jueves 21 de mayo de 2026

Mundial 1938

Leónidas Da Silva, la primera gran figura goleadora brasileña

Convirtió siete tantos en los cuatro encuentros que disputó en el tercer campeonato que se jugó en la historia
Leónidas domina la pelota durante el campeonato.
Leónidas domina la pelota durante el campeonato.
miércoles 20 de mayo de 2026

En esta Copa del Mundo, el mejor futbolista se ganó ese reconocimiento más por su ausencia que por su presencia. Brasil perdió en semifinales contra Italia porque el entrenador Ademar Pimenta decidió darle descanso a Leónidas, su mejor futbolista.

Los italianos vencieron 2-1 y lograron el pasaje a la gran final, que luego le ganó a Hungría en el Estadio de Colombes.

Leónidas Da Silva convirtió siete goles en los cuatro encuentros que disputó en el campeonato. Su primera anotación fue en el debut contra Polonia en el Stade de la Meinau de Estrasburgo. Ese día, el Diamante Negro anotó tres tantos: a los 18 minutos del primer tiempo, a los 44 del segundo y a los 14 del primer tiempo extra. Brasil obtuvo un triunfo impresionante, por 6-5 en el duelo con mayor cantidad de goles del Mundial.

Con el botín descocido

La tercera de sus anotaciones quedó en la historia no sólo porque sirvió para desnivelar el marcador en ese partidazo, sino por la forma en la que se produjo. En el inicio del tiempo extra, Leónidas se dio cuenta de que se le había descocido el botín derecho, por lo que se acercó al banco de suplentes para que se lo reparen. Sin embargo, los asistentes tardaron demasiado y el jugador decidió volver a la cancha sin ninguno de los dos zapatos. Así marcó el gol. El árbitro no se dio cuenta por el lodo que cubría sus pies.

Luego, el atacante de Flamengo convirtió el único gol de su equipo en el empate 1-1 frente a Checoslovaquia por los cuartos de final. En el juego desempate, Leónidas volvió a festejar, ya que logró la igualdad parcial que luego desniveló su compañero Roberto en el segundo tiempo.

Sin dudas, Da Silva había sido el mejor futbolista del torneo hasta ese momento. Todos los intentos ofensivos del Seleccionado sudamericano lo tuvieron como principal protagonista y su capacidad de definir un resultado era una de las armas más poderosas de Brasil. Por eso, el entrenador Pimenta tomó la arriesgada decisión de hacerlo descansar en la semi, algo que le costó la eliminación. Aunque el goleador tenía una leve lesión, estaba en condiciones de jugar como titular. Tras la derrota, afirmó: “Brasil debió ganar el título”.

Leónidas volvió al primer equipo en el duelo por el tercer puesto, ante Suecia. Ese día, en Bordeaux, anotó el tercer y cuarto gol de Brasil en la victoria 4-2 que subió al podio a la Selección sudamericana. Sin dudas, el delantero brasileño fue uno de los jugadores más talentosos del campeonato del mundo y quizás el mejor de todos en el aspecto individual.

La elasticidad de la primera gran figura que tuvo Brasil.