miércoles 17 de junio de 2026

Conflicto social

Tras 47 días de bloqueo de carreteras, la COB y el Gobierno, a la cabeza del presidente, se reúnen y buscan pacificar el país

El encuentro se da después de semanas de bloqueos de carreteras, cuantiosas pérdidas económicas para el país, el cierre de empresas, la pérdida de fuentes de trabajo y la vida de más de 10 personas que perdieron la vida, debido a la negativa de los bloqueadores a dar paso a ambulancias que intentaban trasladar a los enfermos.
El presidente Rodrigo Paz y varios ministros de Estado participan en el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB). Foto: Aracely Rondón
El presidente Rodrigo Paz y varios ministros de Estado participan en el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB). Foto: Aracely Rondón
miércoles 17 de junio de 2026

Después de 47 días de bloqueo de carreteras y la radicalización de las protestas que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, este miércoles los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno nacional, a la cabeza del primer mandatario, se reúnen para dialogar y pacificar el país.

La COB, en un ampliado, decidió remitir una conminatoria para pacificar al país. En respuesta, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, demandó crear las condiciones para atender la emergencia sanitaria, ante el desabastecimiento de oxígeno en los hospitales para la atención de neonatos, niños y enfermos, e invitó al máximo dirigente, Mario Argollo, a la Casa Grande del Pueblo para iniciar el diálogo.

Alrededor de las 17:30, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, se hizo presente en el Banco Central de Bolivia (BCB) para participar en el diálogo, junto a varios ministros de Estado, entre ellos el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo; de Defensa, Ernesto Justiniano; de Obras Públicas, Mauricio Zamora; de Gobierno, Marco Antonio Oviedo; de Minería, Marco Antonio Calderón, entre otras autoridades.

A las 16:30, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, ingresó al Banco Central de Bolivia (BCB), vestido con una chamarra y una gorra con visera, sin el tradicional casco con el que se presentaba, donde se definió que sería el primer encuentro después de varias semanas en las que el Gobierno invitó a los dirigentes a acudir a las invitaciones de diálogo realizadas, las cuales fueron ignoradas por la cúpula sindical.

El encuentro se da después de semanas de bloqueos de carreteras, cuantiosas pérdidas económicas para el país, el cierre de empresas, la pérdida de fuentes de trabajo y la vida de más de 10 personas, debido a la negativa de los bloqueadores a dar paso a ambulancias que intentaban llegar a los hospitales.

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Si bien el vocero presidencial, José Luis Gálvez, invitó al máximo dirigente de la COB a la Casa del Pueblo a las 09:00 de la mañana, Argollo no se hizo presente, lo que generó dudas sobre el inicio del diálogo, que era esperado por cientos de ciudadanos bolivianos que enfrentan el desabastecimiento de productos de primera necesidad, combustible y oxígeno medicinal, insumo necesario para mantener a neonatos, niños y enfermos que permanecen en los hospitales.

Mientras tanto, cientos de choferes del transporte pesado todavía permanecen en condiciones inhumanas en las carreteras, sobreviviendo de formas ingeniosas, porque en muchos casos los bloqueadores les negaron agua y no les venden productos, y en otros casos porque las tiendas de las ciudades quedaron desabastecidas.

Sin tomar en cuenta esas condiciones en las que se encuentra la población, Argollo, en una conferencia de prensa ayer, informó que el ampliado de la COB decidió enviar una conminatoria y planteamiento para la pacificación y la recuperación del país, que tiene que ser atendida de manera inmediata por el Gobierno.

En el documento no se mencionó el pedido insistente de la COB y organizaciones afiliadas como la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Federación Departamental de Campesinos de La Paz Túpac Katari y la de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, que amenazaban con la toma de la ciudad de La Paz hasta conseguir la renuncia de Paz.

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Un cabildo de la COB realizado el 1º de mayo, Día Internacional del Trabajo, exigió respuestas del Gobierno a su pliego petitorio. Entre las demandas centrales estaba el incremento salarial del 20%; sin embargo, esa demanda quedó en el olvido y fue reemplazada por la exigencia de la renuncia del presidente.

A partir del 2 de mayo, los campesinos del departamento de La Paz iniciaron el bloqueo de carreteras y de las vías que conectan a La Paz con la ciudad de El Alto, donde se registraron agresiones de los llamados ponchos rojos contra la población, así como el destrozo de vidrios de vehículos del transporte público.

El 18 de mayo, con la participación de un grupo afín al expresidente Evo Morales, que marchó desde Caracollo, las protestas derivaron en hechos de violencia contra instituciones públicas y la población.

La sede de Gobierno sufrió la violencia desatada por las marchas de protesta de sectores como los ponchos rojos, mineros y otros sectores afiliados a la COB, que bajaron desde El Alto e intentaron ingresar a la Plaza Murillo. Estos intentos fueron repelidos por la Policía Boliviana, lo que desató la violencia de los movilizados contra la ciudad.

La furia de los movilizados provocó el saqueo del Tribunal Departamental de Justicia, donde se registró el robo de documentos y muebles. Algo parecido sucedió en el edificio Ugarte, donde se encuentran las oficinas de abogados, empresas y despachantes de aduana, donde también se produjeron robos y destrozos.