Controversia
Según obrados, 3 testigos concuerdan con la versión de Joel, abogados de la familia de Odalys desestiman sus declaraciones
Tres testigos, una adolescente y dos policías declararon haber visto a Odalys Vaquiata y a Joel P., por separado, en dos lugares distintos, pero en el mismo horario. La vendedora de empanadas relató que la madre, de 28 años, apareció en la población de Chitía, mientras que los uniformados reportaron que, de forma paralela, Joel P. fue sometido a un control de rutina en la tranca de Unduavi, en el ingreso a los Yungas del departamento de La Paz.
Sin embargo, la defensa de la familia de Odalys refuta las declaraciones que son parte del cuaderno de investigaciones. El abogado Franklin Chacaluca, señaló que los datos de los testimonios fueron “distorsionados” por la defensa de Joel. En el caso del testimonio de la adolescente el jurista sostiene que existe una segunda declaración que, en su criterio, “aclara” la versión manipulada que maneja la defensa de Joel.
Versión de los testigos
Los tres testigos coinciden en señalar que los avistamientos se dieron entre las 21 y 22 horas del 30 de marzo, fecha en la que Odalys fue vista por última vez. Chitía, una población pequeña ubicada a menos de 20 minutos de Yolosita, y a una hora y 50 minutos de la tranca o puesto de control vehicular de Unduavi.
Las tres versiones, aparentemente, confirman parte de la teoría que Joel ha manejado desde el inicio del caso, quien es el principal sospechoso, detenido en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, aseguró que, luego de haber consumido bebidas alcohólicas en la localidad de Tocaña, a su retorno a La Paz, tuvieron una discusión y la joven madre se bajó de su vehículo en medio del camino, cerca de Yolosita.
En primera instancia, él afirma que abandonó a Odalys, debido a su intransigencia, pero minutos después de haber pasado el control policial de Unduavi regresó para buscarla, sin embargo, nunca más la volvió a ver.
La vendedora
“Manifieste usted, ¿en qué fecha y hora había visto a la persona desaparecida (cuyo rostro) se le ha mostrado en el panfleto?”, es la pregunta que un presunto policía habría realizado a la testigo denominada “F”. Los datos fueron escritos a mano en una hoja de papel bond y, en la siguiente consulta le piden detallar el lugar en el que la vio.
“(Entre las) 8:30 a 9 p.m. el día sábado 30 de enero del año en curso”, señala la primera respuesta de la adolescente, aparentemente una vendedora de empanadas, de acuerdo a otra declaración de Joel. La testigo continúa detallando que, presuntamente, vio a una joven con los rasgos de Odalys, “en Chitía, entrando al camino a Chitía – Chorobamba, la vi cerca al Hostal Bombai, la esquina donde saca (a la venta) una señora pollo, más adelante donde un poste de luz”, afirmó la testigo.
Chacaluca aclara que la versión de la adolescente, plasmada a mano y en una hoja sin membretado, sería una “entrevista policial” y no una “declaración oficial ante la Fiscalía” y pese a que cuenta con el número de cédula de identidad, firma y el nombre completo de la persona interrogada, esta no tiene fecha y tampoco se consigna el nombre del policía que habría tomado los datos.
No obstante, en la declaración, la testigo “F” detalla la vestimenta con la que presuntamente estaba Odalys, “cortito jean, color azul celeste, una polera manga corta color floreado, tenis blancos, pero estos estaban bien sucios”. Asimismo, afirmó que la joven estaba acompañada de un varón, joven, “flaco, delgado, su polera azul, pantalón negro, alto, trigueño, polera azul eléctrico, sólo recuerdo eso”, relató.
Al ser consultada sobre si las dos personas estaban en estado de ebriedad, la testigo afirmó que el hombre “estaba medio bien y la chica estaba aparentemente mareada, no podía caminar bien”.
La adolescente dijo desconocer el lugar al que la pareja se dirigió y que no escuchó ninguna discusión, además que fue la primera vez que los había visto por el lugar, que no se percató de la presencia de un vehículo similar al de Odalys,
Un segundo elemento que da la supuesta vendedora, también reforzaría la versión de Joel en relación a que, al día siguiente de ese hecho, ella se acercó a otras personas que pegaban el cartel de desaparecida por las calles de Yolosita, donde les contó parte de lo que vio la noche anterior. Entre esas personas dijo haber identificado a Joel.
Los policías de la tranca
Por otro lado, Jhonny Q. M. y Mauricio F.L. cuyas declaraciones fueron tomadas el 11 y 15 de abril, respectivamente, coinciden en relatar que el 30 de marzo, entre las 21 y 22 horas, Joel pasó por el puesto de control de Unduavi, con la intención de reingresar hacia los Yungas. Joel había declarado posteriormente que, luego de haberse arrepentido de dejar en el camino a Odalys, regresó para buscarla.
“En fecha 30 de marzo de 2024, a horas 21:00 a 22:00, aproximadamente, se apersonó el señor Joel S.P.G. al puesto de control de Unduavi, como todos los demás conductores que presentan su licencia de conducir, pero el señor no portaba su licencia. Nos dijo que tenía problemas familiares y le dejamos que pase, porque había bastante vehículo en la tranca”, señala parte del testimonio del policía Mauricio F.L.
El detalle es corroborado por Jhonny Q. M., quien admite haber autorizado ese ingreso, pero detalla que no tuvo contacto con Joel.
Para la defensa de la familia de Odalys, las declaraciones de los policías también tienen otras falencias, en relación que ambos efectivos señalaron como ocupación “estudiante”, los detalles son escuetos y llama la atención la actitud condescendiente de los mismos, debido a que, en otras circunstancias, los conductores hubieran sido multados o se les habría impedido la circulación, por no portar la licencia.
Otro aspecto que llama la atención, es que los policías no reportaron ninguna actitud sospechosa de Joel, quien en sus varias declaraciones afirmó haber olvidado varias partes de lo ocurrido aquella noche debido al consumo de bebidas alcohólicas, estado que no fue detectado por los policías en la tranca de Unduavi.
Con estas declaraciones, la investigación sobre la desaparición de la Odalys se complica aún más y, mientras Joel sostiene su inocencia, desde la familia de la víctima se afirma que todos los argumentos usados por la defensa de la expareja de la joven, son argucias para demorar el proceso, e impedir que el caso pase de una investigación por “trata de personas” a “feminicidio”.