lunes 27 de julio de 2026

La Tribuna

Arbitraje de Excelencia, el primer paso para llegar al siguiente mundial

El mensaje de FIFA es transparente: la tecnología no vino a frenar el fútbol. Vino a hacerlo más rápido y más justo.

Era el minuto 58 en el partido de Argentina vs Egipto y en el estadio entero gritan el gol de los faraones.

En la pantalla gigante aparece la jugada 3 veces, en cámara lenta. El árbitro se lleva la mano al oido y espera la confirmación del VAR, pasan los segundos y se observa al juez hacer la señal del VAR, observa el monitor y retorna al campo para invalidar el gol.

Esa imagen se me quedó grabada. Porque ese silbido fue la foto del Mundial de Norteamérica 2026: un juez que usó la tecnología, pero no se escondió detrás de ella.

Como analista del arbitraje, observo cada falta y cada línea virtual trazada en este Mundial y  me quedó algo claro: hoy ya no se juzga al árbitro solo por si "vio bien". Se le mide por cómo gestiona la tecnología sin perder la personalidad.

Lo bueno: la tecnología aceleró el juego

La FIFA tiró la casa por la ventana. Nunca habíamos visto tanto:

  1. Balón inteligente Trionda: registraba contacto al instante. Adiós a las dudas de "si hubo o no contacto".
  2. Fuera de juego semi-automatizado SAOT: esas líneas que antes nos tenían 3 minutos congelados, ahora salían en 10 segundos. Milimétricas y con polémica en más de un partido.
  3. Body cams en los árbitros: por primera vez, vemos lo que el juez mira en vivo. Eso humanizó al tipo del silbato.

El resultado se vio y los partidos fueron más fluidos. Las jugadas de geometría se resolvieron rápido y los asistentes recibían la alerta al oído sin cortar el ritmo. El hincha entendió más la regla porque la escuchó, no solo la vio.

Lo que marcó la diferencia fue el carácter

Pero la tecnología no dirige un partido sola. Ante las mejoras tecnológicas existen dos tipos de jueces.

Están los que se vuelven rehenes del monitor. Cada contacto en el área es "déjame revisar". Van al VAR por todo, dudan y lo más seguro es que el partido se les va de las manos.

Y estan los otros. Los que usan el SAOT para confirmar, no para decidir. Los que en una jugada gris de contacto dentro del área dicen: "yo la vi, sigo" y siguieron. Árbitros con lectura de juego, con voz de mando, con valentía para equivocarse en vivo. Esos son los que pitan la final.

El mensaje de FIFA es transparente: la tecnología no vino a frenar el fútbol. Vino a hacerlo más rápido y más justo.

¿Y Bolivia qué? El llamado de atención

Aquí es donde me duele. Porque mientras en Norteamérica un fuera de juego se resuelve en segundos, en nuestra liga seguimos discutiendo 4 minutos una jugada y terminamos igual de confundidos.

La brecha que estamos empezando a acortar es física y tecnológica, es por eso que se trabaja en la preparación.

Mientras el mundo entrena árbitros para decidir con un sensor en el balón y una cámara en el pecho, en Bolivia empezamos  a utilizar la tecnologías  para los entrenamientos y llegar a una preparación de élite.

Norteamérica 2026 tiene que ser nuestro modelo a seguir, no solamente en lo tecnológico sino también en lo que es importante, la preparación técnica.

Urge profesionalizar de verdad: sueldos que permitan dedicarse en exclusividad a la actividad, formación física y mental de primer nivel. Encarar una Cultura de Excelencia con compromiso de cada uno de los árbitros.

Si el arbitraje boliviano no se sube a este tren ahora, en 4 años vamos a estar viendo otro Mundial desde afuera y ahora comenzamos a trabajar para alcanzar ese objetivo.

FIFA implemento el Team One con la premisa de _Quality First_,  y en Bolivia nuestro primer escalón es el Arbitraje de Excelencia, una Cultura de Excelencia que permita alcanzar el siguiente mundial y tener un equipo arbitral en 2030.