lunes 23 de febrero de 2026

Entrevista

Óscar Córdova Sánchez: “Las letras antiguas bolivianas son mi predilección, por eso mi afán de adquirir libros añejos de autores olvidados”

En esta entrevista, el joven bibliófilo y papelista me habla sobre sus intereses, los libros de su casa y sus proyectos.
Óscar Córdova, entre sus papeles. A la derecha, una imagen de su estante. Fotos: Ignacio Vera de Rada
Óscar Córdova, entre sus papeles. A la derecha, una imagen de su estante. Fotos: Ignacio Vera de Rada
domingo 23 de noviembre de 2025

Médico cirujano de profesión, desde hace seis años se dedica a coleccionar pequeñas joyas de papel: libros, folletos y revistas bolivianas. Comenzó a escribir sobre los libros y documentos que iba rescatando y luego fundó el Colectivo Cultural Nexos, con el que organiza eventos culturales y literarios, y más tarde Hemeroteca Paceña, un voluntariado que reúne a amantes de los documentos periodísticos de épocas lejanas. Así, Óscar Córdova Sánchez (La Paz, 1997) ha labrado ya un camino notable en la investigación historiográfica, la bibliofilia y la gestión cultural. Y aunque se dedica a su carrera de médico, en lo que le quede de vida no piensa dejar de lado su pasión: la investigación historiográfica, la colección de documentos y papeles viejos y la escritura de ensayos y artículos sobre aquellos. En esta entrevista, el joven bibliófilo y papelista me habla sobre sus intereses, los libros de su casa y sus proyectos.

 

¿Cómo recuerdas tus primeras idas librerías y anticuarios? ¿Qué anécdotas tienes de ello?

Las primeras veces que acudí a una librería de viejo o anticuarios con el objetivo de comprar algo que me gustaría leer, y no por ese afán vicioso de solo leer las tapas para luego retirarme, fue en recientes años. El aroma a antiguo impregnaba mi mundo de lecturas. Las recuerdo como una materia autodidacta de aprender a reconocer los gustos y atractivos de la lectura. Las letras antiguas bolivianas son mi predilección, por eso mi afán -a manera de tour literario- de adquirir libros añejos de autores olvidados. Aquellos que no están en el canon literario boliviano, mismos que más se aniquilan en el puesto de un librero que en un estante de una biblioteca pública o privada.

Las veces que adquirí algunos libros de interés, me miraban sorprendidos por comprar un "cachivache" de antaño que no tendría un valor de venta. Me daban un precio ínfimo por la adquisición y me miraban como un ser híbrido de sus clientes. No está de más contar las veces que ellos mismos elevaban el precio de un libro o folleto cuando los hojeaba y luego los colocaban en otro estante de libros recomendados para sus viejos compradores. Hubo otros que esperaban para que asista a su puesto -mayormente los libreros del Mercado Lanza- y sacaban de un rincón oculto las "novedades seniles" para mostrármelas. Yo, emocionado las primeras veces, las adquiría rápidamente. Muchas veces, en mis años universitarios, por ese mi gusto, me quedé sin dinero para mi comida. No me arrepiento.

 

¿Cómo nació el Colectivo Nexos y cuáles fueron sus más importantes logros hasta ahora?

Nexos Colectivo Cultural Bolivia nació de una necesidad de responder a la sociedad paceña juvenil, que se jactaba de hablar de cultura en ambientes restringidos, charlando sobre sus lecturas sin ir más allá que rebotar sobre su cenáculo. A esta demanda también se añade la necesidad de implementar un voluntariado que hable de estos tópicos. De organizar un evento no solo para estar en las fotografías grupales, sino para que jóvenes de distintas carreras y universidades lean, aprendan y revaloricen nuestra historia y sus personajes. Yo, antes de crear el colectivo, estuve como voluntario en varias organizaciones donde la prioridad era social, animal y ambiental. Ninguna era cultural. Así que decidimos crear el voluntario con dos amigos, quienes me guiaron y dieron pautas para su creación. De esa forma, el 18 de septiembre de 2018 creamos el colectivo. Así, como estudiante de medicina, con nociones superficiales de literatura e historia boliviana iniciaría mi recorrido en esta línea de la gestión cultural.

