lunes 23 de febrero de 2026

Paso a paso

Chikungunya: qué es, cómo se transmite y por qué preocupa a las autoridades sanitarias

El brote de chikungunya en Santa Cruz mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, que refuerzan las medidas de prevención y control ante el aumento de casos, el riesgo de complicaciones en grupos vulnerables y la rápida propagación del mosquito transmisor en el departamento.
Con base en información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Visión 360 presenta una infografía sobre todo lo que se debe saber acerca de esta enfermedad viral. Infografía: Edmundo Morales
Con base en información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Visión 360 presenta una infografía sobre todo lo que se debe saber acerca de esta enfermedad viral. Infografía: Edmundo Morales
lunes 09 de febrero de 2026

En las últimas horas, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz declaró alerta roja sanitaria en el departamento cruceño tras confirmarse el primer fallecimiento de un adulto mayor por chikungunya y registrarse 1.398 casos positivos en lo que va de la gestión. La enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes aegypti, generó preocupación en las autoridades sanitarias debido a su rápida propagación y al riesgo que representa para poblaciones vulnerables.

Ante este escenario, y con base en información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Visión 360 presenta una infografía sobre todo lo que se debe saber acerca de esta enfermedad viral. El chikungunya se transmite por la picadura de mosquitos infectados, principalmente Aedes aegypti y Aedes albopictus, vectores que también propagan el dengue y el zika. Tras un período de incubación que oscila entre 4 y 8 días, los pacientes pueden presentar fiebre alta, fuertes dolores articulares, cefalea, náuseas, fatiga y erupciones en la piel.

Si bien la mayoría de los afectados se recupera en días o semanas, la OMS advierte que el dolor articular puede persistir durante meses o incluso años en algunos casos. Las complicaciones graves son poco frecuentes, pero el riesgo aumenta en adultos mayores, personas con enfermedades preexistentes y bebés menores de un año. Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico, por lo que la atención médica se enfoca en aliviar los síntomas y acompañar la recuperación del paciente.

El nombre “chikungunya” proviene del idioma africano makonde y significa “doblarse por el dolor”, en referencia a la intensidad de los dolores articulares que provoca. Detectado por primera vez en Tanzania en 1952, el virus se expandió por África y Asia, y llegó a las Américas en diciembre de 2013, cuando se confirmó la transmisión local en la isla de San Martín. Desde entonces, se ha extendido por la mayoría de los países de la región, convirtiéndose en una amenaza recurrente para la salud pública.

Frente al riesgo de nuevos brotes, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/PAHO) trabaja junto a los países de la región en acciones de vigilancia epidemiológica, control del mosquito vector y fortalecimiento de la atención clínica. Entre las principales recomendaciones figuran la eliminación de criaderos de mosquitos, el uso de repelentes y mosquiteros, y la educación comunitaria. Aunque la letalidad del chikungunya es baja, los organismos internacionales llaman a mantener la alerta y reforzar las medidas preventivas para reducir su impacto en la población.