2024-10-29

El precio batió récord

Cae la exportación de oro, pero ven desvío ilegal a otros países

Analistas y legisladores afirman que se debe nacionalizar y centralizar la extracción y comercialización de oro para que el país genere divisas e impuestos.

El precio del oro en las últimas semanas se ha disparado y el pasado martes marcó un récord de 2.747,6 dólares la onza troy en el mercado internacional; sin embargo, y pese a esta coyuntura extraordinaria, la producción y las exportaciones nacionales bajaron drásticamente, según datos oficiales. Expertos denuncian que hay un desvío del metal hacia países fronterizos, por lo cual el país y las regiones ni siquiera se benefician de regalías.

Durante el año, el metal precioso se ha revalorizado en más de un 33%, reportó EFE. En general, el oro ha disparado su precio al ser considerado un activo “refugio” en momentos de crisis, por la incertidumbre de cara a las elecciones en Estados Unidos (EEUU), repunte en las compras de bancos centrales y la expectativa de tasas de interés más bajas en el país del norte.

Infografías: Edmundo Morales

Pese a este precio alto, las exportaciones bolivianas de oro metálico en los primeros ocho meses del año se desplomaron en 71,7% al caer de 1.833 a 518,1 millones de dólares, mientras que el volumen disminuyó de 33,1 a 7,35 toneladas, un 77,8%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En 2022 Bolivia exportó 3.003 millones de dólares por la venta de 64 toneladas de oro y, el año pasado, 2.482 millones. El investigador Pablo Poveda explicó que el número de cooperativas auríferas va en aumento y no habría razón para que la producción de oro disminuya, pero, en general, en toda la región amazónica hay contrabando. “Un fenómeno que se daba antes era que los brasileños y peruanos venían a vender el oro por la regalía marginal y porque había dólares, pero ahora que en Bolivia no hay dólares, es posible que lo estén sacando directo afuera. El tráfico va a buscar la mejor forma de ganar y mejores canales”, apuntó.

Otro factor es la falta de diésel, pero en Bolivia no hay voluntad política para ejercer un mayor control a la actividad, las cooperativas auríferas garantizan gobernabilidad. “Los millones de dólares que salen con el oro serían un alivio en divisas; con eso no se necesitarían ajustes en la economía, pero no hay control. Se tendría que nacionalizar la producción de oro, aunque en Venezuela se intentó y el oro que llega a su Banco Central merma. Pero lo otro es no hacer nada, dejar que se destruya el medioambiente y las relaciones sociales”, subrayó.

Héctor Córdova, expresidente de la Comibol, opinó que ninguna cooperativa cumple con las exigencias del Banco Central de Bolivia (BCB) para comprar oro, porque se exige licencia ambiental, que sea un oro limpio y cumpla con las regulaciones laborales; por lo tanto, la venta no podría explicar la caída en la exportación.

“Es ilógico que la producción de oro baje, cuando la cotización es tan alta, es cuando se busca ganar más y que los registros de exportación sean una quinta parte de los que hubo en los últimos años, no puede ser.  Lo que ocurre es que la gente no está registrando su producción en Bolivia y está llevando a Perú, donde la anota como de Perú y recibe dólares. La única explicación es el contrabando”, precisó.

En cambio, si se quisiera vender al BCB, este ente emisor paga en bolivianos al cambio oficial de dólar, entonces no hay ningún incentivo.

Una draga en busca de oro. Foto: ANA

Antes, las cooperativas sacaban su producción y la vendían a las empresas comercializadoras, que son las que ofrecen el oro a compradores de India y piden que hagan el depósito en una cuenta en el exterior. “Las comercializadoras lo que hacían era cambiar sus bolivianos por dólares en el BCB para pagar a las cooperativas, pero como ahora hay escasez, ofrecen bolivianos. Por eso las cooperativas ahora prefieren llevar el oro a Perú y recibir dólares”, explicó.

“Es ilógico que la producción de oro y la exportación bajen, cuando la cotización es tan alta. Se está llevando la producción a Perú”, señaló Héctor  Córdova.

Para Córdova, la única salida para un mejor control y que el Estado se beneficie de este negocio es centralizar la comercialización, como antes ocurría con el Banco Minero y que solo el Gobierno tenga la facultad de exportar si así lo desea o que la producción de oro fortalezca las reservas internacionales.

Actualmente, las regiones productoras apenas se quedan con 60 millones de dólares de regalías, porque el oro que se declara es bajo la figura de marginal, solo se paga 1,5% como venta interna y 2,5% si se exporta.

El analista Alfredo Zaconeta, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), explicó que la caída se observa desde el último trimestre del pasado año y se estima que en este 2024 se registrará un menor volumen de producción y exportación, lejos de la cifra registrada en 2022, cuando se alcanzó un récord de 53,3 toneladas de oro.

