lunes 1 de junio de 2026

Argentina 1978

Mario Alberto Kempes, el "matador" de la albiceleste

Si bien el delantero no marcó en la Fase de Grupos, demostró su calidad y su instinto goleador desde la segunda fase del torneo,
El festejo de Kempes en la final frente a Holanda. Foto. FIFA
El festejo de Kempes en la final frente a Holanda. Foto. FIFA

El año 1978, Argentina acogió por única vez en su historia la Copa Mundial de la FIFA, en este torneo, Mario Alberto Kempes, un joven delantero, con su destacada actuación y su excepcional talento, llevó a Argentina a la gloria y le dio la primera estrella, convirtiéndose en una leyenda del fútbol argentino y mundial.

Si bien Kempes no marcó en la Fase de Grupos, en la que Argentina venció 2-1 a Hungría, 2-1 a Francia y cayó 1-0 ante Italia, ‘El Matador’ demostró su calidad y su instinto goleador desde la segunda fase del torneo, en la que marcó los dos goles en la victoria 2-0 ante Polonia y otros dos en la goleada de 6-0 ante Perú para avanzar a la final de la Copa Mundial que la Albiceleste jugaba en casa.

El héroe de la primera final de la Albiceleste

La gran final del Mundial 1978 se llevó a cabo el 25 de junio en el Estadio Monumental de Buenos Aires. Argentina se enfrentó a los Países Bajos en un partido lleno de emoción y tensión. Kempes fue el protagonista indiscutible de ese encuentro. Después de que los Países Bajos tomaran la delantera en el primer tiempo, Kempes empató el partido con un gol espectacular. Luego, en la prórroga, anotó nuevamente para darle a Argentina la ventaja crucial. Finalmente, el gol de Daniel Bertoni selló la victoria por 3-1 y Argentina se consagró campeón del mundo por primera vez.

Más allá de su talento, la racha goleadora de Kempes tuvo un secreto que develó el propio atacante. “No quería perder tiempo con la rutina de afeitarme cada dos días. Después de casi tres semanas, tenía una barba y un bigote bastante decentes. Jugué así en nuestros dos primeros partidos, pero me afeité la barba antes del tercero. Y no lograba convertir. Regresábamos después de ese partido pensando en nuestra próxima misión en Rosario, cuando el entrenador me dijo: ‘Mario, ¿por qué no te quitas el bigote y ves si cambia tu suerte?”, relató.

Sus habilidades técnicas, su olfato goleador y su determinación fueron fundamentales para llevar a Argentina a la cima del fútbol mundial.

Kempes fue el máximo goleador del torneo y se consagró como el héroe nacional, dejando un legado imborrable en la historia del fútbol argentino. Su contribución al éxito de Argentina en 1978 es recordada con admiración y respeto.