El repositorio es resultado de una iniciativa privada
Museo de Portachuelo: una pasión convertida en memoria patrimonial
Bismark Reyes siempre fue un coleccionista de la historia. Desde pequeño le gustaba encontrar tesoros del pasado, ya sean objetos familiares que fueron salvados a tiempo del basurero, o restos de antiguas culturas. Con el tiempo llegó a formar una importante colección, que ahora es mostrada al público en el Museo de Historia de Portachuelo.
Este repositorio cuenta con más de 800 objetos en exposición. Entre ellos se destacan piezas cerámicas de las culturas Chané y Tiahuanaku; relicarios y objetos religiosos, tanto coloniales como más contemporáneos; objetos cotidianos de la vida de las familias de Portachuelo; munición de las guerras del Chaco y del Pacífico y otros. Pero los principales tesoros, destaca Reyes, son las fotografías antiguas que ilustran el pasado de su ciudad y de Santa Cruz de la Sierra.
El espacio cultural abrió sus puertas en septiembre de 2021. Cuenta con tres salas de exposición, ubicadas en la Casa de la Cultura de la ciudad de Portachuelo, que se encuentra a 73 kilómetros al norte de Santa Cruz de la Sierra.
“Tengo muchos tesoros y me gustaba mostrarlos a las personas. Pero llevarlos a mi casa no era lo más adecuado, por eso muchas personas me recomendaron donarlos a un museo o crear uno. Se puede imaginar qué decidí”, recuerda el ahora director del centro.
El repositorio atiende todos los días, en dos horarios: de 08.00 a 12.00, y de 14.00 a 18.00. Pero Reyes no rechaza la posibilidad de organizar visitas especiales, si es que es contactado con anticipación.
Es que para este abogado, pocas cosas son tan importantes como el preservar la memoria de su ciudad natal y compartirla con la gente.
Pasión eterna
La colección se fue armando desde hace más de dos décadas. Para ello Reyes no dudó en indagar tanto en anticuarios como en botaderos, en consultar a personas de la tercera edad, como negociar con los herederos desapegados del pasado.
“Hay muchas cosas que las familias no siempre valoran. Por ejemplo, cuando muere un ser querido, un abuelito, una madre ya octogenaria, sus familiares botan las cosas antiguas, las tiran a la basura o las venden. Yo siempre trato de rescatar todo lo que pueda. A veces, incluso en el botadero municipal de Portachuelo, encontré objetos antiguos, pues se han botado hasta de las fotografías antiguas”, cuenta a Visión 360.
Incluso objetos del diario vivir son recuperados. Televisores, campanas, vajillas... todo aquello que ayude a contar cómo se vivió en esa ciudad cruceña, es bienvenido.
“Soy como un testigo de Jehová, solo que, en vez de buscar almas como ellos, busco el pasado y la historia de cada familia. Voy de puerta en puerta y, claro, eso me convirtió en una especie de bicho raro. Pero como muchos otros sigo mi vocación”.
Reyes revela que lo que está en exposición es solo una parte de lo que reunió a lo largo de 25 años. Entre las piezas faltantes están libros antiguos, algunos del período colonial y aún más fotografías del pasado. Según su último recuento, tiene alrededor de tres mil instantáneas. Todas son piezas impresas en su respectiva época, ninguna es una copia actual.
Interés popular
La creciente muestra atrajo la atención de más personas que los vecinos. Por ejemplo, el periodista Rubén Poma, que dirigió el programa Jenecherú, acudió a la casa de Reyes. También lo hicieron la arqueóloga italiana Érica Pía; el escritor e historiador cruceño Niño Gandarilla; y el alcalde de Montero, Mario Baptista.
Este último llegó con la intención de proponer la creación de un espacio de exposición en Montero. Si bien la oferta era atractiva, Reyes la rechazó.
“Es en Portachuelo donde mi madre me tuvo y donde asenté mi ombligo. Los objetos que conseguí forman parte de nuestra historia y la del norte integrado del departamento de Santa Cruz”, expresa.
Para abrir el repositorio contó con la ayuda del Gobierno Autónomo Municipal de Portachuelo, concretamente con el apoyo del alcalde Carlos Hurtado Sandoval.
Actualmente, Reyes y su equipo se encuentran trabajando en sentar presencia en las redes sociales. “Sabemos que tenemos que tener tanto una página oficial y una cuenta en distintas plataformas. Nuestro objetivo es lograr que todo el país conozca lo que tengamos”.
Poco a poco, el museo consiguió llamar la atención. En los pocos meses que estuvo abierto en 2021 recibió 105 visitantes, 955 en 2022, 768 en 2023 y, hasta ahora, 550 en 2024.