del fútbol boliviano. No todos tendrán la calidad de Miguel Terceros o Máximo Mamani, y eso está bien; lo que no puede pasar es convocar por raíces o apellido sin mérito.

La FBF y el profe Óscar Villegas deben hacer seguimiento constante. La decisión debe basarse en rendimiento y proyección, no en la simpatía por un apellido o doble nacionalidad, por tener padres o abuelos bolivianos, ni en la expectativa de que “nos hagan el favor” al decir que sí. La camiseta verde no es un premio; quien la porte debe estar listo para darlo todo en la cancha.

Convocar solo por raíces o apellido es un error que debilita al equipo y desprestigia la selección. Bolivia merece jugadores que la elijan con orgullo, capacidad y pasión real. La verde no necesita nombres, necesita talento. Solo así se construirá un equipo competitivo, respetado y capaz de marcar la diferencia en el fútbol internacional.