lunes 2 de marzo de 2026

Muertes

Tres trabajadores mineros fallecieron en una mina y un ingenio en Potosí; las víctimas tenían 22, 28 y 48 años

El abogado penalista Jesús Morales, respecto a los constantes accidentes en las minas potosinas, manifestó la necesidad de visibilizar esta situación: “no tenemos que normalizar la muerte de los mineros”, afirmó.
El abogado penalista, Jesús Morales, revela que hay mineros que fallecen y son enterrados en el lugar donde mueren, les dan unos cuántos pesos a sus familias para que se haga el velorio, pero no se informa a las autoridades. Foto El Potosí
El abogado penalista, Jesús Morales, revela que hay mineros que fallecen y son enterrados en el lugar donde mueren, les dan unos cuántos pesos a sus familias para que se haga el velorio, pero no se informa a las autoridades. Foto El Potosí

Tres trabajadores mineros fallecieron en las últimas horas en las minas de Potosí, con lo que la cantidad de decesos aumenta a 41 en los primeros 61 días de 2026. Dos de ellos tenían 22 y 28 años de edad, y el tercero, de 48 años, fue sepultado por la carga de mineral.

Según un reporte del diario El Potosí, los accidentes se registraron en socavones e ingenios. A la fecha, la cantidad de muertos varones es 38 y cuatro mujeres. De acuerdo con el relato de los compañeros que perdieron la vida en estas últimas horas, dos de los decesos se produjeron por caídas profundas, mientras que el cuarto ocurrió en un ingenio ubicado a cuatro kilómetros de la ciudad de Potosí.

Los primeros decesos se registraron en la sección San Francisco de la Cooperativa Calamarca, donde los dos trabajadores cayeron aproximadamente 90 metros de profundidad y fallecieron de manera instantánea. Las víctimas fueron identificadas como Beimar M. V., de 22 años, y Marcelo E. S., de 28. El tercer trabajador, de nombre Cimar Armando, logró salvar su vida al sostenerse de una cuerda.

Los compañeros de las víctimas que cayeron realizaron el rescate de los cuerpos tras un arduo trabajo en el interior de la mina y los trasladaron al Hospital Daniel Bracamonte, donde efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) efectuaron el levantamiento legal de los cuerpos.

El otro deceso ocurrió en un ingenio minero cercano a la ciudad, donde Carlo L. V., de 48 años, murió tras quedar sepultado por carga mineral. El diagnóstico forense estableció como causa de muerte asfixia mecánica por compresión torácico-abdominal en accidente laboral.

No hay que normalizar la muerte de los mineros

El abogado penalista Jesús Morales, respecto a los constantes accidentes en las minas potosinas, manifestó la necesidad de visibilizar esta situación: “no tenemos que normalizar la muerte de los mineros”, afirmó en una entrevista con SATEL Televisión.

Se refirió a la modalidad de contratos que existen en las minas, cuando un cooperativista es contratado “por una segunda mano”, es decir, que un socio de una cooperativa minera contrata a otro para que realice el trabajo en una mina, quien a la vez contrata a trabajadores para realizar la labor que le corresponde al socio.

“Lamentablemente, estas personas no tienen ningún tipo de seguridad laboral, no tienen ningún tipo de control y, como lo que sucede ahora, pierden la vida y no hay nadie que responda. El socio dice ‘no le he contratado’” y de esa manera deslinda su responsabilidad, explicó.

Lee también: En los últimos cuatro años, 425 mineros que trabajaban en cooperativas mineras perdieron la vida en accidentes

Los muertos que no se contabilizan y son enterrados donde mueren

Lo más preocupante es que, después de conocer este procedimiento y tratar de ir por la vía penal para encontrar una solución, nos enteramos de que no hay un medio que registre la cantidad de gente que está muriendo en Potosí, según el experto.

Denunció que, si bien se realiza el levantamiento de cadáveres con intervención de la Policía, en otros casos no sucede aquello. “Pero qué pasa con los lugares donde sencillamente se les entierra, les dan unos cuantos pesos para que se haga el velorio, no se informa a las autoridades, la situación es altamente preocupante”.

Desde su punto de vista, en Potosí la muerte de un minero ya no es noticia; es un acontecimiento que cada semana se ve en el periódico local. Sin embargo, observó que no existe una respuesta de parte de las autoridades respecto a las condiciones en las que desarrollan su trabajo.

Morales afirmó que es momento de que las autoridades fiscalicen las condiciones en las que realizan ese trabajo, para poder determinar cuál es la responsabilidad de las cooperativas mineras.

Hay que ver si se están sujetando a la implementación de los sistemas de seguridad para los trabajadores, qué tipo de seguros tienen y qué tipo de colaboración se está estableciendo a través de las autoridades para evitar que esto siga ocurriendo en Potosí.

Por ello, es necesario que se realicen los controles y se verifiquen las condiciones de trabajo en interior mina y comprobar si existe la protección correspondiente, algo que, lamentablemente, no se está haciendo. “Yo quisiera que respondan las autoridades llamadas por ley, la Jefatura del Trabajo, y nos expliquen: ‘¿son las cooperativas mineras, las empresas mineras, susceptibles de hacer ese tipo de control?, ¿quién controla el ejercicio de la minería que se está realizando?’”.

Ofrecieron Bs 5.000 por una vida

“Estamos tocando un punto muy complejo, porque esta es la época en la que la minería ha explotado, vemos autos de millones de dólares que están circulando por la calle, pero no podemos verificar ni ver cuánta es la cantidad de gente que está muriendo”, afirmó.

Para el abogado, lastimosamente, nos hemos dado cuenta de que la plata que está circulando y que hace creer que existe una pseudo bonanza en Potosí “está manchada de sangre”, de gente que muere en el cerro, que no tiene ni identidad ni nombre, y ni siquiera seguimiento de las familias que quedan totalmente desamparadas.

Morales informó que está a cargo de un caso por el fallecimiento de un trabajador minero, en el que la “segunda mano” se ha atrevido a ofrecer 5.000 Bs por efecto de la muerte. “Y por qué ha muerto, porque ha aspirado los gases de la mina y no tenía implementos ni la máscara”.

En otros casos, no tienen ni el casco, porque también hay derrumbes. “Pareciera que aquí lo importante son los bolsillos, el dinero, y no nos importa si esa persona va a dejar huérfanos, si tiene bocas que alimentar, nada”, reclamó.

El abogado aseguró que, en los casos de muerte en las minas, las demandas que presentan las familias tropiezan con trabas de este mal sistema de justicia, que no está mejorando para nada.