lunes 2 de marzo de 2026

Accidente

Tres historias de familiares, heridos y personas solidarias muestran la tragedia que vivieron en el accidente del avión Hércules

Marcial Pérez perdió a siete de sus familiares, quienes dejaron 10 huérfanos. Dos tripulantes del avión siniestrado fueron ayudados por una madre, su hijo y una vecina; les dieron cobijo y los mantuvieron en calor mientras llegaban los equipos médicos. Dos amigos quedaron atrapados dentro de su camión; cuando fueron rescatados, pudieron ver que “había muertos por aquí y por allá”.
Marcial Pérez perdió a siete familiares, que dejaron en la orfandad a 10 hijos. Él dice que quedó solo, espera que su nieto se recupere, aunque reconoce que su estado es muy delicado, entre sollozos dice que que si "Dios quiere se va a ir". Foto Red Uno
Marcial Pérez perdió a siete familiares, que dejaron en la orfandad a 10 hijos. Él dice que quedó solo, espera que su nieto se recupere, aunque reconoce que su estado es muy delicado, entre sollozos dice que que si "Dios quiere se va a ir". Foto Red Uno

Tres historias de personas que estuvieron en el accidente del avión Hércules que se estrelló el pasado viernes, en El Alto, muestran el dolor y la tragedia que enlutan a las familias bolivianas. Una familia que perdió a siete de sus miembros y dejó a 10 huérfanos; la solidaridad de una madre, su hijo y una vecina, que socorrieron a dos tripulantes ensangrentados, quienes trasladaban dos cajas —una de ellas era la caja negra de la nave—; y dos amigos, dueños de un camión, que aseguran que se salvaron de milagro en medio del desastre.

El pasado viernes, el avión Hércules, que transportaba un cargamento de 17,1 millones de nuevos billetes que debían ser ingresados a las bóvedas del Banco Central de Bolivia (BCB), se estrelló, dejando a su paso rastros de sangre, chatarra y billetes que provocaron que cientos de personas intenten recogerlos, desatando hechos de violencia en medio del dolor.

A raíz del accidente, a la fecha se registran 24 personas fallecidas y 37 heridas, según el informe del Ministerio de Salud. Además, 26 vehículos resultaron afectados por la caída de la nave; muchos de ellos circulaban con familias y otros con pasajeros, como lo hacían con normalidad en su jornada diaria.

Siete fallecidos y 10 huérfanos en una familia

Una de las familias afectadas fue la de Marcial Pérez, quienes eran oriundos de la comunidad Tacatoma, municipio Larecaja del departamento de La Paz. Siete de sus miembros perdieron la vida en el accidente registrado en El Alto, informó Red Uno.

Desde su comunidad, Pérez se encontraba en el velorio de sus seres queridos, acompañado por la comunidad. Entre sollozos relató que perdió a siete de sus seres queridos; sin embargo, dijo que lo más doloroso para su corazón es su nieto, quien, a consecuencia del siniestro, perdió sus piernas y tres dedos y todavía se encuentra internado en el Hospital del Norte de la ciudad de El Alto.

“Es toda mi familia, empezando de la abuela hasta su nieto, y lo tengo allá que está internado, ustedes bien saben eso es más doloroso”, dijo entre sollozos. Su esposa, su hijo de 10 años, la abuela del menor y su hijastro eran velados hasta el mediodía de ayer y luego, por la tarde, fueron enterrados. En La Paz fueron enterrados su hijo y su nieto.

Sin embargo, lo que más le duele, en medio del duelo, es la situación en la que se encuentra su nieto de 12 años. Al respecto comentó que “si Dios quiere, se va a ir”.

Marcial Pérez relató el sábado que cuando se enteró del accidente se encontraba en su pueblo y tuvo que viajar de inmediato a la ciudad de El Alto para encontrarse con que toda su familia había muerto en el accidente y que solo su nieto se encontraba con vida, pero que había perdido las piernas.

