Tecnología al servicio del patrimonio
Inteligencia artificial para diseccionar obras de arte
Exposiciones en sitios lejanos, recorridos por museos y templos que por varias razones no pueden ser visitados, o conocer las técnicas artísticas del Renacimiento. Todo eso es posible gracias a las novedades en el desarrollo de la inteligencia artificial.
Así se mostró la semana pasada, durante el festival Ars Electronica, en la ciudad austríaca de Linz. Allí se presentaron experiencias logradas mediante las nuevas tecnologías, como informó la agencia EFE.
La mejor señal fue la reapertura virtual de la catedral de Notre Dame, de París, el templo francés que hace cinco años se incrementó. El recorrido virtual, ofrecido el miércoles 4 de septiembre, fue un anticipo a la esperada reapertura física del templo en diciembre próximo.
$us 767 millones
es el costo aproximado de la restauración de la catedral de Notre Dame. Los trabajos pueden ser observados gracias a programas de inteligencia artificial.
De esta forma se permitió explorar los detalles de Notre Dame. Para ello se utilizaron técnicas de realidad virtual, inteligencia artificial y modelos tridimensionales.
“Notre Dame, que reabrirá el 8 de diciembre de 2024, también participará en Linz. Se pone de relieve el talento de restauradores, arquitectos, carpinteros, maestros vidrieros y albañiles”, remarcó Philippe Sutter, director del Instituto Francés en Viena.
Los asistentes pudieron recorrer la catedral en una sala especial, un espacio interactivo con una zona de proyección de 16 metros de largo por nueve de alto.
Más allá de observar sus gárgolas y vitrales, las imágenes de alta resolución y las simulaciones en 3D permitieron apreciar los avances de la obra de restauración de manera inmersiva. El programa se acercó al público a partes del edificio que habitualmente quedan ocultas.
Al mismo tiempo, los organizadores del festival invitaron a reflexionar sobre las posibilidades de esta experiencia inmersiva para el turismo cultural y sostenible. Al reducir el impacto ambiental del turismo masivo con esta opción, “más ecológica y accesible”, se convierte en una fuente muy buena de ingresos.
$us 767 millones
es el costo aproximado de la restauración de la catedral de Notre Dame. Los trabajos pueden ser observados gracias a programas de inteligencia artificial.
Asimismo, la tecnología permite que los espectadores conozcan en detalle los tesoros de la humanidad, como se demostró cuando el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, de Madrid, permitió la “autopsia” virtual del cuadro Joven caballero en un paisaje (1505), del renacentista. . Vittore Carpaccio, una de sus joyas.
Utilizando rayos X, infrarrojos y ultravioletas, así como imágenes de alta resolución y gigapixel, Susana Pérez y Alejandra Martos, al frente de la restauración de la obra, desvelaron con esta digitalización del lienzo sus sutilezas artísticas, que antes permanecían invisibles.
En declaraciones a EFE, las expertas destacaron cómo los avances tecnológicos permiten acercar a una distancia única a la pintura, “como si te ampliarán el poro de tu piel hasta el máximo”. Esto permite una mayor comprensión de la obra y abre nuevas posibilidades en la conservación del patrimonio.
Por ejemplo, con la radiografía, las restauradoras descubrieron que el caballero de Carpaccio tenía otra mirada, más agresiva que en el resultado final, en el que se transmite una mayor inocencia en sus ojos.