miércoles 4 de noviembre de 2026

Iniciativa en la UMSA

Inauguran en La Paz una electrolinera alimentada con energía solar

La estación de recarga para vehículos eléctricos tiene una potencia de 7,3 kilovatios y puede completar una carga en aproximadamente cuatro horas. 
Uno de los paneles solares. Foto: UMSA
Uno de los paneles solares. Foto: UMSA

En medio del desafío que enfrenta Bolivia para diversificar su matriz energética y reducir su dependencia de los hidrocarburos, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) dio un paso hacia el aprovechamiento de fuentes renovables. Este viernes inauguró una electrolinera alimentada con energía solar y presentó el funcionamiento de una planta fotovoltaica que ya abastece de electricidad a cuatro institutos de investigación.

La rectora de la UMSA, María Eugenia García, destacó que la universidad está asumiendo los desafíos energéticos y ambientales del país mediante el desarrollo de iniciativas que pueden replicarse en otros espacios. En esa línea, anunció que se proyecta ampliar progresivamente el uso de energía solar a otras instalaciones universitarias.

“Este es un ejemplo que tiene que irse extendiendo no solamente en la universidad, sino en toda Bolivia”, sostuvo, citada en un boletín oficial. 

La electrolinera es uno de los avances más recientes de esta iniciativa. La estación aprovecha la electricidad generada mediante paneles solares, tiene una potencia de 7,3 kilovatios y puede realizar recargas en aproximadamente cuatro horas, dependiendo de las características del vehículo. Actualmente, funciona en fase de prueba para docentes y estudiantes del área, en el Campus Universitario de Cota Cota.

Otro de los proyectos presentados fue la planta solar fotovoltaica de 50 kilovatios, instalada con el apoyo de la cooperación japonesa JICA. El sistema está conectado a la red eléctrica y ya suministra energía a cuatro institutos de investigación. Además, contribuye al funcionamiento de la planta de oxígeno del Instituto de Investigaciones Mecánicas y Electromecánicas (IIME), que reactivó sus operaciones durante los bloqueos que impidieron el ingreso de tanques de oxígeno a La Paz.

Una matriz energética dependiente del gas

El coordinador del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (IIIE), Rodrigo Gutiérrez, explicó que estas tecnologías pueden replicarse en otros espacios, siempre que se cumplan los criterios técnicos y de seguridad correspondientes.

Recordó que la UMSA investiga alternativas energéticas desde 2018 y que advirtió oportunamente sobre la elevada dependencia del gas natural en la generación de electricidad en el país.

“La universidad cuenta con conocimientos y experiencia para contribuir a una transición hacia fuentes renovables. Tenemos investigaciones que el Gobierno debería tomar en cuenta”, resaltó.

La investigación universitaria también apunta a la movilidad eléctrica. El IIIE, junto con el IIME, desarrolló un prototipo para convertir vehículos de combustión interna en eléctricos. Sin embargo, esta iniciativa requiere un marco normativo que establezca condiciones y garantías para realizar conversiones seguras.

A la par, la UMSA trabaja en la formación de especialistas. Con el apoyo de la Cooperación Alemana, ofrece cursos para instaladores de paneles solares, mediante los cuales los participantes adquieren conocimientos técnicos y pueden optar por su registro como instaladores habilitados.

Formación técnica y cooperación empresarial

La jornada también incluyó la inauguración de un campo de entrenamiento en media y baja tensión, destinado a la formación práctica de estudiantes. En este espacio podrán realizar ejercicios en postes, aprender sobre el montaje de redes eléctricas y aplicar medidas de seguridad para trabajos en altura.

Asimismo, se formalizó un convenio con la Compañía Boliviana de Energía Eléctrica (COBEE), representada por el ingeniero Sergio Pereira, para la donación de equipos especializados.

El acto reunió a autoridades universitarias y representantes empresariales. Durante la actividad también se destacó el aporte de la familia Díaz Romero para la instalación del campo de entrenamiento.