2025-04-07

La Tribuna

Un inicio con alegrías y tristezas

Lo que no dejó dudas es el gran nivel por el que atraviesa Ramiro Vaca. Seguramente no nos equivocamos al decir que es en la actualidad el mejor jugador boliviano.

El arranque de los clubes bolivianos en las copas internacionales —Libertadores y Sudamericana— dejó más de una alegría y no faltaron las decepciones.

Todos pensábamos, por ejemplo, que Bolívar, el club más laureado del país, iba a conseguir un resultado diferente al del miércoles en Asunción frente a Cerro Porteño.

En la previa aparecía como el principal candidato para darle una alegría a sus seguidores, pero en la cancha terminó siendo el único que perdió (4-2), aunque también fue el único que empezó su andadura jugando de visitante y ante un viejo conocido al que dos años atrás y en el mismo escenario —la Nueva Olla— le había propinado una goleada de proporciones (0-4).

La Academia empezó ganando, pero no pudo mantener su ventaja. Si uno analiza el desarrollo del partido y cómo llegaron los goles del local, la primera conclusión es que fueron producto de errores propios. También habrá que mencionar las recurrentes lesiones de los refuerzos, que originan una interrogante: ¿fueron los correctos para el año de su centenario?

Aunque se pretende minimizar esa situación, se hace necesario mencionar que un cambio prematuro en cualquiera de las líneas le modifica los planes a cualquier entrenador y eso sucedió en Paraguay.

Lo que no dejó dudas es el gran nivel por el que atraviesa Ramiro Vaca. Seguramente no nos equivocamos al decir que es en la actualidad el mejor jugador boliviano.

En la Libertadores, la otra cara de la moneda fue San Antonio Bulo Bulo, que en su debut internacional dejó una grata impresión, más si se toma en cuenta que su técnico Joaquín Monasterios tuvo solo 10 días de trabajo con el plantel.

La idea de juego se asimiló rápido, el equipo no bajó los brazos nunca y consiguió un triunfo histórico al ganarle a Olimpia, uno de los grandes del continente, por 3 a 2.

En la “otra mitad de la gloria”, la Copa Sudamericana, el saldo es mejor si se considera que no hubo derrotas. Nacional Potosí fue el primer equipo boliviano en entrar en escena, mostró potencial en todas sus líneas y consiguió una resonante victoria (2-0).

No derrotó a cualquier rival, lo hizo nada más y nada menos que ante el rey de Copas: el Independiente de Argentina. El primer gol fue convertido por Víctor Abrego, quien, después de su llamado a la selección para la fecha de FIFA de noviembre, ha demostrado que su nivel va en ascenso.

El último de los clubes bolivianos en jugar los torneos internacionales fue GV San José. Solo empató con el chileno Unión Española (1-1) jugando de local en el estadio Hernando Siles.

Dejó escapar dos unidades, aunque es probable que también se haya sentido visitante en el gigante miraflorino, porque no tuvo el apoyo que suele tener en el Jesús Bermúdez de Oruro.

No obstante de esa situación, hay que mencionar que no mostró el nivel de juego que se esperaba y solo hubo para destacar destellos individuales.

La primera semana de copas dejó alegrías y tristezas para los clubes bolivianos. Esperamos que en esta nueva semana tengamos mejores noticias.

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