La Tribuna
Bolívar fue un plantel solidario y contundente
Apareció la estirpe copera de un Bolívar que sacó a relucir toda su experiencia en la Copa Libertadores de América.
En el juego había que ser inteligente y controlar al rival que se fue con todo desde el minuto inicial. Todos vimos que Justiniano salvó en la línea de gol una pelota que se metía al arco.
Palestino era más en los primeros quince minutos, pero Bolívar tuvo el temple para salir adelante y superar ese duro momento.
Bolívar no sabe defenderse y comprendió que de media cancha para arriba es otro equipo, ahí comenzó a aparecer la figura de Ramiro Vaca, que manejó los hilos del equipo y fue el gran conductor de su equipo.
Luego vino el penal en contra de Fernando Saucedo y el remate que anotó Francisco da Costa. El brasileño volvió a mostrar que tiene una gran capacidad goleadora al patear de forma impecable la pena máxima.
Palestino salió golpeado en busca del empate, pero el plantel celeste tuvo mucha solidaridad y aparecieron jugadores que saben cuidar la pelota en el medio como Ramiro Vaca o Bruno Sávio.
El segundo gol llegó en una jugada con balón detenido y luego se le vino la noche a Palestino con la expulsión del chileno Román.
Con un hombre menos, al equipo local se le puso cuesta arriba el compromiso ya que Bolívar estaba muy sólido en todas sus líneas y siempre estuvo más cerca de llegar al tercero, que los chilenos a disminuir el tanteador.
El 2-0 siempre es un resultado peligroso y los celestes comprendieron que debían ir por más. Para redondear la noche celeste, el juez del encuentro no dudo en cobrar un segundo penal para la visita, el remate de Bruno Sávio fue atajado por el portero de Palestino, pero en el rebote no falló el brasileño.
Palestino había perdido totalmente la línea Palestino y nunca pudo con la contundencia que tuvieron los académicos que de entrada se anotaron tres puntos en su grupo y ahora deberán confirmar su clasificación frente a Flamengo y Millonarios.
El último gol fue una sinfonía absoluta, los jugadores académicos se asociaron y tocaron como Academia para que Ramiro Vaca sólo tenga que empujarla y selle una goleada que ilusiona a la hinchada; pero ojo que recién es el comienzo.