Actualmente el colectivo hizo seis convocatorias de voluntariado, conociendo gente de diversas carreras, pero que mantenían un gusto por saber nuestra historia como país. Además, con los antiguos recorridos culturales, como un tour fúnebre realizado en el Cementerio General, conocimos a los familiares de algún intelectual destacado del pasado, dando homenajes mediante charlas que nos daban sus descendientes. Cada mes realizábamos estos homenajes. Así que muchos periodistas, escritores e historiadores empezaron a ser parte de la iniciativa.

Los logros fueron desde reconocimientos por la Secretaría de Culturas, la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados. También hubo invitaciones a eventos, entrevistas, notas de prensa, entre otros. Lo más gratificante es que existen personas que poseen el gusto de leer nuestro pasado y eso es lo que encontramos en estos años.

Primera edición de Creación de la pedagogía nacional y primera edición de Íntimas, de Adela Zamudio. Foto: Ignacio Vera de Rada

¿Cómo nació Hemeroteca Paceña y cuáles fueron sus logros hasta ahora?

Hemeroteca Paceña nace en noviembre de 2020. Fue fundada por miembros voluntarios de Nexos. Sus objetivos son trasmitir, recopilar y difundir la prensa paceña del siglo XIX y XX mediante fotografías de antaño de la ciudad y notas de sucesos o acontecimientos políticos, sociales, culturales o económicos. Su difusión al principio fue en redes sociales (Facebook e Instagram); sin embargo, la dinámica social se amplió y decidimos lanzar convocatoria de voluntarios, pero con la condición de que, al finalizar su capacitación, debían escribir un ensayo de un tema paceño de cualquier ámbito para adquirir su certificado. Pensamos que la cosa no iría bien. Pero varios voluntarios, mediante las capacitaciones que dábamos, se inmiscuían en el tema e iban directamente a la hemeroteca de las diversas bibliotecas públicas paceñas a investigar. Con el tiempo muchas de esas personas se quedaron en el grupo y se realizaron charlas, debates, talleres, visitas guiadas a museos y encuentros con historiadores que sabían de nuestra labor.

Durante estos cinco años, logramos un hecho inesperado. La difusión de nuestra página en Facebook generó atención en el exterior. De esa manera me contactó el Dr. Zenobio Saldivia, destacado historiador chileno, quien nos ofreció publicar su obra Una aproximación al desarrollo de la ciencia en Bolivia decimonónica. Además, nos pidió usar una fotografía nuestra de Manuel Vicente Ballivián en la portada de su libro. La presentación se realizó en la Casa del Poeta y comentaron la obra el Dr. HCF Mansilla y Erika Rivera, amigos nuestros. Ese fue el hecho más destacado que nos abrió las puertas al exterior.

 

¿Cómo ves la situación del periodismo cultural y literario actualmente en Bolivia?

Los suplementos culturales, aquellos fraternos acompañantes de los lectores dispersos, bajaron en su difusión física. La eliminación de varias revistas bolivianas se debe al hecho de muchos factores, más allá del gubernamental. Actualmente creo que vivimos en una involución de nuestro origen intelectual. Además del precio elevado del papel, afecta el asunto de la globalización de la revista en publicaciones digitales. La cuestión que ahora se da es esa ausencia de los domingos, esa novedad de textos literarios cada primer mes de una revista o un suplemento literario que divulgue las últimas novedades de obras. Las entrevistas, reseñas o comentarios críticos se van anulando. En nuestro medio, existen todavía lectores que gustan de leer en formato físico.

En otro punto, sobre el periodismo cultural, se trata de mantener su publicación por parte de ciertos intelectuales. Aun así, son pocos los que se interesen en los textos enmarcados en el sistema cultural, dando como resultado la poca o nula experiencia de conocer nuestro país en sus más diversas áreas artísticas.

Papeles referidos a Alcides Arguedas y la primera edición de Creación de la pedagogía nacional. Fotos: Ignacio Vera de Rada

¿Qué proyectos tienes para el futuro para Nexos y Hemeroteca Paceña?