Parte de este fenómeno está ligada a la falta de combustible en las zonas de explotación de oro y la iliquidez de dólares. “La comercialización de oro casi siempre fue transada en dólares, hecho que incide ahora al momento de comercializar, considerando el tipo de cambio oficial y paralelo que se tiene en el país. Esto repercute en que parte de nuestra producción pueda estar saliendo de contrabando hacia Perú o Brasil y se comercialice en dólares”, subrayó.

De acuerdo con Zaconeta, se requiere una nueva normativa integral, que aglutine en su tratamiento los aspectos tributarios, socioambientales, territoriales y el rol del Estado en la cadena de explotación y comercialización del oro. “Ejemplo de la deficiente política pública sobre el oro que tenemos al momento, es que este no paga impuestos al estar bajo el dominio de las cooperativas mineras (99,8% de la producción nacional) y que el pago de regalías mineras sea menor al 2% del valor de producción”, anotó.

A $us 518,1 millones llegaron las exportaciones de oro en los primeros ocho meses del año, es decir una caída de 71,7% respecto a 2023, mientras que el volumen comercializado se desplomó en 77,8%.

La senadora Cecilia Requena, de Comunidad Ciudadana (CC), opinó que la Ley del Oro obligó a las cooperativas a entregar su producción al BCB, pero el pago es en bolivianos. Por eso es mejor para los mineros cruzar la frontera y recibir el pago en dólares en Perú y en efectivo. Además, la Ley del Oro obligaba a la trazabilidad. Asimismo, ya es evidente que el sector aurífero tiene dificultades con la provisión de diésel, aunque se cree que puede pagar un mejor precio, por eso es que se lleva mucho diésel a las zonas auríferas.

Según Requena, no hay control porque hay un Estado débil que no puede controlar nada, ni el contrabando, el narcotráfico, tráfico de personas y minería ilegal. “No se cuenta con las capacidades, equipo, personal, ni instituciones que cumplan su trabajo y funcionen bien. Son mal manejadas y lo que menos importa es la meritocracia. Es un Estado débil, ineficiente, corrupto y que deja pasar la ilegalidad”, añadió.

Pero tampoco hay control porque en minería los actores son una base social electoral del MAS, no se los quiere afectar.

Según Requena se debe aumentar la carga impositiva y exigir el cumplimiento de ley de medio ambiente, leyes laborales, derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas.

El otro problema, dijo, es la presencia de chinos y colombianos en la explotación de oro, pero eso es también una responsabilidad que eluden los países que son corresponsables de lo que hacen sus súbditos y que debería haber un control.

El Gobierno explicó que las exportaciones bajaron porque hay una menor producción y más compras de parte del BCB.

Maquinaria pesada desmonta y deforesta para extraer oro. Foto: Agencia de Noticias Ambientales 

Para el Gobierno, bajó la producción y hay mayor presencia estatal

El viceministro de Política Minera, Marcelo Ballesteros López, atribuyó el descenso en las exportaciones de oro a una menor producción, solo 12,25 toneladas en el primer semestre.

Este comportamiento se debe a fluctuaciones en los precios del oro en la comercialización y la intervención estatal para fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN).

Esta reducción está alineada con las políticas del Banco Central de Bolivia (BCB) de acumulación de reservas, así como el control de las exportaciones, con el objetivo de mantener un equilibrio favorable entre las RIN y la salida del metal precioso. “Como resultado, se logró acumular un 46,7% de la producción de oro en el primer semestre de 2024 en las RIN, sumando un total del 92,9% entre las exportaciones y la venta al BCB”, precisó.

Agregó que esto ha sido un factor crucial para mitigar parcialmente la caída en las regalías mineras y mantener una estabilidad económica relativa. Según el informe del BCB, hasta agosto de 2024, la compra de oro generó ingresos aproximados de 653 millones de dólares. En particular, durante el primer semestre de esta gestión se adquirieron 6,19 toneladas oro y los meses de julio y agosto se compraron 2,1 toneladas de oro, ingresos que superan a las regalías.

Ballesteros explicó que durante la gestión 2023 operaban un total de 50 comercializadoras privadas, de las cuales solo tres concentraban el 50,6% de la producción total de oro. En la gestión 2024 se registraron únicamente 34 comercializadoras privadas en funcionamiento, lo que representa una reducción del 32% respecto al año anterior. De esas 34 comercializadoras, cinco lograron acumular el 50,9% de la producción de oro de este año.

Aseguró que la intervención del BCB y la Empresa Estatal de Producción y Comercialización del Oro ha aumentado la competencia para las comercializadoras privadas, promoviendo mayores estándares de transparencia, fortaleciendo la capacidad del Estado para garantizar que el valor del oro contribuya al desarrollo.

Balsa aurífera en plena faena en el río Madre de Dios, en Pando. Foto: ANA
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