Suben los precios
La construcción familiar sostiene la creciente demanda de cemento
La demanda y consumo de cemento continúa en alza a pesar de la crisis provocada por la escasez de dólares y combustibles. Hoy, la construcción es impulsada principalmente por las familias que invierten en ampliar su casa o levantar una nueva vivienda como una forma de proteger su dinero contra la inflación.
La compra de este insumo básico para la edificación y la actividad de la construcción es como un termómetro de la economía y aunque hay preocupación por la situación del país, la inflación y la falta de dólares, el sector aún mantiene dinamismo.
El gerente general de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), Francisco Javier Shwortshik, explicó que la demanda de cemento sigue creciendo, y es porque en época de crisis la gente se refugia en activos durables.
“Un activo durable es la vivienda o una ampliación de la vivienda. Es lo que ocurre siempre en crisis, se dispara la construcción. Las personas quieren proteger su dinero de la inflación; lo que vale hoy algo, mañana vale menos y una forma de protegerse es construyendo o ampliando la vivienda”, precisó.
Señaló que el mercado de la construcción crece un 2%, con muy pocos proyectos estatales, aunque se prevé que esto tenga un mayor impulso a medida que se aproximen las elecciones generales de este año.
“Hay una mayor demanda de cemento para autoconstrucción, es decir, de la persona de a pie en la calle, que se compra 10 tacos, cinco tacos de cemento para hacer ampliaciones, que construye de a poco, eso está manteniendo la demanda. Es una forma de proteger el dinero contra la inflación”, subrayó. Por el contrario, señaló que el ritmo de crecimiento de las edificaciones con concreto y hormigón, es decir la actividad formal, ha disminuido.
De acuerdo con Shwortshik, si hoy alguien construye su casa, ese dinero invertido no se deprecia. “Con la inflación, lo que sucede es que la plata que tienes en el bolsillo hoy vale 100, pero mañana 98 y luego mucho menos. Por eso es que el segmento de la autoconstrucción es el que está impulsando la demanda de cemento y la construcción”, dijo.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (Ine) revelan que hasta noviembre del año pasado la producción de cemento alcanzó 3,66 millones de toneladas, superior a las 3,64 de 2023 y 3,53 millones de 2022.
Mientras, la venta de cemento en 11 meses de 2024 alcanzó a 3,72 millones de toneladas, superior a las 3,63 de 2023 y las 3,46 registradas en 2022.
“A noviembre 2024, la producción de cemento alcanzó 3,66 millones de toneladas métricas (TM), un 0,6% superior en comparación de 2023, cuando llegó a 3,64 millones de TM. Las ventas registraron un volumen de 3,72 millones de TM, marcando un incremento de 2,5% respecto al mismo período del año anterior”, informa el Ine.
También reporta que en noviembre de 2024 se registraron 178 mil metros cuadrados de superficie autorizada para construcciones residenciales y no residenciales en ciudades capitales y principales conurbaciones, cifra menor a los 267 mil metros cuadrados aprobados en noviembre de 2023.
El analista financiero, Jaime Dunn coincidió en que las familias están invirtiendo en la construcción o hay grupos de amigos que se han vuelto constructores y eso es lo que mantiene el dinamismo de la actividad y el consumo del cemento y de otros materiales. Además, dijo que es un mecanismo de protección del dinero contra la inflación.
Señaló que comprar un inmueble quizá pueda ser complejo porque se necesitan dólares o hacer la transacción al tipo de cambio vigente, pero al construir solo se necesita pagar los materiales en moneda nacional.
Precios de la construcción
El ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores de la Construcción, Sixto Chura Apaza, señaló que hay un incremento general en los costos de la construcción en más de 60% y eso provoca menor actividad.
Por ejemplo, el año pasado en agosto, hasta octubre la bolsa de cemento estaba entre 44 y 45 bolivianos, y por mayoría se podía conseguir en 43 bolivianos, pero ahora está en 59 o 60 bolivianos. El fierro que costaba entre 4.500 y 4.800 bolivianos la tonelada, ahora está en 10 mil bolivianos. “Entonces los dueños de casa ya no quieren comprar, porque la plata no alcanza, los materiales están caros y no avanza la obra. La construcción hace mover la economía, porque se compran materiales, overoles y comida”, precisó.
