Pederastia
Revelan que otro cura español abusó cientos de niñas indígenas en Bolivia, jesuitas dicen que no protegerán a nadie
El sacerdote catalán Luis María Roma Pedrosa, conocido como Lucho Roma, abusó durante décadas de cientos de niñas indígenas en Bolivia; las fotografió, las grabó en video y lo recogió todo por escrito, en el segundo diario de un cura pederasta al que accedió el diario español El País. Los abusos sucedieron en Charagua, Santa Cruz.
La orden jesuita realizó una investigación interna que confirmó los crímenes y su encubrimiento. El País asegura que, tras la muerte de Roma en 2019, los jesuitas guardaron los hallazgos en un cajón donde han permanecido inéditos.
Hace un año, el periódico español destapó el caso de otro jesuita español, Alfonso Pedrajas, que admitió que había agredido sexualmente a al menos 85 niños entre 1978 y el 2000. Esto provocó que salieran más casos a la luz, como el de Lucho Roma y también el de Luis Tó.
El País detalla que Roma nació en Barcelona el 12 de septiembre de 1935. Entró con 18 años a la Compañía de Jesús y dos años después se marchó como misionero a Sudamérica durante 66 años como docente y jesuita. Los únicos datos biográficos de estas dos primeras décadas como religioso detallan que fue profesor en el colegio San Calixto en La Paz, en la Escuela San Clemente en Potosí, tres años en Barcelona para estudiar Teología (1965-1968) y, de vuelta a Bolivia, director del Hogar de Menores de Tacata, en Cochabamba.
Roma escribió un diario de su estancia como misionero en Charagua, entre 1994 y 2005, de cómo fotografiaba, filmaba y abusaba de más de un centenar de niñas, la mayoría indígenas guaraníes. Al menos 70 de ellas aparecen identificadas con su nombre. “Roma detallaba la excitación que aquello le provocaba y las dificultades que tenía para ejecutar sus crímenes. Eran 75 folios, desordenados, muchos de ellos sin fechar y que guardaba en tres carpetas diferentes”, señala el reportaje del medio español.
Ese es el segundo diario conocido de un pederasta jesuita en Bolivia, tras la publicación hace un año por El País de las memorias de Pedrajas.
En tanto, la Compañía de Jesús en Bolivia emitió un comunicado en el que asegura que “no protegerá a nadie que tenga responsabilidad en los casos de abusos, porque primero son las víctimas.
“Reconocemos con profundo pesar que las actuaciones de quienes estuvieron a cargo de atender las denuncias de abusos sexuales a niñas, niños y adolescentes y actuar en favor de las víctimas fueron negligentes, indolentes y nefastas, sin colocar en el centro de su interés a las víctimas, por lo que quienes obraron de esa manera deberán hacerse responsables de sus acciones en el manejo de tales situaciones, según establezca la justicia boliviana en el marco del debido proceso”, dice el pronunciamiento.
Agrega que “se ha instruido que una comisión, liderada por la actual Delegada de Ambientes Sanos y Seguros, profesional laica y psicóloga, inicie de inmediato la labor de contactar a las víctimas del caso Roma, y otros más denunciados, para establecer con ellas la mejor forma de atención a su situación particular”.
El diario español citado accedió “a todos los informes periciales, los interrogatorios, a parte del archivo que Lucho Roma atesoró en su habitación y a archivos internos de la orden que confirman cómo silenciaron tanto este caso como otros que este periódico ha destapado en Bolivia, entre ellos, el caso de Pedrajas y el del jesuita catalán Luis Tó”.
También, menciona, ha entrevistado a varias víctimas de Roma y a seis de los especialistas, testigos, inspectores y psicólogos que participaron en las indagaciones.
Durante su estadía en Bolivia, Roma, ya fallecido, ejerció funciones en La Paz, Cochabamba, Sucre, Santa Cruz y en Charagua.