lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

De bombos, vértigo, países e ilusión

Todo este maremágnum de emociones comenzará a las 13:00 (HB) del viernes 5 de diciembre del presente año en el Kennedy Center en Washington.
lunes 01 de diciembre de 2025

Los bombos hablarán y la primera página quedará escrita, misma que dará pie a innumerables debates en cafés, fábricas, oficinas, comercios, talleres, aulas, etc.

Se analizarán calendarios, distancias, climas y horarios y, sobre todo, comenzará a jugarse el mundial en la mente de millones de aficionados.

El planeta fútbol amanecerá con una nueva cartografía, 12 grupos que ordenan o desordenan las aspiraciones de 48 países en el mundial.

Habrá selecciones que sonrían al conocer su ruta inicial en la Copa del Mundo y otras que se limitarán a expresar su sentir con un gesto adusto.

Todo este maremágnum de emociones comenzará a las 13:00 (HB) del viernes 5 de diciembre del presente año en el Kennedy Center en Washington, sitio que por su esencia impulsará la cultura universal de, para muchos, la mayor de las artes en el planeta.

Un mundo de geografías cruzadas donde la coexistencia recuerda historias pendientes; para Brasil, por ejemplo, la única selección que atendió todos los mundiales, queda en la retina el último título logrado hace 23 años. Sin embargo, las nuevas generaciones solo vieron a la Canarinha llegar a cuartos de final en 4 de las últimas 5 ediciones. Otro caso, en esa dirección, es el de la selección italiana, que no se imagina perder una cita mundial por tercera vez consecutiva. Hoy debe someterse al repechaje UEFA para buscar un boleto al evento de 2026. Sus últimos lejanos recuerdos tampoco son auspicios: eliminación en fase de grupos en 2014 y 2010. A manera de cerrar algunos ejemplos: Alemania, el representativo que más finales de mundiales disputó, quedó eliminada en primera ronda en las últimas dos citas.

Cuenta regresiva para este balotaje de emociones, hasta 2022 experimentado por 80 países; ahora se suman 4 (Uzbekistán, Jordania, Cabo Verde y Curazao). Cada una con su propia programación en cuanto al diseño de objetivos. Desde las repescas: Surinam, Nueva Caledonia, Macedonia del Norte, Kosovo y Albania también pretenden conocer la, por ahora, inédita sensación de ser parte de una copa del mundo.

En la atmósfera: cuadrantes, simulaciones, datos, probabilidades y proyecciones. Todos en función de una cita que tendrá 104 partidos, 40 más que las últimas 7 ediciones y 87 más que la Copa Mundial de 1934, donde se jugaron solo 17 partidos. Ambiente que romperá varios récords por su nueva naturaleza. De hecho, entre distintos registros, se tratará de la cita con más goles, por encima de la de Qatar en 2022 que provocó 172 anotaciones. Y será un escenario de incógnita para descubrir si alguna selección puede marcar una cantidad superior a los 27 tantos que logró Hungría en 1954. O si Messi (13) puede superar a Klose (16) en la tabla de máximos goleadores. O si Cristiano Ronaldo puede ser capaz de convertir en un sexto mundial diferente.

Es importante preguntar, pero no siempre hay que tener prisa por contestar, dice el escritor noruego Jostein Gaarder. En consecuencia:

En un mundial con 48 selecciones, ¿existirá aún el grupo de la muerte?

No lo sé, pero de acuerdo a la distribución de los seleccionados en los bombos, es posible tener emparejados a Brasil, Japón, Noruega y Ghana. ¿Es este un posible grupo de la muerte? Ya su mente barrunta, ya se arma el debate.

¿Desciende la dificultad cuando se amplía el número de competidores?

No lo sé, pero el mundial 2026 no se asemeja en nada a un campus recreativo. Hay europeos con hambre atrasada, asiáticos con procesos maduros, africanos que ya no se conforman con participar y selecciones americanas que llegan respaldadas por generaciones doradas.

¿Podemos, desde ahora, blindar a algún candidato?

No lo sé, pero fue un error blindar a Francia o Argentina en 2002, a Italia en 2010, a España en 2014, a Alemania en 2018 y 2022.

La pelota, como la vida, suele desmentir planillas, pronósticos y guiones. El sorteo será simplemente el prólogo de esta obra de literatura que convertirá en lector a todo el planeta. Sin embargo, será en la cancha, no en el escenario de gala, donde sabremos si aquellos favoritos confirman su condición o si una vez más el fútbol decide, con una “bicicleta”, “elástica” o con un “caño” amagar nuestros cálculos.