lunes 17 de agosto de 2026

Combustible

Experto aplaude el DS 5676 por salir de la lógica de fijar precios, pero advierte riesgo de un nuevo mercado negro para el diésel

Raúl Velásquez dijo que siempre que se ajustan los precios de los combustibles hay una afectación y dijo que la población tiene que preguntarse qué pasaría si no se ajustan los precios de la gasolina, el diésel o el gas.
Filas de camiones del transporte pesado para comprar diésel. Foto Archivo APG
Filas de camiones del transporte pesado para comprar diésel. Foto Archivo APG

El Decreto Supremo 5676, que define un precio referencial del litro de diésel para los grandes consumidores (inicialmente de Bs 18) es positivo, porque el país sale de la lógica de fijarlos; sin embargo, no es favorable que existan dos tipos de precios, porque eso podría crear un mercado negro, consideró este lunes el experto en hidrocarburos de la Fundación Jubileo Raúl Velásquez.

Opinó que los precios de los combustibles se tenían que ajustar, porque los que se fijaron en enero de este año, en Bs 9,80 el litro de diésel y de Bs 6.96 en litro de gasolina, no eran suficientes, ya que respondían a la coyuntura de ese momento.

El Gobierno aprobó el DS 5676 que define tres categorías de consumidores de diésel:  Usuario directo, de 120 hasta 5.000 litros mensuales para consumo propio y adquisición en estaciones de servicio; Cliente directo, consumo de 5.000 hasta 19.999 litros mensuales para consumo propio y adquisición en plantas de almacenaje; y Gran Consumidor (GRACO), consumo igual o mayor a 20.000 litros mensuales para consumo propio y adquisición en plantas de almacenaje.

“Lo positivo de este decreto es que estamos saliendo de esta lógica de fijar precios, de decir que el precio dependa de la buena o mala voluntad de una autoridad de turno, sino que vayamos a precios que se muevan, que sean flotantes y que se ajusten de manera automática”, destacó Valásquez en entrevista con Correo del Sur.

Explicó que lo que hizo el decreto es fijar un precio temporal de Bs 18 el litro, que seguramente durará unos 10 a 15 días, hasta que el Ministerio de Hidrocarburos elabore una metodología para tener un precio referencial, que seguramente ya estará vinculado al precio internacional del diésel.

Para Velásquez, lo bueno que tiene este decreto  es que permite salir de esta ”lógica desastrosa que hemos tenido durante 20 años de precios fijos, de un precio que era fijado por una autoridad de turno”.

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El elemento que desde su criterio no es favorable, es que se generan dos tipos de precio, por un lado de Bs 9,80 el litro para las personas que consumen menos de 120 litros al mes,y porotro los precios referenciales que se aplicarán a los usuarios directos, que son los que consumen entre 120 y 5.000 litros al mes, y a los grandes consumidores que son los que consumen más de 20 mil litros al mes.

Estos dos grupos de usuarios directos y grandes consumidores pagarían este precio referencial que se fijará más adelante y hasta que se fije tendrá un valor de Bs 18 el litro, puntualizó.

Dijo que a partir del precio fijado para el consumo minorista, los pequeños consumidores seguirán comprando el diésel en Bs 9,80 y probablemente algunos lo hagan para venderlo ya no solamente de contrabando, sino también en el mercado interno, “generando un mercado negro, que ya lo hemos visto en los últimos tiempos".

Velásquez sostuvo que, durante los más de 50 días de bloqueo, surgieron muchos vendedores de combustible en Markplace de Facebook, en el que el precio era de entre Bs 18 y Bs 20, ofrecían gasolina a un precio mayor inclusive que el precio internacional.

“El problema de tener un mercado con dos precios diferenciados, es que se pueden generar mercados negros, ese es un tercer elemento que vale la pena considerar y un cuarto es que desde la Fundación Jubileo consideramos que es importante acompañar cualquier ajuste de precios con políticas sociales, orientadas a la población más vulnerable, que sin duda va a ver su economía afectada, por el ajuste de precios”, afirmó.

El experto planteó que el país deba salir de esta "fantasía" de precios fijos y subvencionados para todos, porque “no todo el mundo necesita esa ayuda del Estado y, el Estado tampoco puede ayudar a todos de manera eterna”.

Señaló que se entiende que salir de esta situación es complicado para varios actores, que esta medida tiene un costo político importante, pero es importante que esto se acompañe con políticas sociales focalizadas ya no a través del precio, sino a través de otro tipo de instrumentos que beneficien a la población más vulnerable.

Velásquez negó que no vaya a registrarse una afectación a la población, porque siempre que se da una medida de este tipo hay una afectación; pero dijo que la población tiene que preguntarse qué pasa si no se ajustan los precios de la gasolina, el diésel o el gas.

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“Si no se hace vamos a seguir con largas filas, cada vez más largas y cada vez de más días y dentro de poco importando cada vez más energéticos, incluido el gas natural, porque nos afecta a todos”, manifestó.

Consideró que nadie quiere sincerar los precios más altos de gasolina y diésel, porque estamos saliendo de "20 años de una fantasía", con un precio de Bs 3,72 el litro de diésel, aunque después subió a Bs 9.80. Afirmó que estos no eran precios reales.

Velásquez sostuvo que el problema de fijar precios a los combustibles es que no se sabe lo que viene en adelante. Recordó que cuando en enero se fijó el precio del diésel en Bs 9.80, nadie se imaginaba que en febrero se iba a iniciar una guerra en Medio Oriente, que iba a disparar el precio del petróleo y también de los productos derivados.

“Por eso es complicado fijar precios, es mejor dejar que el mercado lo regule y acompañar, responder a esas fluctuaciones con políticas sociales bien focalizadas, es más recomendable realizar eso, porque esa política social está bajo el control del Gobierno, pero no puede controlar el precio porque responde a variables internacionales, peor aún si el país se ha convertido en importador de combustibles”, afirmó.

Insistió en que esta situación que vive Bolivia es resultado de 20 años de mala gestión sectorial, de no haber ajustado los precios a tiempo y dijo que hoy toca ajustar los precios de todos los bienes y servicios en toda la economía.

Velásquez precisó que esta liberación del precio del diésel mejorará la competitividad, debido a que era complicado traer el diésel con precio internacional, a pesar de que el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5644, que autorizaba al privado a importar y vender combustible a precio de mercado, porque se tenía a un competidor desleal que vendía a precio subvencionado, que era Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).