Caninos poderosos
De Krypto el superperro al travieso Dogpool: los caninos también son superhéroes
El mejor amigo del hombre es el perro, reza el dicho. Y en los cómics el mejor amigo del súper humano (mutante, inhumano, mutado, metahumano etc.) es un súper perro, o así lo han mostrado los cómics durante casi 80 años de publicación continua.
La amistad entre protagonista de cómic y su compañero canino es tan antigua como el noveno arte, con personajes como Milu, el compañero de Tintin, y Diablo, que ayudaba al Fantasma que camina.
Pero no sería sino hasta 1955 cuando aparecieron los primeros caninos superheroicos. En marzo de ese año, en Adventure comics de DC debutó Krypto, el súper perro. Al igual que Superman, su mascota es originaria del planeta Krypton y, por tanto, tiene las mismas habilidades que el héroe humano: gran fuerza y velocidad, invulnerabilidad ante cualquier daño, sentidos aumentados, además de una inteligencia casi humana y la capacidad de volar.
Durante décadas acompañó al hombre de acero en sus aventuras. También es el líder de la Liga de Supermascotas. Con el paso del tiempo su historia fue ajustándose de acuerdo al paso de los años y apareció en varias adaptaciones audiovisuales.
No estuvo solo mucho tiempo, ya que cuatro meses más tarde Batman adoptó a Ace, el batisahueso. Originalmente un pastor alemán con una mancha en forma de estrella en la frente, la mascota del encapotado también tenía una identidad secreta, la cual protegía con una capucha similar a la del justiciero.
Menos conocido que su colega kryptoniano, Ace tuvo apariciones esporádicas en las series de Batman. Con el tiempo fueron cambiando su origen -la mascota de una víctima de un secuestro- su apariencia y raza. Fue tanto pastor alemán, como un dogo no identificado y un Gran Danés. Tampoco fue la única mascota de la familia Wayne, ya que en el siglo XXI se les unió Titus, otro Gran Danés, compañero del quinto Robin, Damian.
Comedia y serie negra
Una década después los productores William Hanna y Joseph Barbera se convirtieron en los reyes de la televisión para niños. Su compañía Hanna-Barbera, produjo algunas de las series de dibujos animados más queridas del mundo y entre ellas destacan varios caninos que luchaban por la justicia.
Eso sí, además de la acción, la comedia era uno de los elementos centrales. De esa forma surgieron Underdog (1964), una versión canina, y torpe, de Superman.
Pero el gran éxito de Hanna-Barbera llegó en 1969, gracias a cuatro chicos entrometidos y un enorme, pero cobarde perro Gran Danés: Scooby-Doo. La serie Scooby-Doo, ¿dónde estás tú? surgió como respuesta a las quejas de grupos de padres, que consideraban que los dibujos animados estaban llenos de violencia.
La historia sigue a cuatro amigos adolescentes (jóvenes adultos en las nuevas adaptaciones): la sofisticada Daphne, la genio Velma, el valeroso Fred y el comelón y cobarde Shaggy. Junto al perro de Shaggy, Scooby-Doo, forman Misterio Incorporado, una agencia con la que resuelven casos supuestamente sobrenaturales.
Los episodios normalmente giraban en torno a un monstruo o fantasma que atormentaba a un grupo de personas. Misterio Incorporado llegaba para resolver el caso y, al final, se descubría que era un estafador/ladrón/millonario corrupto disfrazado.
Tal fue el éxito de la serie que le siguieron otros shows similares como Josie y las Pussycats (1970–71), The Funky Phantom (1971–72), The Amazing Chan and the Chan Clan (1972–73), Speed Buggy (1973–74), Goober and the Ghost Chasers (1973–74), Jabberjaw (1976–78) y Captain Caveman and the Teen Angels (1977–80). Asimismo, la serie es renovada constantemente, se lanzaron películas de animación y acción real y cómics.
Si bien el protagonismo se dividía entre los cinco personajes, pronto se vio que las estrellas eran Shaggy y Scooby, quienes protagonizaron varias cintas solos. Y dentro de la franquicia llegó otro perro, esta vez un nuevo superhéroe: Dinamita, el perro maravilla.
Compañero del Halcón Azúl (inspirado en Batman), Dinamita es un perro robot, lleno de aparatos estrambóticos de alta tecnología, los cuales solían funcionar mal, para efecto cómico. Sus aventuras se transmitieron como complemento a las de Scooby, entre 1976 y 1978.
Paralelamente, Hanna-Barbera lanzó a Hong Kong Phooey, un perro que practica artes marciales y se enfrenta a supervillanos. Como muchos otros superhéroes tenía identidad secreta, pero pese a sus poderes, normalmente la suerte era lo que le ayudaba a resolver sus casos.
Mientras eso ocurría en la televisión, en los cómics una nueva potencia en historias de superhéroes estaba presentando su propia liga de héroes caninos: Marvel.
Más superhéores peludos
El primero fue Mandíbulas, el perro inhumano. Apareció por primera vez en Los Cuatro Fantásticos 45, en 1965. Es un bulldog gigantesco que tiene el poder de teletransportarse, junto con varias personas, a cualquier lugar de la galaxia. Es la mascota de la familia real Inhumana, un grupo de superhéroes del universo Marvel.
Con él la compuerta se abrió. Poco a poco gran parte de los personajes de Marvel adquirieron una mascota, aunque muchas de ellas eran solo perros normales.
Uno de ellos es Sasafrás, la mascota del mutante Bestia, adoptado en 1983. Otro es Suertudo o el Perro de la Pizza, un pobre canino tuerto rescatado por las dos versiones de Ojo de Halcón, Clint Barton y Kate Bishop.
Otros tienen grandes habilidades, como la Señora León, un pequeño perro blanco adoptado por May Parker, la tía de Spiderman. Astuto y valiente, en algunos números manifestó poderes telepáticos.
Está Cosmo, el perro astronauta. Este labrador fue uno de los animales con los que los científicos soviéticos probaron los cohetes para viajar al espacio. Su nave fue bombardeada por rayos cósmicos y adquirió poderes mentales, como telepatía y telekinesis, además de una vida muy larga. Es el jefe de seguridad de una estación espacial.
El mismo dios del trueno, Thor, tiene dos mascotas. Uno de ellos es muy conocido: Cerbero, el guardián del Hades. Este cachorro de tres cabezas ayudó al dios vikingo en sus aventuras. Y ahora Thor cuida de Thori, un sabueso parlante cuyo mayor placer es acabar con los enemigos de su amo.
Y recientemente está Dogpool. Este feo canino es, en los cómics, una víctima de experimentos. Pero fue la película Deadpool Wolverine, donde aparece, ataviada con los colores del mercenario bocón.