Ambos proyectos tienen la función de implementar un sistema de autoformación, dando los espacios necesarios para promover investigaciones que sean de difusión, ya sea escrita u oral. El saber histórico de nuestro país necesita aliados. Los jóvenes son el núcleo para direccionar nuestro entendimiento sobre la historia. Dando ejemplo, esperamos ser una fundación que promueva estas tareas nobles de la lectura y de nuestros propósitos de revalorizar personajes, hechos, sucesos, momentos y lugares. Además, de promover publicaciones, artículos y embajadores en distintos territorios del país.

Nexos Colectivo Cultural Bolivia y Hemeroteca tienen la misión de generar esa inquietud. Por ahora estamos trabajando en una revista digital para compensar algo la ausencia de revistas bolivianas. Esperemos tener éxito y continuidad, para que más personas sean parte del nexo intelectual.

 

¿Cómo adquiriste la primera edición de Íntimas, de Adela Zamudio y por qué consideras este libro tan importante en tu colección?

Fue en noviembre de 2019, cuando Evo Morales renunció. Posteriormente, cuando ingresó Jeanine Áñez, seguían en todo el centro paceño las marchas de los “pititas”. Yo iba a esas marchas porque mi facultad todavía se estaba reorganizando para terminar los exámenes. Ya tenía el conocimiento de los libros del Mercado Lanza, pues solía adquirir literatura boliviana de los 70 y 80, pero no libros realmente antiguos. Ahí conocí a don Fructuoso, quien un día me mostró una bolsa de libros, los cuales comencé a ver. Me dijo que le habían llegado “de una señora que quedó viuda”. Vi Íntimas de Adela Zamudio y adquirí esa novela, en su primera edición (la segunda impresión la hizo Plural casi un siglo después). También adquirí Pirotecnia, de Hilda Mundy. Y me di cuenta de que ambos libros pertenecieron a una biblioteca de una mujer, pues en ambos hay estampado un sello de la dueña. Así podemos determinar que las mujeres de la élite paceña consumían libros de autoras femeninas y que había una especie de empatía o lealtad por género. Íntimas me lo dio en Bs 20 y Pirotecnia en 30. Además, adquirí algunos folletos.

También conocí a don Max y a don Darío, dos libreros de viejo que vendían desde que los libros estaban en la Montes, mucho antes que de que se hicieran ventas de libro viejo por redes sociales. Ellos saben las cosas que yo quiero; sacan los libros de otro lado y me los muestran; saben por los años de experiencia que los libros viejos no son consumidos por cualquier persona, porque no todos compran libros para conservarlos o preservarlos. Con el tiempo, su mercadería comenzó a ser de libros fotocopiados de anatomía o de ingeniería.

 

¿Cómo conseguiste el poemario Lilí, de Armando Chirveches, esta joya bibliográfica tan difícil de encontrar?

Comencé a ir los domingos a los libros de la Feria 16 de Julio, que están en las rieles, donde los libreros están diseminados por aquí y por allá. Mucha gente conoce las rieles de la Feria, pero no realmente dónde hay libros viejos… Ahí encontré varios libreros de viejo, que venden tanto en tiendas o galerías o en el piso. Ahí encontré este librito de Lilí, el primer poemario de Chirveches, que se publicó mucho más antes que La candidatura de Rojas, entre un montón de papeles viejos, y el librero me lo dio en Bs 5. Claro… él no sabía lo que significaba este documento; quizá pensó que era algo intrascendente. Lilí es básicamente un homenaje a una de las amadas del poeta, cuando este era muy joven. Chirveches se quitó la vida estando solo en París y supuestamente por desamores. Se dice que era un hombre muy depresivo. Los personajes de sus novelas siempre son hombres desenfrenadamente enamoradizos que son abatidos por el amor no correspondido. También se dice, aunque esto no es objetivo, que su depresión se debía a que se enteró que su madre se había quitado la vida en Perú y que su hermana se había prostituido en Brasil.

 

¿Cómo conseguiste el folleto de Alcides Arguedas que este hizo imprimir cuando decidió lanzarse a la candidatura presidencial en 1937, la edición española (editorial Pometeo) de 1924 de Raza de bronce y la tarjeta personal de Arguedas?

