sábado 11 de abril de 2026

Medioambiente

Pescadores artesanales reinventan su oficio en el norte de Chile protegiendo el ecosistema

La comunidad instaló líneas con 100.000 ostras, monitoreando las condiciones del agua.
Fotografía: Bank_ZM / iStock
Fotografía: Bank_ZM / iStock
sábado 11 de abril de 2026

TV BRICS

Investigadores de la Universidad Católica del Norte han documentado que granjas marinas, en el extremo norte de la región chilena de Coquimbo, generan un ecosistema de refugio que aumenta la biodiversidad bajo y entre los cultivos. Además, el lugar potencialmente engorda a especies como la tolina, que se alimenta de piures. 

El proyecto ha sido gracias a un grupo de seis pescadores que llevan una década aprendiendo a cultivar ostras, ostiones y piures en las mismas aguas con otros tipo de productos de mar, de acuerdo con El Maipo, socio de la red TV BRICS. 

Las granjas marinas integran cultivos en la columna de agua dentro de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), espacios marinos gestionados colectivamente por sindicatos de pescadores.

Gabriel Molina, secretario del gremio de pescadores de Los Choros, relata cómo él y sus compañeros instalaron líneas con 100.000 ostras, aprendieron a monitorear constantemente las condiciones del agua y a superar dificultades como la fijación de larvas de picorocos. 

Hoy, su área de manejo de Apolillado produce piures y ostras con un crecimiento más rápido que en bahías cerradas, gracias a la rica corriente oceánica de Humboldt. 

En un contexto de presión minera y de grandes proyectos sobre la costa, las granjas marinas representan una herramienta para arraigar a las comunidades a sus territorios, garantizar su continuidad cultural y transformar las áreas de manejo en plataformas de vida más allá de la mera extracción.