2024-12-13

Reacciones violentas

Estudio a 19 feminicidas con sentencia “desmitifica pre-verdades” sobre este delito en Bolivia

El trabajo, realizado por el ministerio de Gobierno, es el primero con “una mirada desde los perpetradores del delito”.

“Investigación sobre el feminicidio, una mirada desde los perpetradores del delito”, así titula el estudio basado en el análisis a 19 feminicidas que purgan condena en la cárcel. El documento, presentado el martes, fue elaborado por el Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas.

Según el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, este estudio “desmitifica muchas pre - verdades que existen en nuestro sistema. De los 81 feminicidios que se cometieron en 2023, hemos tomado muestras a 19 feminicidas, se han realizados una serie de preguntas, estudios psicológicos, psiquiátricos, sociológicos a estas personas”, afirmó el ministro de Gobierno.

Al momento de presentar el documento, reveló que, según las conclusiones del estudio, los feminicidas no se perciben así mismo, como “un conflicto para la sociedad, ellos dicen que si el día de mañana están libres, no vuelven a tocar a una mujer ¿Es cierto eso? Necesitamos seguir estudiando”, afirmó Del Castillo.

En ese sentido, reiteró que el fin del estudio es desmitificar muchas cosas que se creen en relación a los feminicidios y para entender este fenómeno social que causa daño a las familias bolivianas y del mundo.

“La presente investigación se concentra en el análisis de aquellas personas que tienen sentencia por haber perpetrado el acto más extremo de violencia hacia la mujer, es decir, aquellos casos que han desencadenado la muerte violenta de mujeres. La Ley N° 348 atribuye a este delito la denominación de feminicidio, incorporándolo como una extensión específica del delito de asesinato en el Código Penal. Esta categorización legal no solo otorga visibilidad a un fenómeno de extrema gravedad, sino que también instituye un marco normativo que busca abordar de manera efectiva la problemática, tanto en términos de prevención como de sanción, en consonancia con los principios rectores de la referida ley integral”, señala parte de la introducción del documento.

En el marco jurídico boliviano, “la violencia feminicida o feminicidio” se define como la acción extrema de violencia que transgrede el derecho fundamental a la vida y “resulta en la muerte de la mujer simplemente por serlo”.

Lee también: Investigan como feminicidio el asesinato de una mujer en La Asunta

Asimismo, se explicó que, en general, este tipo de investigaciones tienden a enfocarse en la víctima y las víctimas colaterales, familiares e hijos de las víctimas, especialmente, como los principales sujetos de estudio, limitando así la comprensión del problema a una sola perspectiva.

Datos

Se realizó este estudio con base a datos comparativos de la gestión 2020 con 113 feminicidios; 2021 con 108 feminicidios; la gestión 2022 con 95 feminicidios; 2023 con 81 feminicidios y, la gestión 2024, al momento con 81 feminicidios.

“Hemos visto que la gran mayoría de estas personas (feminicidas) no tienen suficientes conocimientos adquiridos en un establecimiento educativo, muchos de ellos no han terminado el bachillerato, muchos de ellos no han terminado una profesionalización y aquí hay un quiebre”, señaló Del Castillo.

Lee también: Mujeres alzan la voz en Latinoamérica en contra de los feminicidios y violencia de género

Los datos muestran que el oriente del país, en Santa Cruz, es donde se registran la mayor cantidad de denuncias de violencia intrafamiliar, sin embargo, en el occidente la mayor cantidad de feminicidios surgen en El Alto y La Paz.

Del Castillo también hizo notar que los feminicidas no solo provienen de “familias biparentales” o con figuras paternas y maternas, sean progenitores o con otro grado de parentesco. Asimismo, el estudio confirmaría que el feminicida no hereda de su progenitor la violencia del que pudo ser testigo en su niñez. 

El estudio de estos 19 casos “confirma que el feminicidio ocurre en un círculo de confianza”. Por tanto, los crímenes no ocurren en las calles, comunidades o barrios, sino, al interior de los hogares.

Otro detalle es que la mayoría de los crímenes no fueron planificados, pues el autor del hecho utilizó cosas que había en su alrededor o sus propias manos.

Otro de los factores para cometer feminicidio, según la investigación es la falta de control emocional. “Necesitamos enseñar a la gente que debemos tener un control de las emociones”. Del Castillo dijo que en la investigación se identifica al feminicida como ambivalente en la primera etapa, conciliador en la segunda y nuevamente la ambivalencia que deriva en el feminicidio.

Anunció que continuarán con las investigaciones porque son guías para enseñar a los niños a administrar sus emociones y romper el círculo vicioso en una relación violenta.

Te puede interesar