martes 24 de febrero de 2026

La Paz

Del clásico Chucky a las modernas K-pop Demon Hunters, los disfraces preferidos para este Halloween

La avenida Illampu se llenó de monstruos y héroes, con disfraces para todas las edades, creados tanto en el exterior como en Bolivia.
Compradores recorren la Illampu en busca de disfraces. FOTO: Jorge Soruco / Visión360
Compradores recorren la Illampu en busca de disfraces. FOTO: Jorge Soruco / Visión360

Los trajes de las Huntrix, protagonistas del fenómeno K-pop Demon Hunter, compiten con la chompa y el overol del muñeco asesino Chucky como los disfraces más populares de este Halloween. Como en años anteriores, las tiendas de la avenida Illampu exhibieron sus máscaras y uniformes más aterradores y cómicos.

"Las Demon Hunters son las que más quieren las niñas y las jóvenes, especialmente el de la protagonista Rumi", indicó Wanda, una de las vendedoras de la ruta. "Pero el otro que siempre se vende, todos los años, es el de Chucky; es un clásico que no pasa de moda", añadió.

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K-pop Demon Hunters es una película de animación que se estrenó a mediados de año en la plataforma Netflix y rápidamente se convirtió en la más vista del servicio. Asimismo, su banda sonora superó con creces a artistas de todo el mundo.

"Y como se trata de un grupo de heroínas que se enfrentan a demonios que devoran personas, encaja perfectamente con la temática de Halloween", aseguró Julia López, de 19 años, quien, junto a dos amigas, buscaba disfrazarse de las protagonistas.

Los trajes de K-pop Demon Hunters están entre los más buscados. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

Chucky es el villano de la franquicia de terror Chucky, el muñeco diabólico (Child’s Play, en inglés). La primera cinta se estrenó en 1988 y, según los vendedores y compradores paceños, es un clásico que, además, resulta fácil de armar.

Los superhéroes y los personajes de Star Wars también son muy solicitados, al igual que los trajes de los payasos diabólicos Pennywise, de It, y Art the Clown, de Terrifier.

Parejas de jóvenes, madres y padres acompañando a sus niños, y personas que recorrían en solitario la céntrica ruta, consultaban en las tiendas permanentes y en los puestos callejeros que se armaron en los últimos días. Algunos buscaban los trajes completos; otros fueron armando su disfraz “perfecto” poco a poco.

"Sí, es más fácil comprar un disfraz completo. Pero también puede ser más económico y divertido armarlo por partes", dijo Juan Carlos, quien, junto a su novia Michelle, buscaba disfrazarse de Homero y Morticia Addams.

Eso lo comprenden los comerciantes, que también venden por separado máscaras de diferentes calidades y texturas, pelucas de todos los colores y longitudes, así como colmillos de vampiro, cejas postizas, capas, tridentes y cuernos.

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Según explicaron los vendedores, ellos obtienen sus productos de distintas fuentes. Una de ellas es la adquisición de saldos de tiendas de Estados Unidos y de países vecinos. Otros disfraces son de segunda mano, y también hay los que fueron elaborados en el país.

«En el caso de los saldos, varios llegan incompletos, por lo que tenemos que completarlos nosotros», manifestó Wanda, mientras mostraba un sombrero de pirata hecho en el país que acompaña un vestido de “mujer pirata”.

Los precios varían según el tamaño y la calidad: van desde 50 a 100 bolivianos los más económicos, hasta superar los 400 en los modelos más elaborados.

Las ofertas se mantendrán hasta mediados de noviembre, ya que, si bien el viernes es Halloween, las fiestas de terror continúan celebrándose durante varios días más.