2025-02-26

El declive se profundizó

YPFB prevé una recuperación de producción de gas y renta petrolera desde 2032

El año pasado, la producción de gas cerró a la baja con 31,7 millones de metros cúbicos día (MMmcd) y la renta petrolera del país descendió a 1.635 millones de dólares, según YPFB.

Como venía ocurriendo desde 2014, el sector hidrocarburos no muestra signos de recuperación y el año pasado, la producción de gas cerró a la baja con 31,7 millones de metros cúbicos día (MMmcd) y la renta petrolera del país, descendió a 1.635 millones de dólares, según los datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Recién en siete años, para 2032 se proyecta una recuperación.

Además, en las cifras de crecimiento económico al tercer trimestre difundidas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la actividad económica de petróleo crudo y del gas natural registró una variación negativa de -12,87%, como consecuencia, precisamente de la menor producción de gas natural.

En 2014 la producción de gas natural había llegado a 59,6 MMmcd, un nivel récord, pero desde entonces comenzó el declive por falta de exploración, de descubrimiento de nuevos pozos y de reposición de reservas.

En 2023 la producción de gas bajó a 35,9 MMmcd y el año pasado a 31,7; para este 2025, las proyecciones de YPFB se mantienen a la baja y solo se llegarán a producir 29,5. Recién para 2031 la estatal petrolera estima una recuperación con 48,3 MMmcd, en 2032 con 54,2 y 2033 con 54,6. Para 2034 se espera 54,3 MMmcd y al año siguiente 51,5.

Todo esto a partir de la reactivación de los planes de exploración de YPFB y el éxito que se pueda tener en esta política.

El presidente de YPFB, Armin Dorgathen, explicó que un proyecto de exploración, tarda en ejecutarse entre cinco y siete años, un prospecto más chico entre tres y cuatro años y, luego, el inicio de operaciones puede demorar un año y medio a dos. Como parte del trabajo encarado por la estatal petrolera. Hasta el momento, el campo Mayaya es, según versión del Gobierno, el mayor logro alcanzado y se espera que en 2026 comience a producir.

Aseguró que desde 2026 se comenzará a observar el impacto del trabajo de exploración que se está impulsando, para que se pueda llegar a niveles de producción de 55 MMmcd en 2032 o 2033, similares a los que se tenía hasta 2023.

El plan 2025 de YPFB contempla una inversión de 703, 7 millones de dólares. YPFB ejecutará 319,1 millones de dólares, las empresas filiales y subsidiarias (YPFB Andina, YPFB Chaco, YPFB Refinación y otras) invertirán 304,3 millones de dólares y las operadoras privadas 80,2 millones.

En exploración, este año se invertirán 281 millones de dólares (39,9%), en explotación 225,4 millones de dólares (32%), en distribución 63,3 millones de dólares (9%), en transporte 57 millones de dólares (8,11%), en industrialización y plantas 38,1 millones de dólares (5,4%).

Renta petrolera

Las cifras de YPFB revelan que la renta petrolera, el año pasado, se situó a la baja y alcanzó 1.635 millones de dólares, la más baja desde 2006 y, para este año, se prevé que descienda mucho más hasta 1.502 millones de dólares.

Dorgathen señaló que, a partir de 2016, comenzaron a caer los ingresos por la venta de gas porque no se impulsó la exploración y se preveía un descenso de la producción. Por eso es que en la actual gestión de Gobierno se comenzó a trabajar. “Eso nos permitió en 2022 obtener la mejor renta (2.657 millones de dólares) y que ésta sea superior a la producción. Pudimos mantener los ingresos a pesar de la caída de la producción de gas”, resaltó.

La renta petrolera se define como la diferencia entre el valor de los hidrocarburos extraídos del subsuelo a precios de venta en el mercado internacional, menos los costos de extracción; es decir, es entendida como la diferencia de los ingresos menos los costos, de tal manera que la renta petrolera es lo que queda para repartir entre el Estado y las empresas privadas o públicas que participan de la actividad petrolera.

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