Sin embargo, agregó que los proyectos públicos del Gobierno central, gobernaciones, alcaldías han disminuido en su ejecución. “No hay obras grandes, carreteras”, añadió.
Según la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios (CBDI), la variación total del costo en la vivienda unifamiliar, entre diciembre de 2023 y enero de 2025, fue de 23,14, de acuerdo con el Índice de Costos de Construcción de Vivienda (ICC) de la entidad. Este índice era de 100 en diciembre de 2023 y en enero de este año aumentó a 123,1.
La metodología del ICC-CBDI está basada en tres cotizaciones de proveedores/empresas formales para cada elemento que forma parte de una construcción, desde materiales hasta mano de obra y equipo, promediando entre las tres cotizaciones para garantizar la precisión y evitar desviaciones que perjudiquen a los consumidores y a los inversionistas.
El Índice de Costos de la Construcción es una herramienta de estabilidad y confianza frente a posibles efectos inflacionarios del mercado, señala la entidad.
Promueven el uso de productos eco-amigables
La Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) promueve y ha innovado productos amigables con el medio ambiente como el Cemento Viacha Eco Premium Plus, una solución innovadora que reduce en un 22% la huella de carbono.
El gerente general de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), Francisco Javier Shwortshik, señaló que, si se cambiara la normativa y se obligara al uso de productos más ecosostenibles, el país podría ahorrarse el consumo de mil millones de pies cúbicos de gas natural. “O podemos dejar de lanzar al medio ambiente 500 mil toneladas de partículas de carbono”, resaltó.
Explicó que se necesita un cambio de cultura y que la gente pueda usar productos más ecosostenibles. “Tenemos un producto que es el IP-40, que es el de más alta resistencia, está hecho para construir carreteras, edificios. No es para construir casas ni aceras y se vende en ferreterías y la gente piensa que por su alta resistencia es mejor. Se necesita cambiar la cultura, ahora ya hay mayor demanda del cemento Eco Premium Plus”, puntualizó Shwortshik.
El Eco Premium Plus es un cemento ecoamigable, pues gracias a la tecnología empleada en el proceso de fabricación y el diseño de sus componentes, posee la menor huella de carbono en el país y un menor consumo energético, lo que permite contribuir positivamente a la reducción de los gases de efecto invernadero y aportar significativamente a la protección del medio ambiente.
Es un producto obtenido de la molienda conjunta de clínker de alta calidad, puzolana y adiciones activas que proporcionan a las mezclas de hormigón o mortero, altas resistencias iniciales, óptimos tiempos de fraguado y mayor facilidad para trabajarlas.
Además de mayor impermeabilidad y resistencia a los sulfatos e iones agresivos, mayor protección a la reacción álcali-agregado, un menor calor de hidratación y retracción térmica para hormigones en masa, dando como resultado una mayor durabilidad.
Resistente al agua
Soboce también lanzó al mercado el cemento Ultra Repelente al Agua. Se trata de un producto diseñado para combatir la humedad y el deterioro de las viviendas, mejorando su durabilidad y calidad.
Es un cemento de última generación que le brinda propiedades impermeabilizantes, mayor durabilidad, protegiendo al hormigón y al mortero de la penetración del agua a través de sus poros capilares, manteniendo las obras en buen estado por más tiempo y contribuyendo a tener construcciones sustentables. También protege al cemento de la pre-hidratación en el periodo de almacenaje, brindando mayor vida útil del producto.
Este tiene una serie de ventajas:
Impermeabilidad: Proporciona una barrera eficaz contra la penetración del agua, protege las estructuras de la humedad y de las filtraciones.
Durabilidad: Prolonga la vida útil de las construcciones al evitar daños causados por humedad, como la corrosión de las armaduras de acero y el deterioro del hormigón.
Reducción de mantenimiento: Disminuye la necesidad de reparaciones y mantenimiento por el desprendimiento de recubrimientos en losas y muros, corrosión del acero de refuerzo, humedad en acabados, limpieza de áreas con moho.