Caso
Uno de los asesinados en Pucamayo fue obligado a cavar su propia tumba
No solo fueron torturadas y asesinadas las cinco personas secuestradas en Pucamayo, municipio de Villa Tunari, en Cochabamba. Una de ellas fue obligada a cavar su propia tumba, relató este martes Jhonny Aguilera, viceministro de Régimen Interior y Policía.
“Cristian Serna, quien conducía el vehículo quemado, logró huir del lugar, pero fue detenido y lo obligaron a cavar su propia fosa”, dijo el viceministro en conferencia de prensa.
El pasado 12 de noviembre se reportó que cinco personas fueron retenidas por pobladores de Pucamayo. Según los familiares, el primero en ser secuestrado fue Thadhashy Félix Loroña Mendoza, un taxista que salió a las 6.00 en su vehículo, e hizo un servicio a una persona que debía trasladarse a Corani Pampa.
Tres de las personas retenidas eran varones y dos, mujeres. Una fue identificada como vendedora de armamento, otro era militar dado de baja y otros dos miembros de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).
Aguilera detalló que Serna había sido convocado por tercera vez a Pucamayo, donde ya había estado en dos oportunidades anteriores.
Una vez en la comunidad donde fue con Loroña le exigieron la devolución del dinero que presuntamente entregaron por las armas, mientras tanto estaban sufriendo agresiones y vejámenes, por lo que Loroña llama a su esposa, quien ingresó con el dinero al día siguiente, el 13 del mismo mes.
Pese a la devolución material del dinero y a la quema del vehículo, estas personas son retenidas y luego torturadas, en lugar de haber sido puestas en libertad, todo porque los criminales querían impedir ser denunciados o descubiertos.
Aguilera indicó que fueron asesinados con el disparo de una escopeta, luego de la tortura. El autor material fue Ernesto Almaraz Chura, quien fue aprehendido.
“Se interviene su domicilio y mostraremos el arma de fuego para quitar la vida, por el solo hecho de entregar dinero para comprar armas y apelando a justicia comunitaria los mataron”, dijo la autoridad.
Agregó que la investigación está en curso, pero que se presume que muchos comunarios están involucrados porque encubrieron lo sucedido, entre otras acciones.
Todo lo sucedido confirgura el delito de asesinato que arrastra a los otros como secuestro y tortura.