“La candidatura de un escritor” lo conseguí como un obsequio. Cuando éramos voluntarios en la biblioteca de Juan Francisco Bedregal (calle Goitia, La Paz) encontramos una serie de folletos similares, y vimos este folleto en varios ejemplares. Pancho Bedregal, que es nieto de Juan Francisco y custodio de la biblioteca, como sabía que yo tenía predilección por la literatura arguediana, me lo obsequió. En cuanto a la segunda edición de Raza de bronce, la conseguí en 2025 en un evento por internet, en un precio razonable. El libro había sido adquirido en Sucre por un bibliómano cuya biblioteca estaba siendo vendida por sus familiares. Entonces, les escribí y lo compré. Es un libro que está sin anotaciones ni sellos. Y en cuanto a la tarjeta personal de Arguedas… Como mucha gente debe saber, cuando uno abre un libro usado, no solo hay subrayados o sellos, sino también objetos curiosos que se usan como separadores: cartas, hojas o papeles sueltos. Así encontré esta curiosa tarjetita, en una edición primera de Aluvión de fuego de Óscar Cerruto, y la tarjetita tiene una inscripción… a un tal “Querido Pepe”.

 

¿Cómo y dónde conseguiste la primera edición de la Creación de la pedagogía nacional, de Franz Tamayo?

Este libro lo conseguí a principios de 2025. Un librero subió la foto del libro en redes y el precio era bajo teniendo en cuenta la importancia del libro…: menos de 200 bolivianos. Entonces le pagué y el librero se fue feliz con el dinero… imagino que estaba desesperado de dinero; quizá no tenía mucha demanda en sus ventas. El libro está bien cuidado; es la primera edición de la Pedagogía nacional (muchas personas poseen la segunda), un objeto difícil de conseguir. Es una obra que marcó mucho. Si ahora hacemos un ensayo del pensamiento boliviano en el siglo XXI, aquella obra sigue promoviendo asperezas en torno a la identidad boliviana.

 

¿Crees que hay libreros de libro viejo que desconocen el valor real de los libros viejos?

Sí. Por ejemplo, aquí la gente en La Paz sí conoce este tipo de rarezas bibliográficas, pero no en Cochabamba. Allá compré algunos libros de anticuarios y la gente desconocía que tenían joyas para cierta categoría de lectores y bibliófilos. Se puede decir que algunos libreros sí conocen y otros no. Incluso algunos se fijan primero en el comprador, para saber si este conoce o no de libros viejos, y así fijar el precio. Ahora, lo que puedo decir, después de conocer libreros de El Alto, La Paz y Cochabamba, es que un elevado número de libreros desconoce lo que realmente tiene. Hace un tiempo, conseguí de un librero famoso en La Paz una primera edición en Bs 70, cuando ese libro podía valer mucho más. También hay casos en que el librero sabe que el libro vale más, pero de igual forma lo vende más barato porque finalmente hay poca gente que compra esos objetos; y también hay libreros, aunque muy pocos, que venden demasiado caro. A veces el bibliófilo-lector sabe más que el librero y es aquel el que le dice a este el valor del libro.

 

Cuéntame cómo conseguiste esta hermosa edición de Cuentos bolivianos de José Santos Machicado…

Este lo conseguí en la librería Atenea, de Cochabamba, que vende libros muy raros y valiosos, no solo de autores bolivianos, sino también universales. Una vez me dijeron que seleccionan los libros que venden y que cuando están en malas condiciones, los restauran ellos mismos.

Lo compré a un precio muy accesible: Bs 120. El librero, al ver la edición de lujo y muy hermosa, me dijo que le hubiera gustado venderlo a un mayor precio, pero este ya estaba fijado y lo dejó así. Es un libro editado bellamente en Alemania; tiene una portada hermosa y los bordes de las páginas bañadas, estilizadas y pintadas, al igual que la contratapa, y es de tapa dura. Es un boliviano que publicó en Alemania y en español; es el primer boliviano que publicó en una gran casa editorial alemana.

Folletos de Féliz Avelino Aramayo y de Tristán Marof. Foto: Ignacio Vera de Rada

 

 

Tienes dos empastados de recortes periodísticos de Gustavo Adolfo Otero, hechos por él mismo. ¿Cómo los conseguiste?