Dijo que en la morgue tuvo problemas para recuperar los cuerpos de sus familiares, debido a que le pedían las cédulas de identidad, porque estaban irreconocibles. Confundido, decía que los documentos se quemaron en el accidente, porque sus familiares estaban en un vehículo que se incendió y, con él, todo lo que estaba en su interior. Después dijo que pudo recuperar cinco cuerpos de la morgue, pero dos de sus familiares no pudieron ser reconocidos.

Pérez afirmó que quedó prácticamente solo y se encuentra a la espera de la recuperación del menor de edad, quien se encuentra hospitalizado.

“Ahorita, en total han quedado 10 hijos en la orfandad, el joven tiene tres; la hermana Guillermina tiene cuatro y; la cholita que se está velando, tienen tres”, sostuvo. La comunidad instaló una caja solidaria para la familia doliente y para el niño que se encuentra internado en el Hospital del Norte.

Dos tripulantes salieron heridos y cargaban la caja negra

La segunda historia relata el testimonio de una madre y su hijo, quienes ayudaron a dos tripulantes del Hércules que salían con dificultad del avión siniestrado. Rosemary Flores, su hijo Saúl y otra vecina relataron que socorrieron a los heridos.

La madre sostuvo que “los tripulantes iban saliendo del avión, ellos se estaban ayudando entre sí”. Por su parte, Saúl dijo que uno de los tripulantes le contó que la pista estaba muy resbalosa cuando le preguntó cómo tuvieron ese accidente. “Me dijo un par de cosas, pero la parte que recuerdo, las palabras que me dijo fue que la pista resbalosa”, sostuvo.

Saúl dijo que se quedó en media calle para evitar que los vehículos pasaran por el sector. “Les decía que ya no pasen, que no había paso y que mucha gente estaba herida y muerta”.

Rosemary sostuvo que mientras esperaban la llegada de los bomberos intentaron hacer entrar en calor a los dos heridos. “Les tapamos con frazadas y usaron trapos para detener la hemorragia”, relató. “Por lo menos para limpiarles, porque estaban cubiertos de sangre, mientras la otra persona que ayudaba había sacado telas, franelas, con la cual le cubrió la cabeza”.

Sin embargo, los tripulantes cargaban una caja que, según les dijeron, se trataba de la caja negra del avión. Por ello, les prestaron un ambiente para que la pudieran guardar, dijo Saúl, quien aseguró que su casa, durante esa noche y la madrugada, se convirtió en un lugar de resguardo y atención a los heridos.

“Mientras la gente quería saquear, nosotros hemos dispuesto el ambiente para que pudiesen atender a los heridos, a todos los heridos, policías, militares, bomberos y civiles heridos”, afirmó.

Dos amigos dicen que salvaron la vida de milagro

Percy y Gualberto, dos amigos, dicen que salvaron su vida de milagro y que fueron sobrevivientes de una situación muy trágica, porque se encontraban en el lugar del siniestro en su camión. Desde el centro de salud en el que se hallan internados, debido a las lesiones que sufrieron, relataron lo ocurrido.

Percy relató que venían por la avenida Costanera cuando estaba cayendo una lluvia torrencial y también había muchos relámpagos. “A la Costanera hemos llegado con calmita, hemos bajado, no sentimos nada, cuando ya había estado hecho nomás y ya. Yo creo que nos hemos desmayado y me despierto y le digo al chofer, el chofer había estado con sangre”.

Gualberto es conductor del camión. Esa tarde se retrasó unos minutos porque hablaba con su amigo Percy; esos minutos le salvaron la vida, aseguró. “Yo pensé que me había chocado, no he visto que ha caído el avión, solo he visto un taxi delante de mí, estaba todo deshecho, había personas que no se movían”.

Según el relato de ambos, el camión resultó seriamente afectado y quedaron atrapados dentro del vehículo. “El bombero trajo un tráiler y recién me sacaron, ahí vi todo lo que estaba, todo era de terror, había muertos por aquí, por allá”, afirmó.