Incremento vs poder adquisitivo
¿Subir salarios este año? Analistas ven riesgos tanto en el alza como en el congelamiento
Se acerca la definición de la escala salarial que regirá este año y desde la empresa privada ya se pide congelar el aumento al salario mínimo nacional y al básico, pero analistas identifican los riesgos de esta medida: si hay un incremento desproporcional habrá más inflación y, si se congelan sueldos, se pierde poder adquisitivo y se contrae la demanda.
El economista German Molina sostuvo que, si se decreta un aumento de 20% al salario mínimo nacional y un 15% al haber básico de los trabajadores, provocará un alza general de los precios del pan, del transporte, agua, servicios básicos y por los tanto un incremento de la tasa de inflación.
Aseguró que, en el sector público y empresas públicas, no existen condiciones para un aumento salarial y en el sector privado tampoco, porque compran dólares más caro y lo trasladan al consumidor, pero la gente compra lo mínimo y las empresas no venden y no pueden cubrir el costo de sus planillas.
También es evidente, dijo, que, si no hay aumento, no habrá reposición del poder adquisitivo del salario. “Pero el beneficio será que evitará que se alimente el proceso inflacionario y que nos conduciría a una situación complicada.
Por eso es que se recomienda un ajuste al gasto corriente del Estado, suprimir gastos, viáticos publicidad, viajes, bajar parque automotor, postergar proyectos de inversión. “Menos de 20% de los trabajadores están en planilla, el 80% está en sector informal, comerciantes, vivanderos, que no tendrán aumento. Por eso es importante que se analice en cada empresa privada y sector una negociación con los empleados”, puntualizó.
Para el investigador del Cedla, Carlos Arze, ante el alza de precios y una pérdida del poder adquisitivo de los salarios mayor que en la última década, si corresponde una restitución salarial en términos reales.
Recordó que todos los años la respuesta de la empresa privada es de rechazo y no hay evidencia que los aumentos salariales, hubiesen tenido un impacto fuerte en el alza de precios. Además, dijo que mientras el salario real aumentó en promedio 1% anual, las ganancias de las empresas subieron en 9% desde 2006 hasta 2022.
Añadió que los privados, olvidan que es el Estado el que asumió con la renta del gas el congelamiento de precios del diésel, la gasolina, del pan y otros productos, con lo cual se atenúa un alza general de costos.
Además, según Arze, este sector cuando se sube salarios, elevan costos y trasladan la carga a los precios finales y acuden al despido, a la subcontratación, contratos eventuales para compensar.
Tampoco se puede poner en la misma canasta a todo el sector privado, las microempresas, pequeñas y medianas empresas, cuentan con poco capital y están en mercados de baja rentabilidad y en muchos casos subsisten. En cambio, las grandes empresas que han tenido en promedio ganancias del 9% y los bancos mucho más hasta 14%.
De acuerdo con Arze en el país la demanda de bienes producidos internamente descansa en los asalariados. “Si se congela salarios y esos trabajadores asalariados, pierde capacidad adquisitiva por la inflación, se resta demanda a los productores nacionales. Quienes les compran a las industrias, son los trabajadores, los informales”, puntualizó.
Aseguró que el mercado interno se sustenta con la demanda de los trabajadores, que tienen además un poder adquisitivo bajo, ya que la mayoría tiene salarios por debajo de los 3 mil bolivianos y básicamente lo usan en la compra de alimentos y pago de servicios.