Estos dos tomos los conseguí en 2023 en El Alto. Los empastados tienen la particularidad de haber sido de Otero y poseen pegados todos los artículos que escribió el mismo Otero entre 1915 y 1926 en diferentes periódicos. Los libreros pensaban que eran recortes periodísticos sin mucha importancia. Un tomo es de artículos costumbristas y el otro de artículos literarios. Cuando conseguí los dos tomos, se estaba rematando un fragmento de la biblioteca de Julio Méndez, destacado diplomático y escritor del siglo XIX. Ahí conseguí los dos empastados de Otero y otros libros antiguos más. Me llamó la atención que estos dos libros del propio Otero estuvieran ahí (los cuales yo llamaría una “egoteca”, por la compilación meticulosa de sus propios artículos). Los artículos son crónicas sociales, entrevistas, ensayos sobre temas sociales, etc. Luego investigué un poco más y me di cuenta de que nadie tenía conocimiento de esa compilación y varios estudiantes de Literatura me dijeron que con esos empastados se podía hacer una tesis de doctorado sobre el pensamiento o la faceta periodística de Otero. Después, cada vez que iba a libreros, Otero me aparecía y me dediqué a escribir sobre él y su obra. En un simposio que hubo hace un tiempo expuse sobre él y las revistas que publicó (Otero fue un promotor de revistas). Él venía de una prosapia aristocrática, pero pasó penuria económica; fue liberal y secretario privado de Gutiérrez Guerra; Otero me sigue interesando y ahora decidí hacer una especie de remembranza biográfica, que creo que merece. Luego pienso donar los dos empastados a alguna institución o biblioteca pública o fundación cultural, ya que pueden aportar mucho en el esclarecimiento del pensamiento de Otero.

 

Tienes en tu colección un libro raro titulado La obra histórica de Arguedas: Breves rectificaciones y comentarios por el Dr. José Macedonio Urquidi, editado en Cochabamba en 1923, por la Imprenta Aurora. ¿Cómo lo conseguiste?

Este ensayo crítico lo conseguí en Atenea de Cochabamba, en Bs 50, un precio muy bajo. Cuando lo vi en su catálogo virtual me parecía un libro pequeño, pero es un libro de grandes dimensiones. El libro no tuvo mucha repercusión. Se publicó en 1923, cuando Arguedas recién había publicado su primer tomo de la Historia en 1920 y la Historia general de Bolivia, que se publicó en 1922. Entonces estamos hablando de un libro contemporáneo a las obras historiográficas de Arguedas; Arguedas publica y Urquidi sale al punto a criticar. Urquidi hace apreciaciones críticas muy puntuales al primer tomo de la Historia. Yo podría asegurar que Urquidi no escribió más libros como este, porque los busqué y no los encontré. Podría ser que las demás críticas las publicara en artículos de prensa. Quizá le salió caro publicar en libro (por lo general, ellos mismos se autofinanciaban sus libros) y supongo que su libro no tuvo mucha demanda.

 

Finalmente, háblame un poco sobre estos dos folletos: La cuestión del Acre y la legación de Bolivia en Londres, por Félix Avelino Aramayo, y Los calumniadores, de Tristán Marof…

El primero es un informe sobre la cuestión de los ferrocarriles y la cuestión del Acre y las finanzas bolivianas, publicado en Londres. Ese lo adquirí igual en Cochabamba, probablemente perteneció a un bibliófilo que coleccionaba estas rarezas bolivianas; lo conseguí a un precio bajo, porque tampoco dice mucho; pero aquí vale más el ojo del que sabe que el de quien vende, para discriminar si algo vale o no la pena. El otro folleto sí me costó caro, porque todo lo que es de Marof suele ser muy costoso. Es un folleto que habla contra el MNR y contra los de su mismo partido, el POR, que fundó en Chile con Gainsborg y Alipio Valencia. El folleto ataca al pensamiento trotskista y socialista, pero también al pensamiento foráneo que surge con el nacionalismo revolucionario. Marof describe incisiva y mordazmente cómo pensaba que eran los personajes políticos, desde lo físico hasta la psicológico. Él solía describir desde la prosapia hasta la ropa… En algún momento, también se enfrentó a Arguedas con un odio visceral.

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